Networking | Artículos | 01 MAR 2009

No todo está perdido para Nortel

L.S.

Vuelven las preguntas sobre el futuro de Nortel. La larga agonía que venía atravesando la compañía desde hace años hizo dudar a casi todo el mundo de su viabilidad a medio plazo una vez decidida la entrada en suspensión de pagos. Y algunos de sus competidores se le lanzaron a la yugular animando a su canal y sus clientes a abandonar al suministrador en su beneficio. El negocio es el negocio. Pero a más de un mes de que Nortel diera ese trascendental paso, y tras prorrogar hasta mayo el período de protección por bancarrota, algunos indicios en el negocio de la compañía –sobre todo en el de empresas y en Metro Ethernet– están dando alas a los más optimistas. 
Nortel NetworksDe momento, el nuevo presidente para ventas corporativas en EMEA, François Lançon, ha mostrado recientemente su confianza en salir de la suspensión de pagos en uno o dos años. Su optimismo se apoya en parte en los resultados de un estudio realizado por la compañía entre sus clientes que muestra que alrededor de la mitad de ellos siguen confiando en la compañía. Sólo un 4% de los entrevistados se manifestaban “profundamente preocupado” por la actual situación de su proveedor.
El optimismo de Lançon está en sintonía con unas declaraciones anteriores de Joel Hackney, presidente de la unidad Enterprise Solutions, asegurando que en las últimas Nortel había cerrado “cientos” de contratos con nuevos clientes. De ser cierto –lo que es fácil comprobar acudiendo a los números de la compañía–, esta corriente de oxígeno en las gastadas arterias del fabricante indicaría la existencia de un estado de opinión en la demanda muy favorable para Nortel, ya que, pese a su complicada situación, todavía sería capaz de generar confianza. “Dudábamos de que los clientes siguieran apoyándonos ante tanta incertidumbre, pero creo que nuestro mensaje de continuidad está dando sus frutos. Las palabras se han convertido en negocio.” Dando por buenas las declaraciones oficiales, la compañía habría distribuido mil unidades de Business Communications Manager (BCM) 450, disponible desde el pasado octubre.
La recientes noticias sobre Nortel, que dan por segura la ampliación del número de despidos previstos inicialmente, y la revisión a fondo de sus activos y costes, también estarían jugando a su favor. Buenos ejemplos de esta estrategia es su salida definitiva de WiMAX y la venta de su unidad de entrega de aplicaciones. La liquidación del acuerdo que le unía a Alvarion en la venta y soporte de los productos WiMAX de la firma israelí pone punto final a la aventura de la compañía en la banda ancha inalámbrica, un área que ya no considera estratégica. La venta a Radware de la mayor parte de los activos de su unidad de negocio de entrega de aplicaciones, que Nortel intenta convertir en caja cuanto antes, muestra que también en el negocio de empresas el fabricante canadiense tiene claras sus competencias centrales, de las que la telefonía IP y las comunicaciones unificadas son clave. En concreto, la operación comprenderá la línea de switches de aplicaciones Nivel 4-7 que Nortel añadió a su oferta tras la compra de Alteon en 2000.

Adelante con Metro Ethernet
En cuanto al negocio Metro Ethernet, el replanteamiento de la puesta en venta de su unidad MEN podría explicarse por la ausencia de ofertas a un precio atractivo para Nortel y una consecuencia de la crisis financiera internacional, pero el fabricante insiste en que mantener la propiedad de este negocio obedece fundamentalmente a la calidad y competitividad de sus productos. Como quiera que sea, si finalmente el fabricante decide seguir adelante con MEN, conseguirá lanzar al mercado un nuevo mensaje de esperanza.
Nortel ha prometido dar más detalles en los próximas semanas sobre los planes para sacar a la compañía de la bancarrota. Será entonces el momento de convencer a clientes y socios de canal de que merece la pena seguir adelante con la compañía. Y sólo lo conseguirá si las medidas a tomar tienen credibilidad en el momento económico actual y se comunican con la máxima transparencia.

Despidos y revisión de activos
En un informe publicado por Erns & Young, que asiste a Nortel en el procedimiento de concurso de acreedores, se dan algunos indicios de por dónde irá el plan de reestructuración de la compañía, aunque sin aportar detalles concretos. No obstante, el informe avanza que las medidas incluirán “un plan detallado para reducir su fuerza de trabajo global” y la revisión del estado de todos sus activos, contratos y gastos.



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