Movilidad | Artículos | 01 MAR 2011

¿Es Windows la solución para Nokia?

Que Nokia estaba obligado a hacer algún movimiento radical para detener su erosión ante el avance de Android e iPhone era impepinable hasta para la propia compañía. Las últimas
estimaciones sobre el mercado de la movilidad no sólo tienen como gran conclusión la instalación de Android en el primer lugar, y por primera vez, del ranking mundial de sistemas operativos móviles. También confirman la deriva perdedora que está siguiendo Symbian, el sistema operativo de Nokia hasta hace poco líder mundial. Una caída sostenida que cada vez pone más en peligro el futuro de Nokia, especialmente en el segmento de los smartphones.
Pero el paso dado el día 11 por el nuevo CEO de Nokia, Stephen Elop, echándose en brazos de Microsoft y su Windows Phone no ha sido recibida con unanimidad como la decisión más adecuada. Mientras que para algunas firmas consultora como Ovum la decisión de Elop es ‘audaz’ pero ‘absolutamente correcta’, para otros, como Motorola y Google, supone una nueva –y quizá definitiva– equivocación en el camino errático emprendido por Nokia en los últimos tiempos. Para Ovum la alianza con Microsoft, obligada ante la nueva situación competitiva creada en el mercado durante los dos últimos años, podría otorgar a Nokia en el mercado de móviles el papel clave que durante muchos años ha jugado Intel en el negocio Windows. Eso sí, conseguir ese objetivo exigirá al fabricante saber diferenciarse de otros competidores también comprometidos con Windows Phone como Samsung y LG.
En el otro extremo se encuadran los que consideran totalmente equivocada la elección de Windows Phone por Nokia dado el poco éxito obtenido hasta ahora por Microsoft en movilidad. Aunque no falten los expertos que alaban la última versión móvil de Windows, para que Microsoft alcance una posición de liderazgo en el negocio de móviles deberá, y ahora también Nokia, desterrar de la mente de los consumidores la imagen de perdedor que la compañía se ha ganado en este segmento. Y a veces luchar contra las tendencias no es sólo una cuestión de tecnología. El gusto del consumidor y las corrientes sociales son clave.
Desde el pelotón de los críticos, Motorola, refiriéndose a la elección de Nokia, no se ha cortado ni un pelo en definir Windows Phone 7 como un producto ‘demasiado tardío y demasiado escaso’. Y los de Google no han tenido reparos en lamentarse de que la firma finlandesa hubiera ‘perdido la ocasión de su vida’ al no optar por Android.
Ante tan radicalmente opuestas opiniones, sólo cabe esperar a ver cómo evolucionan los acontecimientos. El resto de acuerdos entre Nokia y Microsoft en el terreno de las aplicaciones y de la publicidad tendrá también un peso considerable en el resultado final de la alianza. Pero parece claro que no les va a ser fácil, ni juntos ni por separado, romper la dinámica de éxito que está empujando a los principales competidores de Symbian a conformar un duopolio ganador que podría dejar muy poco oxígeno a su alrededor.

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