Actualidad | Noticias | 18 JUN 2001

Telefónica amplía en 29.000 millones su capital para adquirir filiales de Motorola en México

La junta de accionistas del grupo Telefónica aprobó el pasado viernes una ampliación de capital con el objetivo de financiar la compra de filiales de Motorola en México. Este incremento financiero también cubrirá un sistema de retribuciones para los empleados de Endemol y una retribución a los accionistas de una acción gratis por cada 50 títulos.
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En la primera reunión del grupo bajo la presidencia de César Alierta, el nuevo presidente de la compañía destacó la fortaleza de la empresa y resaltó que Telefónica "se encuentra en la mejor de las posiciones" para afrontar "nuevos retos y oportunidades".

Los accionistas aprobaron una ampliación de capital por un importe nominal de 29.067 millones de pesetas (174,70 millones de euros) para adquirir las sociedades mexicanas, controladas por Motorola, de Telefonía Celular del Norte, Celular de Telefonía, Baja Celular Mexicana, y el 90 por ciento de Movitel del Noroeste, Moviservicios y Movicelular.

El tipo de emisión quedará fijado entre un mínimo de 5,5 euros y un máximo de 7,5 euros en concepto de capital más prima de emisión. La junta también amplió capital en 237 millones de pesetas (1,42 millones de euros), para establecer un sistema de retribución referenciado al valor de cotización de la acción de Telefónica para los empleados del grupo Endemol.

Las nuevas acciones, de un euro de valor nominal, contarán con una prima de emisión de 18,28 euros (3.041 pesetas) por título. Asimismo, se aprobó aumentar capital con cargo a reservas de libre disposición, en una cantidad equivalente al 2 por ciento del capital social de la compañía, mediante emisiones de nuevas acciones, que se asignarán gratuitamente a los accionistas en la proporción de una acción nueva por cada 50 títulos antiguos.

La junta aprobó la reelección y ratificación de varios consejeros, la modificación del plan de opciones sobre acciones y las cuentas del ejercicio 2000. Los accionistas delegaron en el Consejo la facultad de emitir obligaciones hasta un máximo de 2.000 millones de euros (12,02 millones de pesetas), durante un plazo máximo de cinco meses, canjeables por acciones de Telefónica. También se facultó al Consejo para ampliar capital si fuera necesario para atender las solicitudes de conversión.

'PLAN TOP'

Por lo que respecta al programa de opciones sobre acciones, se mantienen los términos establecidos originalmente en el 'Plan Top', pero se modifican las fechas de ejercicio y los precios. Las opciones A irán referenciadas a la cotización de la acción en el momento de asignación de las opciones, mientras que las B tendrán el mismo precio de las opciones A incrementado en un porcentaje entre el 25 y el 50 por ciento.

El número máximo de 'stock options' para cada consejero o alto directivo será de 175.000 acciones de cada tipo. César Alierta, en su primer discurso a los accionistas, destacó la fortaleza de la empresa y resaltó que "Telefónica se encuentra en la mejor de las posiciones" para afrontar los "retos y oportunidades" de una sociedad cambiante, dado tanto su "enfoque geográfico" como su modelo de "líneas de actividad".

El presidente de Telefónica afirmó que la "principal fortaleza" de la compañía son sus clientes, 67 millones en la actualidad, y señaló que su objetivo es superar los "100 millones de clientes a finales de 2004". Al mismo tiempo, incidió en la "fortaleza financiera" de Telefónica y destacó los resultados del grupo en 2000.

APUESTA POR EL DIÁLOGO

Tanto Alierta como Fernando Abril-Martorell, consejero delegado de la compañía, insistieron en la necesidad de una mayor "estabilidad regulatoria", que consideraron "imprescindible" para el desarrollo de la Sociedad de la Información.

Así, Alierta apostó por el diálogo con las autoridades de los distintos países en los que la compañía está presente y señaló como retos: la apertura del bucle local en España, la optimización de inversiones en red en Alemania y el desarrollo en Brasil. Por otra parte, una veintena de accionistas minoritarios reivindicaron la exigencia del pago de dividendos, y criticaron la situación de Sintel y la política laboral de Telefónica.

Los trabajadores no han cobrado las últimas 10 nóminas y 1.500 de ellos viven acampados, desde hace cerca de cinco meses, en el Paseo de la Castellana de Madrid. Posteriormente, un nutrido grupo de trabajadores de Sintel, acompañados por representantes de AST, abuchearon a César Alierta, quien a duras penas pudo dar respuesta a las intervenciones de los accionistas minoritarios por el ruido en la sala.

(EP)


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