| Artículos | 01 JUL 2002

XML (1)

deprisa, deprisa
Ángeles Grado-Caffaro, Martín Grado-Caffaro y Hipólito Carmona.
Tras una fase de coexistencia, la expresividad y potencia de XML (eXtensible Mark up Language) acabarán por imponerse no sólo a HTML sino también a otras normas ahora dominantes. La rápida, intensa y creciente actividad que se está generando en torno a este nuevo estándar en distintos frentes merece que volvamos a él de nuevo, En esta primera entrega de dos se resumen las más significativas iniciativas que acapara.

Aún cuando todavía queda mucho por mejorar, XML se puede considerar ya el formato por excelencia para comunicarse a través de Internet en el marco de los negocios digitales. ¿Su ventaja más significativa? La apertura de los sistemas internos de la empresa a los socios comerciales –es decir, la comunicación entre aplicaciones– mediante estándares abiertos. En este sentido, actualmente XML aparece como el mecanismo por excelencia para intercambiar información entre ordenadores y usuarios finales, y entre ordenadores entre sí. Su capacidad para describir datos con mucho mayor detalle que HTML lo hace ideal para nuevos tipos de servicios y aplicaciones. En estos momentos, por ejemplo, tiene un claro protagonismo en el mundo de los servicios Web y en el mercado EAI (Enterprise Application Integration), en torno al cual giran miles de millones de euros.
Con una especial atención a la mejora de los mecanismos de seguridad, el mercado sigue extendiéndose: a finales de 2001 casi el 50% de los programadores de todo el mundo estaban ya utilizando XML. Según un reciente estudio realizado por Ilog y Wall Street & Technology a nivel mundial, el 42% de las empresas encuestadas utilizaban ya XML como estándar para la presentación de datos online, y un 36% lo harán a corto plazo. Además, el 80% coincidió en reconocer que XML es crucial para el futuro de sus empresas, sobre todo como factor estratégico en la integración de sistemas.
Fundamentalmente desde el punto de vista del e-business, a continuación se exponen de forma resumida las especificaciones e iniciativas que en la actualidad tratan de hacer avanzar a XML hacia nuevos escenarios de desarrollo. Para obtener una visión en detalle de todas ellas, conviene visitar los sitios reseñados en nuestra Web.

La base de los servicios Web: SOAP, UDDI y WDSL
Con XML como base, SOAP, UDDI y WDSL representan los estándares principales, todavía en desarrollo, que sentarán las bases de los servicios Web. Gartner Group pronostica que la gran mayoría de plataformas de servicios Web propietarias (como las de Microsoft, Sun, IBM, HP, Oracle y BEA) soportarán la infraestructura de servicios que ofrecen las tres normas en 2003 a lo más tardar.
SOAP (Simple Object Access Protocol) es el protocolo de mensajes que permite “hablar” a los servicios Web. Un grupo de firmas –IBM y Microsoft entre ellas– crearon la versión 1.1 en abril de 2000, y a finales de ese año W3C formalizó su proceso de normalización con la creación del XML Protocol Working Group, que en julio de 2001 publicó el primer borrador de trabajo de la versión 1.2. Al estar basado en XML, SOAP es independiente de lenguaje y plataforma, ya sean .Net de Microsoft, o Java, J2EE y One de Sun.
El esquema de codificación de SOAP describe el modo de codificar la información mediante el empleo de un conjunto definido de tipos de datos; por si estos tipos no fueran suficientes, los usuarios pueden también definir los suyos propios. El esquema de envoltorio describe, por su parte, el formato total de los mensajes SOAP, así como vías integradas de extender dicho formato para soportar aplicaciones personalizadas. La norma también define cómo usar HTTP para enviar y recibir los mensajes.
WDSL (Web Service Description Language), remitido en enero de 2001 a W3C, permite a un servicio Web describir qué pueden hacer, qué mensajes acepta y qué respuestas devuelve.
Finalmente, UDDI (Universal Description Discovery and Integration) aporta un modelo de directorio universal para publicar y localizar servicios Web. La versión 2 apareció en junio de 2001 y la tercera verá la luz este año. Sus creadores (IBM, Microsoft y Ariba) ya están realizando pruebas de implementación.

Y más: buscando la arquitectura común
El recientemente creado Web Services Architecture Working Group en el seno de W3C se ocupa, con el apoyo de firmas como IBM, Intel, Microsoft, Sun y Bea Systems, de describir los servicios Web, las tecnologías que requieren, el modo de interactuar entre sí y las cuestiones de privacidad y seguridad a ellos asociadas.
El grupo define un servicio Web como una aplicación identificada por una URL con una interfaz que puede ser definida, identificada y utilizada por objetos XML, y que, además, trabaja directamente con otras aplicaciones similares utilizando mensajes basados en XML sobre protocolos Internet.
Antes de su lanzamiento oficial, el modelo de arquitectura será remitido para su revisión a los grupos de W3C que se ocupan de estandarizar técnicas como SOAP y WSDL. No en vano, lo que se persigue no es otra cosa que proporcionar a estos servicios Web una arquitectura común que impida las incompatibilidades.
Cuando W3C apruebe finalmente la especificación, la arquitectura desarrollada por el grupo de trabajo podrá ser adoptada por los fabricantes de herramientas de desarrollo, servidores de aplicaciones, bases de datos y aplicaciones. Para las empresas, la especificación podría ser utilizada para crear servicios Web que permitan a las aplicaciones en red trabajar juntas. Se espera que la norma pueda ser implementada en productos reales a principios de 2003.

BEEP: Al nivel de TCP/IP
IETF (Internet Engineering Task Force) ha estandarizado un nuevo protocolo llamado BEEP (Blocks Extensible Exchange Protocol), que cumple respecto de los protocolos Internet el mismo papel que el propio XML en cuanto a documentos y datos, permitiendo a los desarrolladores centrarse en los aspectos más relevantes de sus aplicaciones al liberarles de la tarea de establecer canales de comunicación.
Cuando se escriben aplicaciones de red capaces de comunicarse vía TCP/IP, antes incluso de desarrollar la lógica de la propia aplicación, es necesario definir el modo en que los programas se conectarán, autenticarán, intercambiarán mensajes e informarán de los errores que se produzcan; una tarea que es cualquier cosa menos sencilla y rápida. Aquí es donde BEEP puede aportar una gran ayuda al liberar a los desarrolladores de estos trabajos siempre engorrosos.
Habrá quien se pregunte, y no sin justificación, qué necesidad hay de añadir un nuevo protocolo de informática distribuida a CORBA/IIOP, SOAP, XML-RPC y tantos otros. Pero hay que tener en cuenta que BEEP opera en un nivel diferente y que, por tanto, puede trabajar en conjunción con SOAP: BEEP se ocupa de las conexiones, autenticación y empaquetado en el nivel TCP/IP de los mensajes, cosa que SOAP evita deliberadamente. En realidad, con quien compite el nuevo protocolo es con HTTP.

Las nuevas estructuras de OASIS
OASIS (Organization for the Advancement of Structured Information Standards) es un consorcio empresarial sin ánimo de lucro creado para promover el desarrollo, convergencia y adopción de normas para los negocios electrónicos, con especial foco en XML, servicios Web, seguridad, transacciones comerciales, publicación electrónica y desarrollo de especificaciones de interoperatividad. OASIS cuenta en estos momentos con aproximadamente 400 socios de más de

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