Networking | Noticias | 08 ENE 2020

El despliegue del Wi-Fi 6, un proceso gradual

Se espera mucho sobre el estándar 802.11ax, también conocido como Wi-Fi 6, pero no generará una revolución radical en 2020.
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Jon Gold

La próxima gran ola de tecnología Wi-Fi, el 802.11ax, se volverá más habitual en las instalaciones empresariales en el transcurso del próximo año (o así es como los equipos de marketing de los fabricantes del equivalente de Wi-Fi quieren que se crea). Sin embargo, las predicciones más prometedoras de un cambio revolucionario en lo que es capaz de hacer el Wi-Fi empresarial van más allá de 2020, según los expertos de la industria.

El núcleo de la cuestión es que, si bien los puntos de acceso con la marca Wi-Fi 6 de 802.11ax se llevarán constantemente a las implementaciones empresariales, el ecosistema más amplio de Wi-Fi no estará dominado por el nuevo estándar hasta dentro de varios años, según el director de Farpoint Group Craig Mathias.

"Hay que tener en cuenta que tenemos muchas personas que todavía están en medio de la implementación de 802.11 ac", dice, refiriéndose al estándar anterior de Wi-Fi de gama alta. El despliegue de 802.11ax tenderá a seguir el mismo patrón que la implementación de 802.11ac y, de hecho, de la mayoría de los nuevos estándares de Wi-Fi anteriores. El escenario más común será que las empresas esperen por un ciclo de actualización, prueben la nueva tecnología y luego la implementen.

En el corto plazo, las empresas que instalen puntos de acceso 802.11ax aumentarán su rendimiento: la tecnología de antena MU-MIMO del sistema es más avanzada que la presente en versiones anteriores del estándar Wi-Fi y se adapta mejor a entornos de alta densidad con grandes cantidades de puntos finales que se conectan al mismo tiempo. Sin embargo, esos aumentos serán pequeños en comparación con los que se producirán una vez que los endpopints 802.11ax, es decir, teléfonos, tablets, ordenadores y dispositivos más especializados como sensores IoT y dispositivos médicos, lleguen al mercado.

Esto, desafortunadamente, aún queda lejos, por lo que Mathias apunta a que el 802.11ax tardará alrededor de cinco años en popularizarse.

Asegurarse de que los dispositivos cumplan con los estándares modernos de Wi-Fi será crucial en el futuro, aunque no debería ser un gran problema más allá de los campos que utilizan algunos de los endpoints especializados mencionados, como la medicina. En atención médica, la industria pesada y el sector utilities, los dispositivos tienen una vida útil mucho más larga de lo esperado, por lo que algunos todavía pueden estar en 802.11ac.

Eso es malo, tanto en términos de seguridad como de rendimiento, pero según Shrihari Pandit, CEO de Stealth Communications —ISP de fibra con sede en Nueva York—, los puntos de acceso 802.11ax podrían ser una ventaja en esos entornos gracias a la tecnología que los sustenta.

"Los dispositivos Wi-Fi 6 tienen ocho radios dentro de ellos", explica. "La tecnología MIMO y de formación de haces seguirán significando una mejora en el rendimiento, ya que manejarán múltiples conexiones de manera más fluida".

Un punto crítico es que algunos dispositivos conectados en versiones 802.11 aún más antiguas, n, g e incluso b, no podrán beneficiarse de las numerosas ventajas tecnológicas del nuevo estándar. Un tema central para el personal de TI será, por tanto, asegurarse de que las redes sean completamente compatibles, para así obtener beneficios de rendimiento en redes que dan servicio a equipos heredados.

Pandit añade que, cada vez más, los clientes que quieren trabajar con datos, como las empresas de tecnología, están buscando que 802.11ax actúe como un reemplazo con soporte físico para esas configuraciones. "De las compañías tecnológicas a las que damos servicio aquí, varias quieren Wi-Fi 6 para poder usar el rendimiento de gigabits sin tener que pasar cables", dijo.

Ya sea por Wi-Fi 6 o 802.11ax, es probable que la próxima generación de tecnología Wi-Fi se comercialice de manera un poco diferente a lo que hicieron los nuevos estándares de Wi-Fi en el pasado, según Mathias. Se trata no tanto del hecho de que hay un nuevo estándar de Wi-Fi que proporciona una conectividad más rápida, como de habilitar la nueva funcionalidad que hace posible 802.11ax, que incluye un mejor manejo de dispositivos IoT y la integración con sistemas de IA y aprendizaje automático.

Afortunadamente, los precios de los equipos de Wi-Fi de gama alta no deberían cambiar mucho en comparación con los mejores de la línea actual, lo que hace que sea fácil para casi cualquier organización presupuestar el cambio.

"No esperamos que nadie pague una prima", dice Mathias.

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