| Artículos | 01 SEP 2002

Menos cables y más acceso

Red inalámbrica de IDG Communications
Fernando Ujaldón.
Con el objetivo de ampliar el acceso a sus recursos corporativos desde terminales no asociados a un punto físico específico, IDG Communications ha implantado una red inalámbrica en su sede de Madrid. De esta manera, la editorial, especializada en publicaciones dedicadas específicamente a las TIC, viene a sumarse al creciente número de empresas comprometidas en la creación de entornos de trabajo más flexibles, donde los portátiles avanzan posiciones.

Durante mucho tiempo las redes locales inalámbricas (WLAN) se han planteado como una alternativa a las infraestructuras cableadas. De ahí que su campo de aplicación se viera limitado a entornos muy específicos donde la movilidad era el principal cuando no el único objetivo, por encima incluso de la capacidad de transferencia, dado la reducida velocidad que ofrecían en el pasado. Ahora las cosas, sin embargo, están cambiando, pues si bien las WLAN todavía se encuentran muy lejos de proporcionar los enormes anchos de banda de las redes locales cableadas (pronto habrá ya un estándar a 10 Gbps), desde hace años soportan velocidades de 11 Mbps (según la norma IEEE 802.11b) y, más recientemente, de 54 Mbps (IEEE 802.11a).
Junto a estos mayores anchos de banda, los entornos locales inalámbricos han sabido romper en los últimos tiempos las limitaciones comerciales que suponía en la práctica la falta de interoperatividad entre soluciones de distinto fabricante, gracias a la certificación Wi-Fi. No es de extrañar, por tanto, que en la actualidad estén cobrando nuevas fuerzas, más que como una disyuntiva frente a las redes cableadas, como su complemento para responder a necesidades muy determinadas dentro de una empresa. Este es el caso de la editorial IDG Communications, que hace un año comenzó a plantearse la necesidad de contar con una red inalámbrica como complemento de su infraestructura Gigabit Ethernet. La empresa edita en nuestro país las revistas PC World, Dealer World, Computerworld, Macworld, iWorld y Comunicaciones World, así como la publicación diaria Diario Informático; un catálogo que proporciona diversos enfoques especializados en informática, networking, telecomunicaciones, e Internet. Además, ofrece un portal online con una amplia variedad de contenidos en continua especialización.
Dada la naturaleza de la actividad de IDG resulta necesario contar con una red de alta capacidad sobre la que soportar las elevadas tasas de transferencia de datos que diariamente se producen en la empresa y que, en este caso, constituyen aplicaciones críticas como sustento de un negocio basado en el suministro de información. Por tanto, la idea de desplegar una infraestructura WLAN frente a una red cableada hubiera resultado poco eficaz. Pero los responsables técnicos de IDG entendieron que la integración de una subred inalámbrica que ofreciera acceso sin cables a la red Gigabit Ethernet (1000 Mbps) corporativa podría aportar importantes ventajas a la empresa.

Crecen los portátiles
Según Carlos Chenel, director de Informática de IDG Communications, “la idea de montar una red wireless integrada en la red LAN corporativa de la editorial surgió, en un principio, del requerimiento de mejorar las prestaciones asignadas a los “usuarios inalámbricos”; esto es, aquellos que a menudo utilizan ordenadores portátiles. La irrupción cada vez más marcada de este tipo de ordenadores en la vida de la empresa obligó a reformular los esquemas de las infraestructuras por los que circulan los datos, teniendo en cuenta que gran parte de los usuarios de portátiles en la editorial ocupan puestos directivos y presentan, por tanto, necesidades específicas. Garantizar determinados servicios, como es la oferta de recursos suficientes para realizar presentaciones en las salas de juntas superando las limitaciones impuestas por las estaciones de trabajo fijas, fue una de las principales causas que motivó la introducción de la red inalámbrica”.
De la oferta disponible en el mercado, los responsables técnicos de IDG se decantaron por la propuesta de 3Com, concretamente por la solución Access Point 6000, unos puntos de acceso con capacidad para soportar hasta 65 usuarios simultáneos, a una distancia máxima de 100 metros y a una velocidad de hasta 11 Mbps. En su conjunto, la solución implantada por IDG –que soporta protocolos TCP/IP, IPX, NetBEUI, DHCP, IEEE 802.11b e IEEE 802.3– incluye servidor HTTP para la gestión Web, interfaces de medios Wi-Fi e interfaces Ethernet.
El sistema Access Point 6000 instalado en IDG cubre alrededor de 1.500 metros cuadrados de superficie. De acuerdo a las características específicas de la empresa, se decidió instalar dos estaciones base, una por cada planta que ocupa la editorial en un edificio de la calle Fortuny de Madrid. El sistema se completa con una serie de tarjetas PCMCIA que ya se hallan instaladas en diversos lugares de trabajo para comprobar su funcionamiento y cobertura. Las estaciones base posibilitan la itinerancia de una planta a otra, ya que funcionan de acuerdo a las necesidades puntuales de potencia de cada portátil en la red.
“En esta primera fase se contempla la instalación de 10 estaciones de trabajo portátiles, y con el tiempo se agregarán aquellas que resulten necesarias, de acuerdo a los requerimientos concretos. En lo que respecta a la seguridad, los puestos de trabajo inalámbricos funcionan de acuerdo con un sistema de autenticación encriptada, concretamente claves de codificación de 128 bits específicas del usuario que cambian en cada sesión de conectividad en red; además es posible recurrir a la autenticación de usuario como opción de seguridad adicional”, explica Chenel. Una vez que el usuario es reconocido, corresponde al servidor Windows 2000 aplicar la política de acceso asignada para cada caso.

Sencillez de instalación
Entre las múltiples ventajas de la redes localas inalámbricas, el director de informática de IDG destaca la flexibilidad de acceso a los recursos corporativos que proporcionan, “sin tener para ello que crear una infraestructura de red física, siempre limitada a puntos geográficos muy concretos”; como también la “sencillez de instalación” de la tecnología de 3Com, ya que “se trata de soluciones que no requieren mayores complicaciones; basta con conectar la fuente de alimentación y posteriormente el conmutador o hub elegido”. A partir de ese momento, los puntos de acceso se hacen visibles para los clientes inalámbricos. Además, Access Point hace posible la asignación automática de direcciones IP a los clientes WLAN, sin necesidad de configuración manual.
“Otro aspecto especialmente interesante es su capacidad de conmutación dinámica, que elige de manera automática la velocidad de conexión más adecuada, ya sea de 11, 5,5 ó 1 Mbps, dependiendo de la fuerza de la señal y la distancia al punto de acceso”. Esta característica garantiza el nivel más elevado posible de calidad en las conexiones, incluso en ambientes con alta concentración de ruidos.
En la primera fase, considerada “de pruebas”, IDG pretende proporcionar conectividad inalámbrica en el área de sus salas de juntas, donde no será necesario tender cableado ni ningún tipo de conexión física al nodo. “Los portátiles se utilizan desde hace tiempo para realizar presentaciones en estas salas. Ahora se

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