| Artículos | 01 ABR 2002

Voz y datos por la red eléctrica

Power Line Communications (PLC)
José M. Huidobro.
Aunque no es nada nuevo, sólo ahora las comunicaciones de datos por la red eléctrica empiezan a ser una opción viable, aunque todavía en fase precomercial. La enorme capilaridad de la red eléctrica, tanto en cobertura geográfica como dentro de los hogares y empresas, convierten a las nuevas tecnologías PLC (Power Line Communications) en una alternativa de acceso a Internet de alta velocidad (hasta 25 Mbps en algunos casos), en competencia con el bucle local telefónico, ya sea convencional, RDSI o DSL, los bucles locales inalámbricos (como LMDS) o las redes de cable. También son de aplicación en transmisiones de punto a punto y como redes locales domésticas. Es cierto que a PLC todavía le quedan importantes retos que afrontar, pero ya se trabaja activamente para que pronto sea una solución factible al menos en determinados entornos. En España, Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa están realizando experiencias piloto con múltiples clientes.

Las dos redes construidas por el hombre que más capilaridad tienen son la red eléctrica y la red telefónica; de hecho, ambas alcanzan a más de mil millones de personas en todo el mundo. Soportadas por una compleja infraestructura de centrales y medios de transmisión y gestión, permiten el transporte de señales eléctricas –energía en el primer caso y voz o datos en el segundo– desde unos puntos a otros, llegando hasta los usuarios finales que hacen uso de los servicios contratados pagando por ellos. Es tal la cantidad de cables que se han utilizado en la construcción de las dos redes que cuentan con más cobre instalado que el de cualquier mina en el mundo. Y sigue aumentando.
Hasta hace muy poco tiempo, cada red, la eléctrica y la telefónica, se han venido utilizando para satisfacer los fines primarios que motivaron su construcción, pero conforme van surgiendo nuevas necesidades, y la tecnología lo permite, se trata de ampliar el rango de servicios que se puedan dar a su través, para así obtener un mayor rendimiento de las inversiones realizadas. En el caso de la red telefónica fija es muy claro: no sólo se emplea para ofrecer el servicio telefónico, sino también para la transmisión de todo tipo de datos, con el acceso a Internet como principal aplicación, ya sea mediante modems convencionales en el caso de la RTC, adaptadores de terminales en la RDSI o accesos ADSL para conseguir altas velocidades, entre otras muchas posibilidades. Pero ello conlleva el coste que supone el tendido de una nueva línea si no se dispone de ella y la adaptación que se requiere en las existentes.
La red eléctrica, de características totalmente diferentes a la telefónica, cuenta con la gran ventaja de estar mucho más extendida, alcanzando a prácticamente la totalidad de la población del mundo civilizado. Y no sólo eso; en todas las casas se disponen de numerosas tomas (enchufes), distribuidas por todas las habitaciones. Por ello, si se pudiese utilizar para otros fines distintos, como por ejemplo para transmitir datos, los usuarios tendrían resuelto el problema de la instalación interna, ya que podrían conectar su equipo en cualquier toma de red de la casa o de la oficina, sin necesidad de realizar ningún tendido de cable nuevo, con el consiguiente ahorro de dinero y tiempo, además de la ventaja estética que conlleva no tener cables por el suelo o por los rodapiés.
Pues bien, esto, que parecía una quimera hace unos años, empieza a convertirse en realidad; eso sí, con ciertas dificultades y a un ritmo muy lento, ya que plantea serios retos que la tecnología aún ha de resolver. En realidad, no es nada nuevo; se viene ensayando desde hace muchos años y, de hecho, ya a mediados de los años 80 se estableció en Europa la norma CENELEC EN50065 para la transmisión de datos por la red de baja tensión en la banda de 3 a 148,5 kHz, dividida en varias subbandas, con una anchura máxima de 86 kHz, para automatización ya que la velocidad que se consigue en bit/s es muy baja. Y, aunque existen algunas aplicaciones específicas, la gran aplicación, el acceso a Internet de una manera eficiente y con calidad de servicio (QoS), no se ha conseguido aún, si bien se está avanzando bastante.

Una década de pruebas
Desde hace más de una década, se viene realizando experiencias piloto en distintos países, unas veces con éxito y otras acabando en fracaso, sobre todo por los condicionantes económicos que no acaban de hacer viables los proyectos. En España, Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa, en Alemania RWE, en Francia RFE, en Italia ENEL y en el Reino Unido British Gas, así como otras compañías en Estados Unidos, están apostando fuerte por esta tecnología y se espera el lanzamiento de las primeras ofertas comerciales a lo largo de los próximos años, una vez que el estándar PLC a alta frecuencia (> 1 MHz) esté finalizado, algo en lo que trabajan el ETSI y el CENELEC. En apoyo de está tecnología, desde marzo de 2000 está trabajando el PLC Forum, que, con sede en Interlaken (Suiza), cuenta con más de 100 miembros entre fabricantes, operadores y otras organizaciones interesadas en su promoción y difusión. En España, a finales de enero de 2002, son miembros del foro Alcatel, Dimat, DS2, Endesa, Enditel, Iberdrola, Sainco y Vayris.
El objetivo que se pretende al implantar la tecnología PLC es competir claramente en el mercado actual de las telecomunicaciones con las otras tecnologías. Para ello, su mejor baza consiste en alcanzar el tramo de la red que llega al usuario final, en modo similar al bucle de abonado telefónico, lo que le da acceso directo al gran mercado. Sin embargo, aún habrá que esperar algún tiempo antes de que se desplieguen servicios comerciales basados en tecnología PLC.
Compañías como las españolas Endesa e Iberdrola han apostado por potenciar esta tecnología, que actualmente está consiguiendo unos rendimientos en capacidad de transmisión muy aceptables, llegando a superar los 10 Mbit/s. Se han realizado varias experiencias piloto en algunas ciudades y ante el éxito obtenido hay planes para extenderlas a otros núcleos urbanos y a un mayor número de hogares.
La compañía eléctrica Endesa ha puesto en marcha dos pruebas piloto entre algunos de sus clientes con esta tecnología de transmisión de datos y voz a través del cable eléctrico, una en Barcelona y otra en Sevilla. La prueba de Barcelona se basa en la tecnología de la empresa suiza ASCOM, mientras que la de Sevilla se lleva a cabo con tecnología de la empresa valenciana DS2, con la que se están alcanzando velocidades muy altas. Se constata que la capacidad del sistema PowerLine supera en 10 veces la de la línea de conexión a Internet RSDI (64 kbit/s) y funciona a una mayor velocidad que el ADSL actual, requiriendo únicamente de un sencillo adaptador de señal en el enchufe. Además, su condición de línea eléctrica le permite la comunicación con los electrodomésticos y cualquier otro dispositivo eléctrico/electrónico, directamente por el propio cable de conexión a la red.
Por otra parte, Iberdrola está llevando a cabo una experiencia piloto con algunos de sus clientes de Madrid, mediante tecnología de la empresa israelí NAMS, consiguiendo velocidades de varios Mbit/s.
Los ámbitos principales de aplicación de la tecnología PLC son tres: la transmisión pu

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