Mundo profesional | Artículos | 01 JUL 2010

Félix García, responsable de LTE en Alcatel-Lucent

"LTE se ha convertido en la apuesta de futuro 4G y nosotros queremos liderar este mercado"
Juana Gandía.
Alcatel-Lucent comenzó su andadura 4G con WiMAX, hoy su estrategia se centra en LTE ya que considera que el futuro está aquí. Para la compañía han sido los operadores los que han inclinado la balanza ya que han unificado su visión estratégica apostando por LTE. La evolución de WiMAX es más incierta, relegándola a una solución de nicho.

WiMAX y LTE son las dos grandes apuestas en 4G. ¿Cuál es el posicionamiento de Alcatel-Lucent respecto a estas tecnologías?
- Hace unos años, apostábamos fuerte por WiMAX y teníamos una completa línea de desarrollo de la evolución de la versión de fijo a móvil. Sin embargo, a día de hoy, nuestra apuesta se centra en LTE y, más concretamente, en LTE TDD. Dada la situación actual, ha habido que optimizar las inversiones de I+D y hemos decidido congelar la inversión y desarrollo de WiMAX, pero manteniendo los proyectos que tenemos en marcha, que suponen alrededor de 40 redes. Las vamos a seguir dando soporte pero no vamos a evolucionar la línea de WiMAX móvil, lo que estamos haciendo es evolucionar esos productos hacia LTE TDD.

¿Por qué han decido focalizar su estrategia en LTE?
- LTE se ha convertido en la apuesta de futuro 4G y la razón principal es que los operadores del mundo móvil, tanto los europeos como los americanos que venían de una tercera generación distinta, han unificado su visión estratégica y han apostado por LTE. Esto le da una fuerza en el mercado, por economía de escala y globalización, que WiMAX no tiene y los operadores que continúan pensando en WiMAX a futuro cada vez han ido a menos. Además, ésta no tiene todo el ecosistema de terminales que tiene LTE. El futuro de WiMAX lo vemos como una solución más orientada al fijo inalámbrico, con un recorrido a medio plazo y una evolución a LTE a largo plazo. WiMAX va a ser una solución más de nicho, orientada a mercados verticales, a ciertas empresas que requieran una red propia o un tratamiento específico.

¿Qué diferencias existen entre ambas tecnologías?
- Tecnológicamente no hay grandes diferencias entre ambas. WiMAX es válida para ser considerada de cuarta generación. Las dos permiten movilidad, su ancho de banda es bastante elevado… La diferencia es el volumen y las bandas de frecuencia.
LTE se ha estandarizado en una multitud de bandas de frecuencias desde el dividendo digital, tanto americano como europeo (700-800 MHz), pasando por GSM (900-1800 MHz), 3G (2,1 MHz) y, además, tiene su propia banda en 2,6 MHz. WiMAX a día de hoy está confinada a las bandas de 2,3, 2,5 y 3,5 MHz. Son bandas muy altas y a la hora de acometer un despliegue el coste de inversión es mucho más elevado porque cuanto más subes en frecuencia la cobertura es menor y se precisan muchas más estaciones base.

¿Y la apuesta de los fabricantes por donde va?
- Los fabricantes tradicionales, tipo Nokia, Ericsson o nosotros mismos, apostamos por LTE TDD. Hay otros, tipo Huawei, que van a todo pero que están empezando también a redirigir su inversión y, aunque tienen soporte WiMAX, están viendo que su apuesta está en LTE. Luego tenemos otros, como es el caso de Motorola que no tiene una fuerte posición en LTE pero sí en WiMAX y sí cree que esta última tiene su nicho.

¿Se están cumpliendo los plazos de despliegue que se habían anunciado?
- Lo que ha pasado con LTE es muy diferente a lo que ocurrió con UMTS. Cuando se lanzaron las licencias y subastas marcaron el 1 de enero de 2002 como el momento en el que esta tecnología tenía que estar desplegada en Europa, pero la realidad fue que esto no se hizo realidad hasta 2004. Con LTE ha ocurrido lo contrario. En 2009, los operadores pensaban que no sería una realidad hasta 2013 ó 2014 y, sin embargo, los fabricantes asegurábamos que estaría lista para desplegar mucho antes. Creo que en 2011 empezaremos a ver despliegues reales. Alcatel-Lucent ya está poniendo en marcha proyectos que revelan que es una tecnología madura y lista para implantarse en el mercado. Un ejemplo, de esto es el proyecto que hemos realizado en Latinoamérica para Telefónica.
Hay que tener en cuenta que las redes actuales están empezando a llegar a su límite y a no poder dar respuesta a la demanda generada. Además el coste de transmitir un bit en una red 3G es mucho más elevado que una red LTE porque ésta está mucho más optimizada para datos, tiene una arquitectura mucho más plana y más capacidad, por lo que el coste por megabit trasmitido es menor. Si a esto le unimos la demanda de datos móviles que se está disparando cada vez más, gracias a los iPhone, iPad, smartphones, USB… al final el resultado es que los operadores necesitan adaptar sus redes a esta demanda y la forma más económica de hacerlo y con más visión de futuro es LTE. Por lo que no es un paso disruptivo sino que es una evolución necesaria para acometer la demanda del mercado. Además, hay que tener en cuenta que el mercado está ampliando sus horizontes y están haciendo su aparición nuevas aplicaciones orientadas tanto a mercados verticales como a usuario final. Se están abriendo muchas expectativas en las que LTE tiene un gran protagonismo. Por otra parte, una de las ventajas más importantes que tiene LTE frente a 3G, y que va a provocar un rápido despliegue, es la velocidad. Siempre se habla de la velocidad de bajada pero donde LTE ofrece una mayor diferencia es en el enlace de subida.
Pero, evidentemente, va a ser fundamental la subasta de frecuencias para que el despliegue de LTE sea posible.

¿Cuáles son los pilares sobre los que se asienta la estrategia LTE de la compañía?
- Hace poco más de año y medio, con la llegada del nuevo ejecutivo, la compañía definió su nueva estrategia global orientada a ayudar a los operadores a hacer más eficientes sus redes, con estructuras de altas prestaciones, a las que dotamos de capacidades de forma que los proveedores de contenidos, de aplicaciones… vean interesante colaborar con los operadores para compartir el negocio que se genera en Internet.
Para conseguir redes de altas prestaciones hay que desarrollar los equipos necesarios en la red para que el transporte de bits sea lo más eficiente posible y, además, tengan capacidades avanzadas para interactuar con proveedores de contenidos y aplicaciones. Esta estrategia tiene dos capas: la habilitación de aplicaciones, que es toda la parte de las capacidades, y la arquitectura de Red de Altas Prestaciones (High Leverage Network-HLN). Dentro de esta arquitectura, el núcleo de la estrategia del acceso móvil es LTE, un punto neurálgico de nuestro negocio.
Alcatel-Lucent ha invertido mucho para que LTE se desarrolle en el mundo y convertirnos en uno de los principales suministradores de esta tecnología. Los pilares de nuestra estrategia en LTE se centran en tres puntos: tenemos una solución tecnológicamente avanzada, es extremo a extremo y no es sólo una tecnología focalizada en banda ancha sino que ofrece toda una oportunidad de nuevas aplicaciones, servicios y sistemas; es decir, todo un ecosistema que englobamos a través del programa Engine Connecting al que ya se han unido unas 42 empresas.

¿Qué les diferencia de la competencia?
- LTE no es una evolución del 3G sino que es una solución extremo a extremo y se debe tratar como tal para que aporte las prestaciones qu

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