Movilidad | Artículos | 01 MAR 2011

Las comunicaciones inalámbricas impulsan la seguridad

Pablo García.
Se estima que en 2013 el número de dispositivos capaces de ofrecer comunicaciones inalámbricas basadas en el protocolo IEEE 802.11 supere los 1.000 millones de unidades, según In-Stat. Este crecimiento exponencial es atribuido al elevado número de dispositivos móviles que utilizan principalmente la tecnología Wi-Fi para acceder a la red de alta velocidad como los smartphones, netbooks y portátiles. Un fenómeno que no se produce únicamente en el ámbito de la electrónica de consumo sino que, con la ratificación del 802.11n, ha acelerado la adopción de la tecnología inalámbrica entre grandes y pequeñas empresas.
La tecnología IEEE 802.11n utiliza un sofisticado algoritmo de codificación de la señal para multiplicar por cinco el ancho de banda y duplicar su alcance utilizando el mismo espectro de frecuencias que 802.11a/b/g. Con ello consigue un uso más eficiente del espectro al aprovechar las tres principales mejoras en el radio de la capa física, el acceso a los medios, y las múltiples antenas y flujos de transmisión conocido como tecnología MIMO, que transmite los datos sobre dos o más radios separadas. Esta transmisión múltiple de señales puede tomar diferentes rutas que son recibidas a diferentes horas por el receptor. En el lado de éste, las múltiples radios recogen la señal transmitida y la vuelven a combinar para lograr la máxima calidad de señal. El uso de múltiples antenas con trayectoria diferente incrementa la calidad de la señal y permite aumentar el ancho de banda y el alcance.

La democratización del uso de la tecnología inalámbrica. Con la tecnología IEEE 802.11n muchos nuevos servicios y capacidades que bajo el protocolo 802.11g eran marginales se generalizan. Una de ellas es la voz sobre tecnología Wi-Fi, que aprovecha las ventajas de las extensiones multimedia del 802.11n y los nuevos modos que permiten el ahorro de energía. Así, los dispositivos de voz ahorran batería a la vez que mejoran la calidad del audio. Otra de las tendencias clave es el reemplazamiento del acceso a los switches Ethernet con acceso inalámbrico. A nivel empresarial, las compañías pueden proporcionar una experiencia de conexión similar.
Al igual que con cualquier tecnología que nos conecte al mundo exterior, el problema de la seguridad es clave. Las redes LAN inalámbricas se exponen a más riesgos que las cableadas. Los nuevos mecanismos de autenticación y encriptación, tales como la versión 2 de Acceso Protegido Wi-Fi, se han incorporado en los últimos años a los estándares inalámbricos. Pero incluso contando con una potente autenticación y encriptación de links, siguen persistiendo amenazas como: ataques man-in-the-middle, evil twin AP/Honeypot, puntos de acceso ficticios, mac-spoofin, etc.
Hasta ahora, había pocas opciones para aquellas empresas que querían proteger sus redes LAN inalámbricas y cableadas con la misma solución de seguridad a nivel de red y aplicación. Conscientes de esta necesidad, están surgiendo puntos de acceso ligero que permiten una gestión integrada de amenazas de las redes inalámbricas de la misma manera que se hace con las redes cableadas. Utilizando tecnología 802.11n MIMO y múltiples radio, y puede ser montado en el techo para ampliar la cobertura de la red a todo el edificio. Su arquitectura permite dirigir el tráfico inalámbrico de vuelta a un motor UTM para que sea revisado por los sistemas de prevención y limpieza de intrusiones, política de reconocimiento de identidad, y priorización de aplicación de Capa 7 a fin de lograr un alto rendimiento y una infraestructura de red LAN inalámbrica. Una buena opción a considerar teniendo en cuenta el impacto de la integración de los procesos de seguridad y acceso inalámbrico en un entorno real.


Pablo García
Ingeniero de Sistemas de Fortinet

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios