| Artículos | 01 ENE 2003

Multimedia Messaging Service

Audio, imágenes y texto en el móvil
Eva Martín, Juan F. Marcelo y Ramón J. Millán.
Toda la industria móvil confía en los mensajes multimedia como un motor de aumento de negocio, en espera del día en que la 3G llegue a ser una realidad comercial viable. Operadores, suministradores, desarrolladores de aplicaciones y proveedores de contenidos afrontan con esperanza el reto de los nuevos servicios MMS (Multimedia Messaging Service).

Tras algún tiempo de compromisos, anuncios y prelanzamientos, y desde hace no muchos meses, los servicios de mensajes multimedia MMS (Multimedia Messaging Service) ya son una realidad comercial en España. Los tres operadores móviles ya cuentan con ofertas: Amena –el pionero– comercializa este servicio desde junio, Telefónica Móviles España (TME) desde septiembre, y Vodafone España desde octubre de 2002.
En un mercado maduro como el español, donde la tasa de penetración de móviles es de casi el 80%, la esperanza ya no está en los servicios de voz, sino en los de datos. Y la industria del móvil confía en que con MMS se repita la agradable sorpresa que supusieron los mensajes cortos SMS. Durante 2001, según la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), los operadores móviles ingresaron 658 millones de euros por mensajes cortos, más del doble que el año anterior. Y si, en nuestro país, entre el 10% y el 15% de los ingresos de los usuarios móviles provienen de los mensajes cortos, a escala global un estudio de Nokia Networks asegura que en 2005 los ingresos procedentes de MMS se igualarán a los de SMS. Todo hace pensar que se producirá un proceso gradual de canibalización de los mensajes cortos por parte de MMS. Si bien algunas consultoras dan larga vida a SMS, como Yankee Group, que estima que todavía en 2006 el 72% de los mensajes serán cortos, la supervivencia de estos mensajes cortos quedará relegada a la cobertura de las necesidades de envío de pequeños textos a un precio más barato.
El sentir de la industria en general es que, en un mercado donde cada vez resulta más difícil atraer a nuevos usuarios de telefonía móvil porque casi se ha alcanzado el techo, MMS representa una fuerte apuesta para incrementar los ingresos medios por usuario (ARPU), que en España ha descendido a 27 euros mensuales. El objetivo es que cada usuario gaste más, consumiendo servicios de datos más caros. MMS cuesta cuatro veces más que SMS. Los operadores móviles confían en previsiones como las de Yankee Group, que auguran que en 2006 entre el 75% y el 85% de los usuarios activos, tanto particulares como empresariales, utilizarán los mensajes multimedia. La consultora Ovum estima que en 2007 el mercado mundial de MMS alcanzará los 70.000 millones de euros, cifra de la que 29.000 millones corresponderán a Europa occidental, y 10.000 millones a ingresos por aplicaciones de mensajes multimedia. En la misma línea optimista, Nokia prevé que en 2005, MMS superará al sistema SMS como el mayor generador de ingresos de mensajería interpersonal.

Las bases tecnológicas
MMS representa una solución de mensajería que permite enviar imágenes, audio, texto e incluso video clips en un mismo mensaje, ampliando así los tipos de información a intercambiar entre terminales, ya sean teléfonos móviles, PC u ordenadores de bolsillo, entre otros muchos potenciales tipos de dispositivos. Además, como afirma Fátima Sánchez, responsable de Soluciones Multimedia de Nokia España, “no sólo hay MMS de persona a persona, sino que también el usuario puede realizar descargas en su teléfono o terminal para, por ejemplo, bajarse postales multimedia de felicitación”.
Para David Zafrilla, portavoz del ComCenter de Ericsson España, “MMS es un nuevo servicio que va a permitir al operador aprovechar tecnologías como GPRS. Es un buen medio para empezar a obtener ingresos significativos, explotar la red y aprovechar su capacidad al máximo”. Y es que las primeras ofertas MMS de los operadores móviles están viniendo de la mano de GPRS, si bien pueden ofrecerse además en redes GSM, UMTS, CDMA y TDMA.
El funcionamiento de MMS es sencillo. Primero, el usuario remitente compone el mensaje en su terminal, y de allí lo envía al centro de mensajería multimedia del operador, donde se almacena. A continuación, a través del gateway WAP, el sistema notifica al terminal del destinatario que tiene un MMS a través de un mensaje corto; y el usuario destinatario decide si descargarlo o no, salvo que tenga configurado su terminal para la descarga automática. En este supuesto, el mensaje corto de notificación será “ciego” para el usuario. El terminal destinatario hace la petición al centro de mensajería multimedia a través del gateway de WAP, desde donde se descarga el mensaje a través de la red GPRS.
Para el usuario final, un mensaje corto y un mensaje multimedia viene a ser casi lo mismos, salvo que los MMS tiene textos más largos, fotos y audio. Ahora bien, tecnológicamente son servicios distintos. Los mensajes cortos emplean el canal de señalización de GSM, mientras que los MMS ocupan los canales de datos, en este caso de la red GPRS. Por eso hay que tomar precauciones a la hora de diseñar la red. Según David Zafrilla, “MMS hace uso de los mensajes cortos para notificar, pero no tiene nada que ver, son mensajes distintos. Hay que saber dimensionar para que luego no haya sorpresas, como un colapso de la red por saturación”.
Evidentemente, el operador móvil necesita dotarse de nuevas infraestructuras para la prestación de servicios de mensajería multimedia. “Se precisa de un centro de mensajes móviles multimedia (MMSC) como núcleo de la solución, un gateway de WAP, contenedores de GPRS para dar la cobertura, la red del operador móvil y los terminales”, explica David Zafrilla, de Ericsson. Para hacer las notificaciones de los mensajes es preciso un centro de mensajería corta, y, si se quiere interactuar con cuentas de correo electrónico, un servidor de correo. “Todo depende de hasta dónde se quiera llegar con la mensajería móvil multimedia; podría necesitarse incluso también una conexión a Internet. Hay que tener en cuenta asimismo todas las cuestiones de seguridad y cualquier elemento externo que se quiera integrar, siempre que cumplan los estándares para garantizar la interoperatividad”, detalla Zafrilla.
Como afirma Fátima Sánchez, de Nokia, “normalmente cuando hablamos de mensajería multimedia no nos referimos solamente al MMSC. En realidad, se trata de lo que denominamos una solución multimedia que conlleva diversos servidores”. Entre ellos, destacan el gateway de WAP, dedicado al tráfico multimedia, y el servidor de perfiles, que recoge las preferencias de los usuarios para darles servicios personalizados. También está el servidor de almacenamiento y soporte a los terminales no MMS. Allí se almacenan los mensajes MMS pendientes de ser leídos, y también hay espacio para que el usuario pueda hacerse su propio álbum personal. El último servidor de la solución de Nokia es el de actualización de parámetros, que evita que el usuario tenga que introducir en su terminal los parámetros para configurar servicios como MMS o WAP. El servidor los actualiza directamente desde la red celular, los envía por SMS y el usuario lo único que tiene que hacer es aceptarlos.
Con tantos elementos imprescindibles y opcionales, no resulta sencillo dar

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