Telecomunicaciones | Noticias | 08 JUN 2018

El presidente de Telefónica asegura que la revolución digital permite a la compañía "reinventarse"

Durante la celebración de la Junta de Accionistas de Telefónica, su presidente, José María Álvarez Pallete ha compartido con los accionistas los resultados del ejercicio 2017 y ha detallado los desafíos a los que se enfrenta el sector y ha avanzado las tres “exigencias” necesarias para acelerar el cambio en Telefónica: transformar la oferta, las plataformas y su propia cultura de trabajo.
Alvarez-Pallete
Redacción

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, ha hecho hoy balance de los resultados correspondientes al ejercicio 2017 ante la Junta General de Accionistas de la compañía, que se celebra hoy en Madrid. Ha avanzado igualmente las líneas de actuación que ha emprendido Telefónica para reinventarse a sí misma, aprovechando la necesidad de transformación que impone la revolución digital, y ha señalado precisamente cómo “la digitalización, que revoluciona todas las esferas de la vida, nos ha brindado un nuevo producto, el más esencial en este nuevo mundo: la conectividad de datos” y que nuestro desafío principal está en acertar a la hora de gestionar esta transición. Así, y por primera vez, los ingresos de banda ancha y servicios más allá de la conectividad representan más de la mitad de los ingresos de la compañía.

 

Álvarez-Pallete también ha asegurado que “Telefonica es hoy incomparablemente más fuerte que hace cinco años” gracias al proceso de transformación iniciado años atrás y al “esfuerzo inversor gigantesco inspirado en una visión anticipada del cambio tecnológico que advertimos antes que el resto del sector”. Ha explicado que el esfuerzo comienza a dar sus frutos y que la compañía cuenta con 350 millones de clientes, más fieles y satisfechos, en 17 países; con más de 1,5 millones de kilómetros de fibra desplegada y una cobertura 4G superior al 70%; y con un nivel de digitalización de más del 60% de los procesos de la compañía.

“Telefónica ha encontrado su rumbo”

Ha insistido igualmente en su discurso ante la Junta en cómo la compañía ha sabido prepararse para capturar la ola de servicios digitales que acompañan a la conectividad, y ha hecho hincapié en la inversión destinada a la construcción de las nuevas redes, necesarias para liderar el futuro del sector. En los últimos cinco años, Telefónica ha invertido más de 45.000 millones de euros a un ritmo sostenido del 16-17% de los ingresos anuales. “Telefónica es hoy, más que nunca, una compañía tecnológica. Esa y no otra es la razón que explica que llevemos más de tres años creciendo de forma orgánica en las principales magnitudes. Esta evolución muestra algo que me gustaría compartir con ustedes: mi seguridad de que Telefónica ha encontrado su rumbo”, ha dicho José María Álvarez-Pallete.

Por ello, ha detallado las tres exigencias que se ha autoimpuesto la compañía para acelerar el cambio en todos sus ámbitos de actuación. La primera pasa por transformar aún más la oferta hacia lo digital. La segunda exigencia consiste en transformar las plataformas, en invertir en las nuevas redes y en adaptar la oferta. Y, por último, la tercera consiste en transformar la cultura de la compañía, para trabajar de forma más ágil y sencilla y avanzar así más rápido en el proceso de transformación.

“Los valores éticos de transparencia, de responsabilidad, de respeto, de solidaridad, son valores que no solo no nos da miedo asumir, sino que nos ilusionan e inspiran para ayudar a todas las personas a extraer el máximo potencial de esta revolución”, ha añadido.

Desafíos y oportunidades

José María Álvarez-Pallete ha presentado ante la Junta General el balance de los resultados cosechados en el ejercicio 2017. “Para entender los datos debemos contemplar en qué contexto y en qué secuencia se inscriben, porque nuestra compañía está viviendo un momento único, extraordinario y que posiblemente marcará historia, cargado de desafíos y también de enormes oportunidades”, ha contextualizado.

Así, en plena revolución digital, Telefónica cerró 2017 con ingresos que superaron los 52.000 millones de euros y un beneficio neto que creció el 32%, superando los 3.100 millones de euros. El crecimiento del OIBDA se aceleró hasta superar el 7%, reflejo del aumento sostenido de la rentabilidad del negocio, mientras que el resultado operativo alcanzó los 6.800 millones de euros (+24%).

Por otro lado, el flujo de caja libre creció por segundo año consecutivo de forma significativa (+13%) y rondó los 5.000 millones de euros, lo que generó, además, una reducción de deuda de 4.400 millones de euros. Y todo ello ha permitido a la compañía, “atender el pago de nuestro dividendo de forma equilibrada y sostenible, con una remuneración a nuestros accionistas de 0,40€ por acción”, ha explicado José María Álvarez-Pallete.



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