Cloud Computing | Artículos | 01 SEP 2007

La opción externa

Cada vez más, las empresas adoptan planes de continuidad del negocio que garanticen su existencia en el futuro. Y cada vez más, la opción elegida es su contratación a un proveedor de servicios. Pero ¿qué criterios ha de cumplir el socio seleccionado?

La supervivencia de una empresa depende de mucho más que de la recuperación de la información. Con ser ésta fundamental para salir adelante de un desastre natural, un atentado o un fallo de los sistemas TIC, no es suficiente. Tan sólo forma parte de lo que debería ser un plan de continuidad de negocio de alcance corporativo. Se trata de adoptar un plan preventivo que evite la interrupción del negocio extendiendo la seguridad a todas las áreas críticas de la empresa, de las que las TI y las telecomunicaciones suponen una pieza clave. Como reflejan los datos de un reciente estudio de IDG Global Solutions, el fallo, caída o desactivación de estos sistemas se han convertido en una de las causas principales de la interrupción de los negocios en los últimos cinco años.
El mensaje es claro, y poco a poco va calando entre las empresas. Sin necesidad de recurrir a grandes acontecimientos mundiales, como los ataques del 11-S en Estados Unidos, no faltan noticias que cotidianamente nos acercan sucesos de fatales consecuencias para las empresas. Desde fenómenos naturales al ataque intencionado a los sistemas TIC, los negocios se ven sometidos al reto diario de asegurar su supervivencia. Pero, además, ya no se trata sólo de que una hora de caída de los sistemas informáticos de las empresas pueda suponer pérdidas económicas del orden de los 500.000 euros –cifra que en las firmas financieras puede multiplicarse por diez–, sino del enorme impacto en el negocio de las sanciones por incumplimiento de la normativa contable y sobre retención y protección de datos. Nunca como ahora los datos, la información, han tenido tanto valor. De hecho, según revela una encuesta realizada por CSO Magazine Security Sensor en 2006, la máxima prioridad de los responsables de seguridad corporativos es garantizar la continuidad de negocio y la recuperación ante desastres.

En busca de proveedor
Una de las opciones más ventajosas de diseñar y mantener un plan efectivo de continuidad de negocio es recurrir a la ayuda externa, una alternativa que, según algunos estudios, puede aportar una reducción del gasto de más del 80%. Según IDG Global Solutions, contratar estas soluciones a un proveedor de servicios ayuda a reducir el coste total de propiedad (TCO) y cumplir los objetivos del negocio, al permitir destinar más recursos y personal a las actividades centrales de la empresa.
Entre los criterios a la hora de seleccionar un proveedor de servicios de continuidad de negocio resulta clave contar con un socio que garantice por contrato la restauración de las aplicaciones más críticas –como la voz y los datos– en el menor tiempo posible, según un orden pactado de prioridades. Esto supone disponer de un alto nivel de disponibilidad para las aplicaciones más críticas que garantice el cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio (SLA) negociados con el proveedor. Estos acuerdos también han de contemplar los tiempos de restauración, respuesta y resolución, y la contrapartida económica en caso de incumplimiento. Todo esto sólo es posible con un proveedor que cuente con centros de datos e infraestructuras propias de alto nivel tecnológico, con las máximas garantías de redundancia y seguridad, y un servicio cualificado 24x7.

Virtualización y consolidación
Para proporcionar una mejor relación calidad/precio y mayores niveles de disponibilidad, los centros de datos de los proveedores de servicios están sacando partido de las tecnologías de virtualización. Esta nueva tecnología reduce los costes del cliente al permitir al proveedor optimizar el uso de los servidores, evitando su sobredimensionamiento e infrautilización. Al mismo tiempo, hace posible disfrutar de las nuevas tecnologías en procesamiento, memoria, almacenamiento y red sin que el cliente haya de pagar por una infraestructura dedicada por completo, sino compartiendo con otros los costes de los sistemas, pagando sólo lo que utiliza.
Por otra parte, gracias a la virtualización, el proveedor consigue niveles de disponibilidad muy elevados, pues, ante un fallo de servidor, las máquinas virtuales arrancan en los servidores más adecuados disponibles, sin que se vea afectado el servicio. Se garantiza así, además, un alto nivel de escalabilidad, en función de las necesidades del negocio, con una gran eficiencia en costes. Con la virtualización, el proveedor también consigue ventajas indirectas que puede repercutir en el coste al cliente, como la reducción del espacio físico, la simplificación de la gestión y menor consumo energético.
Otro factor a tener en cuenta en la elección de un proveedor de servicios de continuidad de negocio es la tecnología de almacenamiento de sus centros de datos. En este sentido, la consolidación del almacenamiento aporta al proveedor ventajas directas que, finalmente, se transmiten al cliente. La consolidación en una SAN permite gestionar centralmente toda la capacidad del almacenamiento desde un único lugar, y facilita la consolidación de los servidores, pudiendo eliminar algunos de ellos o reasignarles nuevas tareas. Pero, fundamentalmente, la consolidación contribuye a aplicar mejores políticas de backup y de recuperación de datos, así como a mejorar la continuidad del negocio en su globalidad y a facilitar la creación de un entorno virtualizado, con distintos niveles y velocidades, optimizando así los costes.

Cumplimiento normativo: ILM y e-mail
Todos estos factores citados afectan directamente a la recuperación de los datos e indirectamente al cumplimiento normativo, hoy una de las mayores exigencias de las empresas y de las que puede depender la reputación del negocio, cuando no su propia continuidad. Por ello, el proveedor elegido debe contar con las tecnologías necesarias para garantizar la gestión del ciclo de vida de la información (ILM), que permite dar a los datos el valor que tiene en cada momento y, en consecuencia, el nivel de disponibilidad adecuado, almacenándolos en las tecnologías más apropiadas según ambos criterios y en función de las políticas definidas. Sólo así se podrá optimizar la explotación de los datos y el coste asociado, cumpliendo con las políticas internas de almacenamiento y recuperación de datos y con normativas generales y sectoriales a las que está sometida la empresa. Por tanto, estas soluciones deben abarcar la identificación de contenido, el backup y la recuperación, la replicación, el archivado, la migración de la información y la distribución de los datos.
Un parte clave de la información corporativa es la que circula a través del correo electrónico. Por ello, una solución de continuidad del negocio externalizada ha de garantizar también la gestión segura y efectiva del e-mail, protegiendo los sistemas del cliente de ataques, como virus y spam, gestionando su almacenamiento y garantizando su rápida disponibilidad. Un servicio este último cada vez más crítico, dado que la mensajería electrónica se ha convertido en uno de los medios mayoritarios para realizar trámites comerciales y formalizar contratos. De nuevo, el cumplimiento norma

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