Telecomunicaciones | Artículos | 01 SEP 2007

Las telecomunicaciones suben, la Sociedad de la Información baja

Arancha Asenjo.
Las empresas de telecomunicaciones vieron crecer sus ingresos en España durante 2006, pero su bonanza no se refleja en el avance de la Sociedad de la Información en nuestro país, que pierde fuelle respecto a Europa.

Cada año, a mediados del calendario, los observadores del sector echan la vista atrás no sólo para tomar el pulso al mercado, sino también para medir el calado de las tecnologías en la población. El cruce de estos datos hace saltar la alarma: nuestros mercados de las telecomunicaciones crecieron por encima de la media europea, pero España ha retrocedido en Sociedad de la Información, pese a estar en cabeza en Web 2.0 o telefonía móvil, en comparación con otros países de la Unión Europea.
Según la CMT, con un crecimiento del 3,3%, más moderado que en 2005, el mercado nacional de telecomunicaciones facturó 42.006 millones de euros, en su mayor parte por los servicios de comunicaciones móviles y la banda ancha. Los servicios finales aportaron al total 35.093 millones, un 5,8% más que el año anterior y el doble que la media europea, que se sitúa en un 2,3%, mientras que los servicios mayoristas disminuyeron un 7,7% respecto de 2005, bajando hasta los 6.912 millones de euros. Una fuerte reducción que, de acuerdo con los datos del organismo regulador, es signo de la madurez del sector, “ya que se produjo, principalmente, como consecuencia de la migración de los operadores a las fórmulas de acceso mediante bucle desagregado, frente a los servicios mayoristas de acceso indirecto”.

El móvil, en línea ascendente
Varios frentes constatan que el comportamiento de la telefonía celular española es ejemplar, al haber superado una penetración del 100% de la población, con 46,2 millones de líneas, hito que la Fundación Orange atribuye a los inmigrantes y los jóvenes, que cada vez se incorporan antes a su uso. Además, el móvil permite a España consolidarse en el grupo de los países con un mayor grado de desarrollo de la telefonía celular en el mundo, con más de una línea móvil por ciudadano y por delante de otros países con mayor renta o grado de avance tecnológico como Alemania, Francia o Estados Unidos.
La CMT cifra el aumento de los nuevos contratos en un 8,3%, especialmente en el segmento pospago, pero, pese a su mayor número, apenas han variado las cuotas de mercado en términos de clientes, a la espera de los efectos que ejerzan la introducción de los operadores móviles virtuales (OMV) y el comienzo de actividades de Yoigo. Sí lo hicieron por ingresos, con Telefónica y Orange cediendo terreno a Vodafone. En 2006, estas tres operadoras facturaron 13.402 millones de euros por servicios finales, lo que supone un incremento del 10,8%, propiciado por el aumento del tráfico (19,6%, con 66.417 millones de minutos) y pese a la reducción de los precios (7,3%, con una media de 16,9 céntimos por minuto de ingreso medio). El regulador destaca que el consumo de videollamadas superó los 20 millones de minutos, con ingresos de 5 millones de euros. La 3G copó 3,4 millones de líneas.
Y como viene siendo ya habitual, frente a los buenos resultados de la telefonía móvil, la fija continúa su descenso. Por ese concepto, los ingresos durante 2006 fueron de 7.734 millones de euros por servicios finales, un 6,9% menos que el año anterior.

Banda ancha y convergencia
En el caso de Internet, los resultados dependen del cristal con que se miren. La Red alcanza ya al 48% de la población pero sólo un 39% hace uso diario de ella, un porcentaje considerado como “insuficiente” por la Fundación Orange. Y esto, pese ha haber aumentado las líneas de alta velocidad un 33% hasta los 6,69 millones, de acuerdo con los números de la CMT. De este volumen, el 63% utilizó velocidades iguales o inferiores a 1 Mbps, mientras que el 73% de las conexiones de los operadores de cable alcanzaron los 4 Mbps. El índice de penetración por hogar de la banda ancha es de 15 líneas por 100 habitantes, con Madrid y Barcelona aproximándose a las 19,5 líneas por 100 habitantes.
En cuanto a ingresos, Internet reportó a las operadoras 2.785 millones de euros, un 22,9% más que en 2005, debido en parte a la oferta de servicios empaquetados. A finales del pasado año, la CMT contabilizó 4,97 millones de clientes residenciales de servicios sobre redes fijas (32,6% del total) con alguna modalidad de oferta empaquetada, que, según datos del Eurostat recogidos por la Comisión, nos sitúan nueve puntos por encima de la media de la UE de los 25 al contar con un 29% de los hogares suscritos a algún tipo de paquete.
El 91,4% de las ofertas paquetizadas incluía el acceso a la Red, siendo la combinación de Internet y voz la más demandada, con 1,1 millones de clientes suscritos en 2006. En total, hay 3,52 millones de abonados a ofertas de acceso de banda ancha y voz. El triple play (Internet, televisión y voz) sumó 228.000 nuevas altas el año pasado hasta alcanzar casi el millón de clientes, que representan el 19,2% de las ofertas empaquetadas.
La televisión IP cuadruplicó su facturación con respecto a 2005, rozando los 80 millones de euros, con el 10,5% del total de los abonados a televisión de pago: 3,7 millones, un 11,1% más que el año anterior. Estos usuarios elevaron la facturación un 14%, con un total de 6.487 millones de euros, que se reparte entre satélite (78%), cable (17,8%) y TV IP (4,2%).

Acceso caro
El coste de Internet sigue siendo uno de nuestros principales déficits, aunque, según la CMT, “el empaquetamiento de Internet + voz supuso un ligero abaratamiento del servicio”. No obstante, su presidente, Reinaldo Rodríguez, admitió que poco habían variado en 2006 los precios respecto al año anterior, cuando ya eran un 25% más caros que la media europea. “Las ofertas en el mercado estarían por encima de los precios de otros países de Europa, sobre todo en las velocidades más extendidas”. No obstante, justificó las tasas argumentando las grandes inversiones que tienen que afrontar los operadores, “que de algún sitio tienen que salir”.
Aunque la CMT no proporciona precios, los recientes datos de la OCDE dan una idea de la situación. El acceso a la Red en España es el segundo más caro de los países de su entorno, si bien el precio relativo –el coste de un megabit por segundo– es el séptimo más barato. El organismo recoge que la conexión más barata a una línea ADSL en nuestro país (45,14 dólares al mes) es superior a la conexión más cara en Francia (38,31 dólares al mes). A nivel mundial, sólo México supera a España, con 52,36 dólares mensuales por una línea de banda ancha. Por el contrario, en Suecia, Dinamarca o Suiza se puede disponer de banda ancha por sólo una decena de dólares al mes.

Peligro para nuestra SI
Sin embargo, el informe sobre desarrollo de la Sociedad de la Información, eEspaña 2007, de la Fundación Orange, pone el contrapunto a estos datos. Pese al crecimiento del sector y el mayor apoyo de la administración pública –el Plan Avanza recibió una inversión de 1.550 millones de euros en 2006–, cuando estos resultados se trasladan a la realidad de la población se percibe un largo camino por recorrer: nuestro país ha descendido posiciones en desarrollo de la Sociedad de la Infor

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