| Artículos | 01 ENE 2007

Mucho más que correo móvil

Retos y tendencias de la movilidad en la empresa
Francisco Sánchez.

 

Aunque en una posición privilegiada frente a otros países, la adopción de estrategias globales de movilidad por las empresas españolas aún deja mucho que desear. Se sigue avanzando pero todavía son pocas las compañías preparadas para soportar aplicaciones móviles más sofisticadas que el simple correo electrónico o el acceso a Internet.

Los móviles, en toda su variedad de dispositivos, se han convertido en una herramienta imprescindible de la vida laboral, pero no todas las empresas saben sacar el máximo partido a sus inversiones en estas tecnologías. De acuerdo con las conclusiones del estudio “Situación y tendencias en movilidad empresarial en España”, realizado por IDC para Nokia, sólo el 50% de las empresas de nuestro país han definido y puesto en marcha una estrategia clara de movilidad. Pese a ello, España ocupa una buena posición en comparación con otros países europeos, por delante de Italia, Reino Unido, Alemania y Francia, donde esa tasa se reduce al 40%, aunque por debajo de Dinamarca y Suecia, con un 60%.

¿A qué se debe que España se sitúe por encima de mercados más avanzados en TI en cuanto al número de empresas con estrategias globales de movilidad? Para Jaime García Cantero, Research Manager de IDC, “la razón obedece a que, junto a muchos factores culturales y ambientales que favorecen la adopción de herramientas y soluciones móviles en nuestro país, partimos de un cierto retraso en el mundo del PC que puede jugar a favor de la adopción del móvil como sustitutivo. Pero, además, hay que destacar el papel jugado en España por los operadores, al menos inicialmente, en cuanto al desarrollo de aplicaciones móviles, un campo en el que han sido muy activos. Si hasta hace poco los usuarios identificaban movilidad con voz, ahora además empiezan a asociarlo con otras aplicaciones, como correo electrónico. Y seguimos avanzando”.
Ignacio Riesgo, director de Nokia Enterprise Solutions, coincide en el diagnóstico. ”La situación de la movilidad en la empresa española, por delante de otros países avanzados, se debe al trabajo realizado tanto por fabricantes como operadores. España ha sido uno de los mercados donde más fácil han calado las soluciones de “push email”, por ejemplo. Aquí siempre ha habido una fuerte competencia entre los operadores y eso ha permitido que este tipo de ofertas se convirtiese en un factor competitivo, con mensajes y campañas muy agresivos. Y esto ha creado en las empresas la conciencia de que es necesaria una estrategia de movilidad”.

Transición gradual
Con todo, pese a que ya la mitad de las empresas españolas cuenta con una estrategia de movilidad, por lo general sólo incluyen acceso móvil al email y, en segundo lugar, acceso a Internet. En concreto, en España ya hay más de 450.00 usuarios que acceden por el móvil al correo electrónico, 200.000 en modo push, y 250.000 en modo pull; y 230.000 que ya se conectan a Internet por el móvil. Las aplicaciones más sofisticadas, como acceso a sistemas de fuerzas de ventan, ERP o CRM, con alrededor de 40.000 usuarios, prácticamente sólo están presentes en algunos grandes proyectos de sectores muy verticales, aunque se espera que esta cifra se duplique en 2007 y los años sucesivos. De acuerdo con las conclusiones del estudio de IDC, la transición a una estrategia de movilidad integral será gradual, y por consiguiente la mayor parte de los desarrollos están todavía por llegar. Aún tendremos que esperar para ver la implantación de la gestión móvil de inventario, la automatización móvil de la cadena de suministros, el acceso a las intranets corporativas y otros desarrollos relacionados con el marketing móvil.

Según Ignacio Riesgo, existen varias razones para explicar este desfase. “En primer lugar, hay que tener en cuenta que no es posible realizar tareas complejas con terminales y sistemas operativos básicos, y los de alto nivel apenas llevan medio año en el mercado. En segundo lugar, el acceso a datos corporativos requiere un gran ancho de banda, pues ya no se trata de descargar correo sino, por ejemplo, información de una base de datos. Y sólo un 20% de los terminales actuales son 3G, y los teléfonos preparados para trabajar con Wi-Fi aparecieron hace seis o siete meses. Finalmente, nos encontramos con que, de los clientes que quieren poner en marcha un proyecto de movilidad, el 43% piden consejo exclusivamente a los operadores y sólo un 4% a los integradores, que son los que verdaderamente juegan un papel crítico en estos despliegues. Los operadores son muy buenos vendiendo servicios de telefonía pero no están preparados para asesorar y ayudar a poner en marcha proyectos de este tipo, muy complejos y que requieren un gran esfuerzo de personalización y de integración con los sistemas y aplicaciones existentes en la empresa”.

García Cantero añade además el coste y la seguridad como factores que frenan la adopción de soluciones de movilidad más sofisticadas. Sin embargo, en cuanto al coste, el director de Análisis de IDC considera que la situación irá cambiando, pues las empresas se empiezan dar cuenta de que no se deben aplicar parámetros clásicos para determinar el retorno de la inversión. “No es una cuestión de retorno económico. Está claro que un móvil es más caro que un teléfono fijo, pero ofrece mayores ventajas en cuanto a accesibilidad y flexibilidad. No se trata sólo de ahorro de costes sino de analizar las ventajas y beneficios que aporta al negocio”.

¿Tan seguro como el PC?
El problema de la seguridad es quizá el más acuciante para cualquier responsable de TI. “Todavía muchos usuarios perciben el mundo de la movilidad como más inseguro que el mundo cableado, si bien en la actualidad ya no hay tantas diferencias entre ambos; simplemente tienen requerimientos distintos. Lo que sí es cierto es que hay un riesgo, hoy del todo no controlado, de asociar un móvil a una persona concreta, lo que no pasa con un teléfono fijo. Cuando se roba un móvil, el ladrón puede acceder a los datos almacenados y simular la personalidad del legítimo dueño para acceder a recursos críticos. No obstante, existen herramientas que permiten borrar toda la información del móvil en caso de pérdida o robo y dejarlo fuera de uso. En este aspecto, el móvil es incluso más seguro que un PC”, afirma García Cantero.

Ignacio Riesgo reconoce que no es sencillo resolver el problema de la seguridad, aunque coincide con García Cantero en que se está avanzando mucho. “El problema hasta ahora era que en la empresa la seguridad de los terminales estaba separada del resto de las estrategias de seguridad de las TI. Nuestro mensaje, sin embargo, es que la política de seguridad corporativa debe ser una y global. Al fin y al cabo, el dispositivo móvil es un elemento más de la empresa, como lo es el ordenador”

Estrategia global
A la hora de implementa

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