Telecomunicaciones | Artículos | 01 DIC 2007

La reforma de la Comisión Europea enfrenta al sector de telecomunicaciones

El plan de reformas legales en el sector presentado en noviembre por la Comisión Europea está causando grandes controversias. Los tres puntos de desencuentro han sido la separación funcional de las redes y servicios de los operadores, la creación de un regulador europeo que asesore al Ejecutivo comunitario, y la liberalización del espectro radioeléctrico y explotación comercial del dividendo digital.
Según la comisaria de Telecomunicaciones, Viviane Reding, las medidas propuestas garantizan la igualdad de oportunidades entre todos los operadores para que puedan disfrutar “en igualdad de condiciones, de redes que fueron construidas con dinero público en un periodo previo a la liberalización”. Pero sus propuestas, todavía pendientes de aprobación por el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros, han dividido a la industria de las telecomunicaciones. Por lo general, los operadores dominantes se muestran hostiles a los cambios, mientras que sus competidores se manifiestan partidarios de la reforma. La controversia ha llegado incluso al seno de la Comisión, ya que la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, también ha manifestado su rechazo a este paquete de reformas.

Separación funcional
Los esfuerzos para abrir los mercados históricamente dominados por los monopolios telefónicos nacionales de cada país comenzaron en 1998. Desde entonces, se han aplicado para el logro de este objetivo diversas leyes y normativas, todas ellas inspiradas en el propósito de eliminar obstáculos a la libre competencia y derribar las barreras y diferencias entre los distintos mercados de la UE. Aún así, muchos ex monopolios continúan dominando segmentos de gran importancia y en rápido crecimiento –como el acceso de banda ancha a Internet–, apoyándose para ello en el control que mantienen sobre sus infraestructuras de telecomunicaciones, desarrolladas en la mayor parte durante los tiempos que operaron en solitario y, por tanto, incomparablemente mayores que las de sus competidores.
Reding, para reconducir la situación, quiere obligar a los operadores dominantes a separar funcionalmente sus servicios y operaciones de red, si no permiten a sus competidores acceder en justas condiciones a sus infraestructuras. En su opinión, la separación funcional permitirá el acceso a la red de nuevas empresas y fomentará la inversión en infraestructuras, lo que acelerará la penetración de la banda ancha. Viviane Reding, comisaria Telecomunicaciones de la CEAsimismo, los usuarios dispondrán de un mayor abanico de opciones gracias al aumento de la competencia entre operadores.
Los afectados, por el contrario, argumentan que tal división tendría efectos negativos, ya que como asegura ETNO (European Telecommunications Network Operators), en cuyo seno participan ex monopolios nacionales, “desanimaría a las empresas a asumir inversiones arriesgadas para la creación de redes de acceso alternativas”. Los operadores que intentan competir con estas compañías históricas defienden, sin embargo, que tal separación funcional es imprescindible para la competencia. “La decisión de la Comisión resulta especialmente crítica. Diecisiete países de Europa están quedando atrasados en el desarrollo de la banda ancha porque la red de su operador dominante no está suficientemente liberalizada. Nuestro continente podría ser hoy un líder mundial en penetración de banda ancha si los reguladores aplicaran la separación funcional para ayudar a la apertura de los mercados”, declara ECTA (European Competitive Telecommunications Association).

Un regulador europeo único
Otra de las reformas propuestas que también ha despertado posiciones encontradas ha sido la que pretende resolver el problema que surge cuando diferentes países interpretan las leyes paneuropeas de manera distinta. Reding defiende la creación de una autoridad de telecomunicaciones de alcance europeo que funcionaría bajo la supervisión de los reguladores de telecomunicaciones de los 27 países miembros y cuya misión sería asegurar que todos ellos siguen las mismas reglas. Las críticas a esta propuesta insisten en que una nueva agencia europea no serviría más que para aumentar innecesariamente la burocracia.
Los gobiernos de Alemania y Francia, que se han alzado contra las medidas de la comisaria, consideran al nuevo regulador paneuropeo como un “organismo que pretende reemplazar la experiencia de los nacionales”. En la misma posición se encuentra nuestro ministerio de Industria, cuyo titular, Joan Clos, no considera recomendable que se cree, por ahora, un regulador único europeo debido a los “roces” que se están produciendo en el sector. “Creo que es prematuro. Aún existe una diversidad de legislación y de comportamientos empresariales suficientes para no hacerlo recomendable hoy mismo”. Clos también califica de “radical” la propuesta de la CE de separar funcionalmente las redes y los servicios de los operadores dominantes, aunque no descarta esta medida.

Reparto del espectro radioeléctrico
La reasignación de espectro radioeléctrico es la medida propuesta con un mayor impacto en los consumidores, según los analistas. Como resultado de la llegada de la televisión digital, en los próximos años habrá más espectro disponible, cuya distribución Reding quiere regular a nivel europeo para asegurar la disponibilidad de los servicios de Internet inalámbrica. En ningún caso, eso sí, la comisión pretende convertirse en la concesionaria o vendedora de las frecuencias, que están y continuarán estando en manos de los Estados miembros. Lo que se propone en realidad es permitir un “comercio secundario”, por el cual aquellos que han adquirido los derechos de utilización de una frecuencia y ya no la necesitan puedan venderlos para incentivar una utilización más eficiente del espectro radioeléctrico.
Pero si los operadores de telefonía han recibido muy positivamente esta medida, las difusoras de radio y televisión ponen de relieve los riesgos de interferencias en las señales. “La neutralidad de los servicios en teoría está bien, pero es difícil de aplicar debido a la aparición de interferencias”, ha denunciado Philip Laven, consejero de varias radiodifusoras europeas públicas y privadas, como la británica BBC, la belga RTBF y la francesa Canal Plus.
Para Enrique Gutiérrez Bueno, decano presidente del COIT, “la liberalización del espectro radioeléctrico es una realidad inevitable, en cuyo proceso Españ

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios