Networking | Artículos | 01 SEP 2007

Control y consolidación del almacenamiento

Angel Fernández.
La consolidación del almacenamiento está ya al alcance de la pequeña y mediana empresa. La mayor eficiencia del almacenamiento trae consigo una infraestructura de TI más efectiva, dando mejor apoyo a las empresas, cuyos objetivos son la flexibilidad, la diferenciación y el crecimiento.

La naturaleza de las regulaciones y normativas, las nuevas tecnologías y el correo electrónico están llevando a la explosión en el crecimiento de los datos. Una compañía que utilizaba un Terabyte (TB) de almacenamiento en 2001 ahora, como estima la industria, estaría gestionando entre 10 y 15 TB. Las empresas típicamente gastan entre el 25% y el 45% de sus presupuestos TI en el almacenamiento, por lo que se ha convertido en un gasto que hay que controlar.
Las pequeñas y medianas empresas no tienen los mismos privilegios que las grandes compañías a la hora de adquirir equipamiento tecnológico altamente sofisticado para gestionar la capacidad creciente del almacenamiento. Ni cuentan con el presupuesto para invertir en algunos de los sistemas de última generación desplegados por las grandes empresas con el fin de mejorar la eficiencia del almacenamiento de sus datos y reducir sus costes diarios. Entonces, ¿cómo conseguir la consolidación del almacenamiento en la pyme? La clave para controlar la explosión del crecimiento de los datos —y restaurar el orden en un entorno de almacenamiento— es la consolidación. En los últimos años, hemos visto como al tiempo que los precios de las redes de almacenamiento —SAN y NAS— han disminuido, han aumentado su rendimiento y se han vuelto más fáciles de instalar y de gestionar. Estas tecnologías que sólo eran útiles para las grandes empresas están ahora al alcance de las pymes.
Cualquier empresa con más de cinco servidores con un sistema de redes de almacenamiento puede beneficiarse de utilizar una SAN, especialmente con tecnologías como iSCSI, una alternativa a la costosa Fibre Channel. Las soluciones SAN proporcionan a los servidores una capacidad de almacenamiento en bruto potencialmente ilimitada a través de una infraestructura dedicada que puede personalizarse para adaptarse a los requisitos y presupuestos específicos de cada empresa.
Además de SAN, NAS es otra de las principales arquitecturas de las redes de almacenamiento que se pueden utilizar, dependiendo de las necesidades de las empresas y el tipo de aplicaciones en uso. La forma más sencilla de entender una solución NAS es pensar en ella como si se tratara de un dispositivo de almacenamiento con un alto nivel de ajuste y optimización que puede conectar prácticamente cualquier tipo de dispositivo cliente de forma inmediata. Dependiendo del sistema que elija la compañía, las redes de almacenamiento se pueden compartir entre varios sistemas operativos como Windows o Linux. Básicamente, las redes de almacenamiento NAS y SAN ofrecen lo mismo: almacenamiento en red, pero los métodos empleados y quién se beneficia de ellos son muy distintos.

Ventajas de SAN y NAS
Tradicionalmente, las empresas han utilizado sistemas NAS para las aplicaciones basadas en archivo. Las SANs, en cambio, se han empleado para la gestión de los datos de los sistemas transaccionales, como las bases de datos (conocidas como almacenamiento en bloque). Sin embargo, existe una serie de excepciones: algunas empresas utilizan las SANs de alto rendimiento para compartir datos de diseño o ingeniería, mientras que otras empresas utilizan NAS para el trabajo de base de datos menores o como backup, debido a su bajo coste. Algunos sistemas avanzados de almacenamiento ahora ofrecen funcionalidades NAS y SAN en una misma caja, lo que supone nuevos descensos en el precio y más flexibilidad para los directores de TI.
Fabricantes tales como Hitachi Data Systems ofrecen soluciones iniciales de SAN, incluyendo kits plug and play para Microsoft Simple SAN que proporcionan una implementación completa de la SAN desde el servidor hasta el almacenamiento para una compañía que esté implementando su primer SAN o ampliando la ya existente.
Las SAN son el vehículo ideal para la consolidación del almacenamiento, pues una empresa puede calcular la capacidad que necesita, añadir un margen para el crecimiento y especificar un sistema de almacenamiento que se adapte exactamente a esas necesidades. La SAN no se ve afectada por el número de servidores conectados a ella y, para disponer de más capacidad, sólo hay que añadir discos al array de almacenamiento. Esta relación más cercana entre la capacidad del almacenamiento y la demanda puede inmediatamente aumentar la utilización y recortar los costes, así como ofrecer otras ventajas como:
Simplificar la gestión. La consolidación del almacenamiento en una SAN significa que el personal de TI puede gestionar la capacidad del almacenamiento desde un único lugar, utilizando un solo sistema de utilidades. También facilita la disposición de más almacenamiento o trasladar la capacidad de almacenamiento entre entornos operativos o aplicaciones. La mayoría de la gestión diaria se controla desde un solo centro de administración.
Eliminación de servidores. La consolidación del almacenamiento puede también apoyar proyectos de consolidación de servidores. Las compañías que han añadido servidores adicionales en línea con la mayor capacidad de almacenamiento, especialmente para aplicaciones tales como archivos, impresión o correo electrónico, pueden quitar o redesplegar algunos de esos servidores, ahorrando en licencias y otros gastos.
Mejores políticas de backup y recuperación de datos. Otro enfoque de la consolidación del almacenamiento es ofrecer más beneficios, como que los datos estén agrupados “todos en un mismo lugar” y que las compañías pueden cumplir con los estándares más estrictos para las políticas de backup y recuperación de datos.
Continuidad de negocio. Cuando los límites del almacenamiento obligan a las compañías a comprar más servidores, la consolidación puede permitir también reducir el número de procesos de una aplicación, tanto si es un servidor de e-mail o un sistema ERP o CRM. Aunque una SAN puede costar inicialmente más que el almacenamiento directo, será más barato utilizar sistemas de backup y recuperación, y más práctico implementar medidas de continuidad de negocio como la duplicación de datos o la réplica en un sitio remoto.
Camino hacia la virtualización. La consolidación es el primer paso para alcanzar un entorno virtualizado, pues permite a las empresas desplegar una arquitectura de almacenamiento por niveles, cada uno a una velocidad distinta. De este modo, se optimizan los presupuestos dedicados a resolver los requerimientos de almacenamiento.


Ángel Fernández, Director General de Hitachi Data Systems España

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