Telecomunicaciones | Noticias | 04 ABR 2018

La banda ancha, junto a IoT y ciberseguridad, claves en el desarrollo del sector hotelero

La inversión en IoT, ciberseguridad y banda ancha seguirá aupando a los hoteles españoles a la categoría de los mejores del mundo.
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Redacción

La mayoría de los huéspedes que se alojan, hoy en día, en establecimientos hoteleros llevan consigo uno o varios dispositivos móviles. Por ello, la conectividad juega un papel primordial a la hora de seleccionar sus infraestructuras como condición para elegir un establecimiento. Además, el hotel optimiza procesos tales como reservas, compras o recopilación de información de sus huéspedes que sirva para fidelizarles.

El creciente interés de los huéspedes por estar siempre conectados y con acceso a contenidos de su interés impide que el Wi-Fi convencional sea suficiente para una generación que quiere disfrutar de vídeos en streaming durante su estancia en un establecimiento hotelero.

Poner a disposición del huésped, al alcance de un clic mediante una aplicación, toda la información y servicios que requiera -control de las luces, de las persianas, la temperatura de la habitación, la cerradura de la puerta- es uno de los objetivos prioritarios del sector, dado que repercute directamente en el índice de fidelización del huésped, e influye en la mejora de ingresos sin un incremento sustancial de la inversión en tecnología.

En esta coyuntura, el aumento de las exigencias de los huéspedes se ha convertido en uno de los mayores impulsores de la adopción de nuevas tecnologías en el sector hotelero español que, sabedor de las oportunidades de negocio que el turismo genera en nuestro país, no quiere quedarse rezagado frente a su competencia. Dicho incremento en la inversión en TI continúa situando al sector hotelero español al frente de la hostelería mundial. En la actualidad, y con el fin de satisfacer las expectativas tecnológicas del cliente, los hoteles españoles están invirtiendo fundamentalmente en tres áreas: ofrcer banda ancha, mejorar la ciberseguridad y dotar de tecnología a las habitaciones.

La conectividad inalámbrica permite a los huéspedes y al personal acceder a la red desde cualquier lugar y dispositivo, y disfrutar de la misma calidad de experiencia, estén donde estén. En paralelo, contar con una red inalámbrica robusta y con soluciones para gestionarla proporciona al hotel una visibilidad total de sus recursos, lo que mejora el nivel de control de la red, del comportamiento de los usuarios y de las aplicaciones que operan sobre la misma. Al aplicar análisis inteligente a los datos, se consigue información valiosa como por ejemplo dónde pasan más tiempo los clientes, identificar las horas punta de las visitas y determinar si son clientes nuevos o no. La información obtenida permite a desarrollar servicios personalizados que contribuyan a la mejora de la experiencia dentro del recinto.

Mejorar la ciberseguridad para la protección de los pagos y de los datos confidenciales de los huéspedes. Una conectividad segura tiene un valor esencial para el sector hotelero, que a diario maneja una gran cantidad de datos sensibles de sus clientes. El sector ya se está dotando de soluciones que le permite la creación de perfiles de usuario para garantizar que el acceso a la red es seguro. El perfil reconoce al usuario y la red lo autoriza antes de que pueda acceder. La creación de estos perfiles permite acoplar diferentes servicios para el personal y los clientes, como el registro VIP o las promociones especiales. Además, el acceso unificado garantiza que a los usuarios se les apliquen las mismas políticas de servicio y seguridad en todo el establecimiento, para que disfruten de una experiencia homogénea al moverse, por ejemplo, de la zona de salud y fitness a las salas de reuniones o a las habitaciones.

Dotar de tecnología de las habitaciones permite aprovechar el poder del internet de las cosas (IoT) con el objetivo de crear nuevos servicios controlados mediante dispositivos móviles. El IoT incorporado en las habitaciones y en los espacios comunes permite reducir costes y mejorar el servicio al cliente. Se pueden usar sensores inteligentes para controlar el consumo energético, por ejemplo, atenuando las luces cuando hace sol, para detectar incidencias de mantenimiento antes de que se conviertan en problemas importantes, por ejemplo, una ducha que se ha quedado abierta, un aparato sobrecalentado o una tubería rota.

 



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