Actualidad | Noticias | 04 MAR 2009

Las pymes españolas precisan incrementar su innovación TIC

Un estudio realizado por Fundetec pone de relieve las carencias tecnológicas existentes en ciertos sectores empresariales, lo que hace que se pierda en competitividad y productividad. Por ello recomienda que se realicen políticas que impulsen las TIC pero atendiendo a un enfoque vertical.
Juana Gandía

Con el uso de la tecnología se incrementa la competitividad y la productividad empresarial y esto afecta directamente en la economía del país. El estudio realizado por Fundetec, ePyme 2008, muestra que en España existe un escaso uso de las TIC en algunos sectores como son el comercio minorista y transportes. Al suponer estos segmentos cerca del 30% del PIB nacional, repercute directamente en el buen comportamiento de la economía, cuyos importantes crecimientos del PIB contrastan con su baja productividad. En cierto modo, esto, según Fundetec, “se puede asociar a la tipología empresarial ya que en este tipo de negocios predomina la presencia de autónomos y microempresas “y es en estos entornos donde existe una menor implantación de las TIC”, explica Alfonso Arbaiza, director general de Fundetec.

El informe de Fundetec analiza la situación tecnológica de pequeñas y medianas empresas de un total de ocho sectores de la economía española (logístico, transporte, hotelero, turismo rural, textil y confección, calzado, vitivinícola y comercio minorista), identificando de manera individualizada las necesidades tecnológicas de cada uno y poniendo de manifiesto el impacto de las TIC. “El estudio se ha centrado sobre todo en la micropyme ya que en nuestro país suponen la mayor parte del tejido empresarial. El objetivo que perseguimos con este estudio es ofrecer un enfoque sectorial de la situación tecnológica de las empresas en España”, remarca Alfonso Arbaiza.

Antonio Fernández Ecker, Alfonso Arbaiza y Víctor Izquierdo durante la presentación del informe ePyme 2008.

 

En el informe se pone de relieve que el ordenador es un elemento que ya está integrado en la mayoría de las empresas, superando el 60% en el caso de las microempresas y que va más allá del 98% en las pymes. Este grado de penetración también se observa en lo que a Internet se refiere que supera el 48% en el caso de las empresas de menos de nueve empleados y que llega, en algunos casos, al 94% en las de entre diez y 40 empleados, a excepción del sector vitivinícola (92,7%) y el comercio minorista (68,7%).

Las aplicaciones informáticas con mayor presencia en estos segmentos empresariales son las de ofimática, las únicas utilizadas por más del 50% de las microempresas. Por parte de las pymes, las aplicaciones más habituales son las relativas a la gestión económica (contabilidad, facturación, cobros y pagos, gestión con entidades financieras), todas ellas con implantaciones superiores al 50%. En el extremo opuesto se sitúan las aplicaciones para la gestión de personal (recursos humanos, fuerza de ventas, distribución, etc.), con una presencia en torno al 20%. Por sectores, el hotelero, vitivinícola y turismo rural presentan usos de ofimática superiores al 90%, aunque en aplicaciones de contabilidad y facturación destaca por encima del resto el sector calzado, el único que supera el 90% en implantación.

En base al análisis de las debilidades y amenazas identificadas en los diferentes sectores, Alfonso Arbaiza destaca que en base a los resultados obtenido se observa que “es necesario desarrollar estrategias de difusión por sectores de actividad, para informar y formar a las empresas de la utilidad de las TIC lo que permitirá incrementar la productividad y competitividad”. Se aboga por diseñar líneas de trabajo comunes entre cada sector y los proveedores tecnológicos, con objeto de homogeneizar y generar catálogos de soluciones TIC que se adapten a los requerimientos concretos de cada sector. “Las empresas privadas tienen que focalizar sus esfuerzos en realizar aplicaciones que resuelvan las necesidades específicas de cada sector, que las verticalicen”. Entre las recomendaciones que se recogen en el informe también se pide que se generen proyectos destinados a la adopción de estándares que faciliten la integración e interoperabilidad entre plataformas, potenciando el grado de implantación de las TIC en los diferentes sectores.

El  papel de la Administración 
Según datos de la Unión Europea, España se encuentra en el puesto 16 en lo que a innovación se refiere, con lo que se encuentra en el grupo de países moderados con un ritmo de mejora que va disminuyendo respecto al resto de integrantes de la UE. Para, Víctor Izquierdo, subdirector general para la Economía Digital del Ministerio de Industria, la clave no está sólo en fomentar la inversión en TIC sino que también “hay que realizar un cambio de mentalidad empresarial mediante la implementación de un nuevo modelo organizativo, focalizado en los clientes y en el negocio, que favorezca el aprovechamiento de estas tecnologías. Es preciso fomentar la realización de programas públicos. Desde el Ministerio de Industria esto ya se está haciendo como refleja el programa Avanza y también es de destacar el proyecto Innoempresa que está orientado únicamente al entorno de las pymes, a impulsar su innovación en el área de procesos, productos, innovación organizativa y gestión empresarial”. Este programa, que se inició en el 2007 y abarca hasta el 2013, cuenta con una dotación de 625 millones de euros de los que 500 los ha aportado el Ministerio de Industria y 125 millones las Comunidades Autónomas. “Hasta el momento, 15.000 empresas se han beneficiado de este proyecto y se han otorgado 163 millones de euros en subvenciones, lo que ha inducido a una inversión de 400 millones de euros”.

Por otra parte, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo también está poniendo en marcha diferentes programas de subvenciones que tienen por objeto fomentar la innovación de las pymes así como incrementar su productividad. Entre estos proyectos se encuentra la ampliación de Coelco 3 (Comercio Electrónico del Conocimiento), que permite, a través de subvenciones, que pymes y autónomos modernicen su negocio gracias a la adquisición de equipos y servicios tecnológicos. También ha puesto en marcha otro programa, que se encuadra dentro de Avanza 2, y que tiene como prioridad impulsar el crecimiento de pymes y micropymes a través de la creación de empleos de alto valor añadido y la incorporación de capital tecnológico a las empresas. Este plan cuenta con una dotación presupuestaria de 1.500 millones de euros para 2009. Según el secretario de Estado, Francisco Ros, “gracias a la coordinació

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