Telecomunicaciones | Artículos | 01 ENE 2008

La necesaria evolución del modelo de arquitectura en redes de banda ancha

Arturo Custodio.
La creciente oferta de servicios combinados de voz, datos y vídeo exige un replanteamiento de los modelos de red actuales que, hasta ahora, han tenido al acceso a Internet como foco principal. Este servicio se ha construido bajo una arquitectura diseñada específicamente para soportar las comunicaciones punto a punto entre los usuarios y el servidor de acceso remoto (BRAS), que sirve de pasarela hacia Internet, a la vez que controla el tráfico cursado.
Tradicionalmente, el mecanismo empleado para realizar este control ha sido el conocido como protocolo punto a punto (PPP). Sin embargo, para los nuevos servicios y, en especial, para los asociados a la transmisión de vídeo, este protocolo no soluciona eficientemente la comunicación punto a multipunto como la requerida en la difusión simultánea de TV hacia varios usuarios. Gracias a que la tecnología Ethernet, sobre la que se ha construido la agregación de la red de banda ancha, está ya perfectamente adaptada para soportar comunicaciones multipunto a multipunto, lo único que hace falta para poder ofrecer estos nuevos servicios IP sobre Ethernet (IPoE), es complementar esta arquitectura con un protocolo eficiente que tenga la capacidad de controlar las sesiones PPP, pero sin sus limitaciones.
La solución idónea la ofrece DHCP (Dynamic Host Configuration Protocol), un protocolo compatible y soportado por todas las tecnologías que, además de servir para asignar las direcciones IP a los dispositivos de usuario, facilita la ejecución de todos los mecanismos destinados a controlar la comunicación entre éstos y los distintos servidores de aplicaciones de la red. Podríamos pensar entonces que la solución está en emplear DHCP para las nuevas aplicaciones y mantener PPP para el acceso a Internet, lo que plantearía la complicación añadida de necesitar la operación y gestión de dos mecanismos de control distintos.
Afortunadamente, el modelo IPoE con DCHP es igualmente capaz de soportar el control de las sesiones de acceso a Internet de manera eficiente, mediante mecanismos como la identificación y autenticación, la integración con servidores RADIUS, la monitorización del estado de las sesiones, la creación de filtros de seguridad y aplicación de políticas de calidad durante el proceso de asignación de direcciones IP, o la posibilidad de creación de túneles Ethernet para ofrecer los servicios mayoristas. Además de estos mecanismos, el modelo IPoE con DHCP añade a sus ventajas el control distribuido del tráfico, frente al modelo PPP centralizado, en el que los equipos BRAS pueden llegar a formar un “cuello de botella” en la arquitectura.


Arturo Custodio Salvador
Arquitectura y soluciones de red
Alcatel-Lucent España

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