| Artículos | 01 JUL 2004

VoIP, el camino hacia la convergencia

Rafael Achaerandio.
La convergencia de redes es ya una realidad. La era de las arquitecturas de red complejas, diseñadas específicamente para un determinado servicio, está finalizando para dar paso a una única red polivalente, más fácil de gestionar, de menores costes y capaz de soportar, con la calidad requerida, todas las necesidades de comunicación de las empresas de forma unificada.

La idea de poder tener una única red homogénea y de calidad que soporte todo el tráfico y, de este modo, reduzca los costes, empieza a tomar fuerza en el mercado. Éste es sólo el inicio de las comunicaciones convergentes, un nuevo entorno en el que conviven voz y datos sin distinción; una moderna y única infraestructura que soporta todas las comunicaciones abriendo un sinfín de posibilidades software para los negocios, los servicios y las aplicaciones.
Aunque las tecnologías que soportan VoIP están aún madurando, ya han franqueado las principales barreras que complicaban su adopción. La calidad de la voz está ya por encima de las expectativas de los usuarios; y las arquitecturas de red de paquetes, ampliamente extendidas en las empresas, son robustas y ofrecen la disponibilidad necesaria para comenzar a rivalizar con las de circuitos conmutados. Además, los fabricantes están adoptando protocolos estándar en sus equipos que aseguran hoy la interoperatividad en VoIP.

¿Cuándo desplegar?
La tendencia a la transición de la voz a las redes IP de las empresas es inevitable, pero probablemente este debate no haya llegado aún a todas ellas. La criticidad de los servicios de voz fomenta que muchas organizaciones se muestren remisas ante estas tecnologías, preguntándose por qué cambiar lo que ya tienen si funciona bien. Otras muchas, sin embargo, están migrando sus infraestructuras de red y, por tanto, se encuentran en la situación óptima para zambullirse en el mundo convergente que propone la voz sobre IP. Lo cierto es que, a pesar de la incipiente solidez tecnológica, aún resulta complicado para muchas empresas evaluar cómo y cuándo se deben implementar estas alternativas.
Después de la euforia siempre llega la calma. La empresa española, que financió fuertes despliegues de infraestructuras tecnológicas en los 90, plantea hoy sus inversiones en telecomunicaciones de forma cautelosa. Las compañías que disponen de un número elevado de equipos de voz conmutada no ven la manera de rentabilizar VoIP a corto plazo y, por tanto, esperan algo más de esta tecnología, un valor añadido adicional a las funcionalidades básicas de la voz que justifique el desembolso.
Es cierto que, si bien los servicios de voz sustentados en VoIP son más baratos y fáciles de gestionar al soportarse en una sola red convergente, la fuente de ventajas que esta tecnología disruptiva aporta está aún por llegar. Sin embargo, la integración de voz y datos controlados por software ofrece un nuevo universo de posibilidades que desbordan los horizontes de la imaginación humana relativos al futuro modelo de comunicación y colaboración multimedia empresarial.
Pero esta nueva red IP convergente no es igual que sus antecesoras. Estas tecnologías están permitiendo evolucionar las redes de paquetes IP tradicionales no orientadas a conexión, en las que tanto se invirtió, a redes con calidad de servicios diferenciados, orientadas a conexión y capaces de soportar las necesidades de comunicación multimedia en tiempo real, que, con total seguridad, revolucionarán los hábitos actuales de trabajo en las empresas. Por tanto, no sólo se trata de amortizar las costosas inversiones que se hicieron en infraestructuras de datos, sino de dotar a estas redes de la inteligencia adicional necesaria para adecuarlas al futuro.
De una encuesta realizada por IDC este mismo año, se puede abstraer que las empresas no sólo demandan un ahorro en costes, sino que muchas buscan algún tipo de “killer application” capaz de ofrecer una ventaja estratégica significativa que justifique la migración a VoIP. En nuestra opinión, la killer application no llegará o, al menos, no esperamos que sea tan “killer”, pero habrá aplicaciones y servicios de la VoIP que mejorarán el funcionamiento de las empresas. Hasta ahora, la innovación y el desarrollo asociado a las nuevas capacidades de la VoIP y las redes convergentes multimedia se han postergado como consecuencia de la necesidad de igualar las capacidades de las tecnologías de voz actuales. Pero con la paridad tecnológica ya conseguida, es tiempo de explorar ese nuevo universo de posibilidades resultante de la integración de la voz y otras capacidades multimedia con los sistemas, aplicaciones y procesos de forma extremadamente sencilla, a través del software.

Ventajas y beneficios
Aunque la VoIP ha tenido que demostrar que es capaz de ofrecer niveles de servicio perfectamente comparables a los de la telefonía tradicional, las redes de datos tienen hoy en día sitio en todas las empresas. Por ello, tiene perfecto sentido unificar los servicios de comunicaciones en esta infraestructura única de futuro ya desplegada. Ahora bien, las empresas deberán examinar los beneficios que les aporta el llevar a buen fin tal tarea:
- Conferencias: Las conferencias de larga distancia fueron el primer objetivo a conseguir por la VoIP. Aunque no hay conferencias gratis, es cierto que existen significativos ahorros en la voz para aquellas empresas que tengan oficinas repartidas geográficamente ya interconectadas con redes IP.
- Fácil de cambiar, añadir o mover: Los sistemas de VoIP son más adaptables, ofreciendo una mayor versatilidad y, por tanto, menores costes operativos.
- Routing inteligente: Se pueden enrutar dinámicamente las llamadas optimizando los costes y cargas de las líneas de datos. Además, permite mejorar el control y gestión del uso de las redes.
- Movilidad: En lo más extenso de su significado, cuando se combina con tecnologías inalámbricas como WLAN o UMTS, o con otras no inalámbricas pero que permiten movilidad, como xDSL-VPN, VoIP abre un gran abanico de nuevas posibilidades, como contactar con cualquiera, en cualquier lugar, a cualquier hora y con cualquier dispositivo, y, además, de forma unificada. La movilidad en las empresas y, por tanto, de las personas que las integran es, sin duda, otro de los grandes retos que transformarán el futuro de las telecomunicaciones.
- Menores costes de administración: Una única red convergente, en vez de dos redes paralelas, es más fácil de administrar, lo que propicia la reducción de costes. Las actualizaciones de hardware se hacen sobre toda la red para cualquier propósito, y las funcionalidades, soportadas en software, son más fáciles de actualizar y mejorar.

Las claves del futuro
La implantación de VoIP parece imparable, pero hay algunas claves que definirán la adopción y el desarrollo satisfactorios de estas tecnologías:
- Consolidación de estándares: La interoperatividad ha sido la principal preocupación a la hora de seleccionar equipos de VoIP. La relativa inmadurez hizo que las empresas tuvieran que preocuparse de adquirir soluciones propietarias. Ha sido crucial que los fabricantes hayan detectado esta corriente, y hoy se puede decir que la gran mayoría de los equipos del mercado son ya interoperativos. Aun así, hay que seguir prestando atención a la correcta implementación de los estándares, que puede variar de

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