Movilidad | Noticias | 19 NOV 2019

Los vehículos con tecnología autónoma alcanzarán las 332.932 unidades en 2019

La cifra ascenderá hasta los 745.705 vehículos en 2023, con un crecimiento más lento entre los usos comerciales que entre consumidores.
coche juguete
Redacción

Los medios de transporte se están preparando para la introducción de la tecnología que permita la conducción autónoma. Esto no implica únicamente el desarrollo de un coche completamente autónomo, sino habilitar los ya producidos con el hardware necesario. En este sentido, el avance del año pasado al actual será importante, prevé Gartner: se pasará de 137.129 unidades en 2018 a los 332.932 vehículos equipados para la autonomía al cierre de 2019

Esto es un incremento del 142%, el mayor entre los años estudiados por la consultora. Entre este diciembre y el de 2020 el total crecerá un 17%, hasta los 390.662 vehículos. Para 2021, la subida será del 30%, con 508.622 unidades; en los siguientes doce meses se prevé un aumento del 25%, hasta los 638.585. La muestra se cierra con las estimaciones de 2023, año en que el porcentaje de incremento es del 16%, lo que deja en 745.705 el total de transportes preparados para el trabajo autónomo. 

"No hay vehículos autónomos avanzados fuera de la etapa de investigación y desarrollo que operan en las carreteras del mundo ahora". Así se expresa Jonathan Davenport, analista principal de investigación en Gartner, sobre las previsiones de la compañía. "Actualmente hay vehículos con capacidades autónomas limitadas, pero aún dependen de la supervisión de un conductor humano". 

Esta situación podría cambiar, explica Davenport. "Muchos de estos vehículos tienen hardware, incluidas cámaras, radares y, en algunos casos, sensores LIDAR, que podrían soportar una autonomía total. Con una actualización de software over-the-air, estos vehículos podrían comenzar a operar a niveles más altos de autonomía, por lo que los clasificamos como 'listos para la autonomía".

La firma de análisis distingue entre los vehículos que se emplearán para usos comerciales y los de usos de consumo. El peso de los primeros sobre el total es casi residual: así, en 2019, suponen apenas un 1,78%, con 2.407 frente a 134.722 unidades. Esta proporción se irá incrementando lentamente, aunque su representación permanecerá limitada. En 2023, el 5,24% de los vehículos preparados para la tecnología autónoma se emplearán para casos comerciales: serán 37.361 coches frente a los 708.344 para usos de consumo.

Este crecimiento vendrá principalmente impulsado por el comportamiento del mercado en las regiones de América del Norte, la Gran China y Europa occidental, ya que serán las primeras en introducir regulaciones en torno a la tecnología de conducción autónoma, uno de los principales obstáculos a su desarrollo.

Otro de los factores que limitarán el crecimiento será el coste del hardware del sensor, aunque se espera que para 2026 se reduzcan un 25% respecto a los de 2020. Pesan también las preocupaciones sobre seguridad ya que, explica la firma, actualmente los algoritmos de percepción de vehículos autónomos aún son ligeramente menos capaces que los conductores humanos. A partir de 2025, Gartner augura que esto cambiará. 



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