Movilidad | Noticias | 04 OCT 2018

Conectividad aplicada a turismo: el caso argentino

El país sudamericano apuesta por llevar internet y 4G a destinos destacados, en un ejemplo de apoyo estatal a las nuevas tecnologías para la industria del viaje.
viaje
Redacción

Uno de los grandes ejemplos de cómo internet puede modificar una industria entera es, sin duda, el del turismo. La creación de plataformas de búsqueda, reserva y compra de vuelos, alojamientos, itinerarios y otros formatos de viaje y estancia vacacional, de la mano de la popularización de modelos lowcost de transporte y hospedaje, supuso en su día un terremoto para los tradicionales operadores y compañías, que vieron cómo el cliente pasaba a ser el propio programador de sus desplazamientos. 

Pero para que las posibilidades que las nuevas tecnologías brindan al sector del turismo y la hostelería lleguen a todos los espacios, hace falta una acción conjunta con otros actores, como demuestra el último ejemplo en el sector, que llega desde Argentina. El gobierno de este país acaba de anunciar el Plan de Conectividad Turístico, bajo el que espera llevar conexión a internet de alta calidad a cerca de 200 localidades turísticas del país. Lo ha hecho durante la Feria Internacional del Turismo, que se ha celebrado en los últimos días en La Rural, el recinto ferial de Buenos Aires. 

Este proyecto incluye el despliegue de red 4G en una veintena de villas en las que no hay servicio móvil. Se llevará fibra óptica a algo más de sesenta localidades, y se potenciará el wifi gratuito tanto en distintas poblaciones como en centros de información y fiestas de relevancia. 

El plan pone el foco de atención en la necesidad de contar con una cobertura de red eficiente para facilitar la conversión digital del modelo de negocio turístico. Como se destacaba desde la consultora eMarketer en 2016, este sector padece presión constante para ofrecer mejores servicios a menores costes, y en esta coyuntura, elementos como el IoT y la conectividad son fundamentales. La innovación se ha centrado en lograr una mejor comunicación entre dispositivos inteligentes y sistemas, en tanto el turista se está consolidando como un viajero conectado, que quiere acceder en el momento a recomendaciones, al estado de sus reservas o, simplemente, a sus redes, para compartir su experiencia. 

Los beneficios de este nuevo paradigma se aprovechan también desde el otro extremo: las compañías pueden aprovechar el input de datos que la conectividad ofrece para adaptar su oferta, tanto en general como al usuario, personalizando al máximo. Esto solo en lo que respecta a la parte de la gestión entre viajeros y empresas: el IoT tiene aplicaciones múltiples para la industria, como su empleo en establecimientos hoteleros o aerolíneas en temas del tipo proveedores de horarios y localizaciones en tiempo real, uso de sensores y dispositivos de seguridad inteligentes, seguimiento de equipajes o NFC. El presente y el futuro del turismo pasa por la conectividad. 

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