Networking | Artículos | 02 JUL 2014

AVB: las redes Ethernet abordan una nueva ola de convergencia

La convergencia de comunicaciones sobre redes IP es una tendencia que sigue de plena actualidad. Ha superado ya varias etapas, a medida que diferentes sistemas de comunicaciones propietarios han ido adoptando las redes Ethernet corporativas como medio de transmisión compartido. Le sucedió a la telefonía, y más tarde a otros sistemas como las redes de videovigilancia o los sistemas de control de accesos.
Jose Carlos Garcia
José Carlos García, Responsable Técnico de Extreme Networks
José Carlos García, Responsable Técnico de Extreme Networks

La convergencia de comunicaciones sobre redes IP es una tendencia que sigue de plena actualidad. Ha superado ya varias etapas, a medida que diferentes sistemas de comunicaciones propietarios han ido adoptando las redes Ethernet corporativas como medio de transmisión compartido. Le sucedió a la telefonía, y más tarde a otros sistemas como las redes de videovigilancia o los sistemas de control de accesos.

 

Todos estos sistemas tienen en común el hecho de haber pasado de disponer de una infraestructura de comunicaciones dedicada, de costosa implantación, operación  y mantenimiento, a utilizar una red de propósito general, bajo protocolo IP, y compartida con otros sistemas: telefonía, datos de sistemas de computación, seguridad física, videoconferencia, etc.

 

La siguiente oleada convergente vendrá de la incorporación a redes IP de los sistemas de audio y vídeo profesional, mediante la tecnología conocida como Audio Video Bridging. Esta tecnología permite desplegar servicios de vídeo y audio sobre redes Ethernet con los elevados niveles de calidad exigidos por un entorno de producción audiovisual profesional.

 

A su vez, poder utilizar la red IP/Ethernet de la empresa como infraestructura para los sistemas AV aporta simplicidad de gestión e importantes ahorros de costes, del mismo modo que VoIP aportó en su momento mayor eficiencia en las comunicaciones de empresa. Hasta ahora, la tecnología no había permitido realizar transmisión de audio/vídeo de alta calidad y perfecta sincronización. Pero ahora esto ya es posible. Los avances tecnológicos en infraestructura de red (capacidad de los equipos, posibilidades de gestión, configuración de QoS, etc.), por un lado, y, por otro. los esfuerzos de la industria en cuanto a estandarización (IEEE, estándares AVB) que han facilitado la interoperabilidad de los sistemas, han hecho posible esta convergencia.

 

Uno de los retos que ha tenido que superar la tecnología AVB es el de la calidad de servicio de la red. El entorno de producción AV profesional es muy exigente en cuanto a la calidad de servicio de la red, sin duda mucho más de lo que lo son las aplicaciones VoIP. Y ello es así porque las aplicaciones AV son muy sensibles al retardo de transmisión, es decir, los equipos deben estar perfectamente sincronizados y los datos deben llegar a su destino con un retardo máximo que se estima en 2 milisegundos. Esto requiere una infraestructura de red no sólo con la capacidad suficiente, sino con los mecanismos de gestión necesarios para poder optimizar y priorizar este tipo de tráfico.

 

Menos complejidad, menos costes

Una vez superada la barrera tecnológica, AVB, como cualquier otra tecnología de convergencia, proporciona un beneficio fundamental, que es el ahorro de costes potencial que supone el utilizar una única infraestructura de comunicaciones para diferentes servicios. En concreto podemos mencionar una serie de beneficios:

 

El primero es que reduce la complejidad, al integrar bajo la red IP de la empresa un sistema hasta ahora autónomo como era el de producción AV. En vez de dos redes separadas, tendremos una sola. La tecnología AVB permite garantizar una sincronización precisa de señales y una latencia predecible, algo que resulta crítico en este entorno.

 

Además puede facilitar la configuración y gestión de todo el sistema, ya que las comunicaciones AV quedan integradas y controladas a través de la misma plataforma de gestión de la red IP corporativa. Con dispositivos interoperables, podemos ajustar la configuración de la red para optimizar y priorizar el tráfico AV, que es muy sensible a latencias y retardos. Este tráfico coexiste con otros tráficos de datos en la misma red Ethernet. Al gestionarse todo desde una única consola, se reducen también costes de operación.

 

AVB no es sólo de aplicación a entornos de radiodifusión profesional como estudios de televisión o de producción audiovisual, sino también en nuevos entornos que hacen un uso cada vez más intensivo de contenidos audiovisuales como salas de conferencias, auditorios, recintos feriales y grandes instalaciones de eventos, etc.

 

 

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