Networking | Artículos | 01 ENE 2009

Alcatel-Lucent busca la rentabilidad en tiempos de crisis

El duro ajuste que vive la industria de telecomunicaciones, inmersa en un más que necesario proceso de consolidación y en un imprevisto enfriamiento de la demanda, está provocando iniciativas de calado para adaptarse a las nuevas condiciones competitivas. El reconocimiento por parte de Nortel a mediados de diciembre de haber estudiado la posibilidad de acogerse a la declaración de bancarrota, vino acompañado por el anuncio por parte de Alcatel-Lucent de un ambicioso proyecto de ahorro y de reorganización de actividades con el objetivo de volver a la rentabilidad.
A poco más de dos meses de su llegada al comité directivo de Alcatel-Lucent como CEO, Ben Verwaayen ha sentado las bases de actuación del fabricante para hacer frente a su difícil situación financiera y los efectos de la crisis en el sector mediante una amplia reestructuración y un plan de reducción de costes que afectarán tanto a la organización como a la estructura de ventas y al I+D corporativos. Según Verwaayen, “nuestra prioridad es ofrecer resultados y volver a la rentabilidad. Estoy seguro de que ahora tenemos la estrategia y las fuerzas para lograrlo”. En la presentación de los resultados de su tercer trimestre fiscal a finales de octubre, Ben Verwaayen, reconoció que la rentabilidad de la compañía “continúa siendo insatisfactoria”, especialmente en el segmento de operadores, donde los ingresos han caído un 9,4%.
Alcatel-Lucent ha visto como durante los últimos meses a los malos resultados corporativos se ha unido la caída de expectativas para el negocio mundial de telecomunicaciones. En tal situación, la compañía o reaccionaba o podría ver como cae su cuota de mercado en algunos segmentos. Según las estimaciones con las que trabajan en su sede central en París, el mercado de equipos de telecomunicaciones y de servicios asociados se reducirá entre un 8% y un 12% en 2009. “Como resultado del declive en volúmenes esperado y teniendo en cuenta que la mejora en el margen bruto sólo se materializará hacia el final del año, la previsión inicial de la compañía es conseguir un beneficio operativo ajustado en torno al equilibrio financiero en 2009” para volver a la rentabilidad en 2010.
En el futuro, el fabricante se centrará en tres mercados –proveedores de servicios, empresas y una selección de sectores verticales– y en cuatro áreas fundamentales de inversión -IP, óptico, banda ancha fija y móvil, y habilitación de aplicaciones. Pero en lo que se refiere concretamente al área de movilidad, el núcleo duro de actividad será LTE, ya que se detendrá el desarrollo de productos de WiMAX móvil, si bien se seguirá adelante con los basados en la versión fija como alternativa a DSL. Siguiendo los pasos dados hace seis meses por Nortel, que abandonó los desarrollos en WiMAX y se alió con Alvarion para atender este mercado, Alcatel-Lucent buscará un socio en I+D que le permita aligerar sus inversiones en esta tecnología y centrarse en la 4G. “Ha sido una dura decisión, pero es la correcta”, ha afirmado Verwaayen.

Reducción de costes
El fabricante reducirá costes también en áreas como equipamiento de cliente, infraestructuras core tradicionales y equipos no basados en IMS. Asimismo, Alcatel-Lucent emprenderá acciones para agilizar las actividades de investigación y desarrollo, el diseño de programa de racionalización de plataformas para W-CDMA y NGN, y la consolidación de los centros globales de I+D.
Dentro del programa de reducción de costes, la compañía pretende ahorrar 2.000 millones de euros durante 2009 y 2010. Para ello reducirá los costes de fabricación, cadena de suministro y aprovisionamiento, y eliminará 1.000 puestos directivos y 5.000 subcontratistas.

Varapalo a WiMAX
La decisión de Alcatel-Lucent de detener los desarrollos en WiMAX móvil para concentrarse en LTE llega en un momento en que se suceden las estimaciones pesimistas sobre la evolución de este mercado. La última en llegar ha sido la de Infonetics Research, que prevé una caída de los ingresos de WiMAX durante 2009. De hecho, las ventas totales de equipamiento WiMax móvil y fijo cayeron ya en el tercer trimestre de 2008 frente a los tres meses anteriores. Y nada menos que un 21%, situándose en 245 millones de dólares. Según la consultora, “la disminución del efectivo disponible para la construcción de red –y posiblemente también la de las subastas de espectro hasta pasada la actual crisis financiera– hará que muchos planes de despliegue de WiMax queden paralizados en los próximos doce meses”.



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