Cloud Computing | Noticias | 07 FEB 2017

Cómo no arrepentirse de migrar a la nube

Se espera que el porcentaje de infraestructura de TI y cargas de trabajo de aplicaciones que residen en centros de datos empresariales se reduzca del 59% actual a 47% en dos años, principalmente debido a que las empresas cambian los recursos a la nube pública.
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Andy Patrizio

IDG Research Services, que llevó a cabo el estudio, descubrió que casi el 40% de las organizaciones con experiencia en nube pública han movido al menos algunas de esas cargas de trabajo a sus instalaciones, principalmente por de seguridad y costes.

Según Jason Anderson, arquitecto jefe de Datalink, las razones de este remordimiento del comprador de la nube varían, dependiendo de con quién hablas. Los ejecutivos de nivel C tienden a citar el coste como el controlador para mover las aplicaciones de vuelta al centro de datos. "Migraron a la nube, pero no tenían un control completo del gasto que supondría alojar la aplicación en la nube. Cuando comenzaron a llegar las facturas mensuales, se dieron cuenta de que habían cometido un importante error de cálculo", dice. Un nivel más abajo, los responsables de TI dicen que la principal razón es la seguridad. "La preocupación era que las aplicaciones que terminaron en la nube no eran decisión de TI”, afirma Anderson.

Incluso cuando el coste era manejable, había un problema con las regiones. Proveedores de nube como Amazon y Microsoft tienen múltiples centros de datos en todo el país y dentro de la región hay múltiples ubicaciones. Cuando compones tu nube privada virtual, si no prestas atención, terminarás con todos los recursos en una sola zona de disponibilidad y si se cae, tienes un problema.

Así que podría haber hecho todo bien, crear su aplicación de tres niveles con múltiples bases de datos en varias VM, pero si todo se construye dentro de un centro de datos y hay un problema, con el tiempo de actividad toda aplicación se va abajo. "Si hay un problema en una zona, estás impotente hasta que lo arreglan ofrecen un cierto nivel de servicio, pero si no has reestructurado tu aplicación para tratar esos casos, estás muerto. La nube pública proporciona todas las herramientas y recursos para sobrevivir a esos incidentes, pero es el cliente el que tiene que hacer el trabajo", asegura Anderson.

Estos son algunos consejos para evitar problemas inesperados con la implementación de la nube:

1. Haga su tarea. Un problema común es que las empresas tienen un concepto equivocado sobre la nube, "muchos proveedores de cloud tienen un modelo de precios asociado al uso o consumo, que puede causar problemas a las empresas que piensan que tienen un contrato de $ 50k por el que luego pagan 500.000 dólares en función del consumo ", dice Andy Wilson, CEO de Logikcull, un proveedor de inteligencia legal basado en la nube.

"A menudo veo que las compañías migran una aplicación y la mueven a la nube pública, pero encuentran que los costes son extremos y terminan trayéndolas de vuelta", agrega Tim Crawford, presidente de AVOA, una consultora de TI. "Una de las razones es que se basa en hardware resistente. En la nube pública no es el caso".

2. Determine las mejores aplicaciones para la nube. La mejor manera de evitar retirar aplicaciones de la nube es determinar de una forma cuidadosa cuáles son las aplicaciones que vamos a migrar. Ciertas aplicaciones están destinadas a ser internas y ciertas aplicaciones funcionan en la nube, y demasiados departamentos de TI no preguntaron dónde funcionaría mejor, explica Anderson, y añade "muchas personas no hicieron sus deberes, tareas financieras, reglamentarias o arquitectónicas antes de entrar en la nube”. 
Una aplicación dentro de la red corporativa está diseñada para ejecutarse en la infraestructura que siempre está allí 24/7. Ya sea que lo usen durante cinco minutos o todo el día, el coste es el mismo, afirma Crawford. 

Las cargas de trabajo y las aplicaciones de misión crítica que son sensibles desde una perspectiva de rendimiento, como la sensibilidad a la latencia y que requieren una infraestructura grande, funcionarán mejor y más eficientemente en las instalaciones. Esto incluye análisis, bases de datos, soluciones ERP y aplicaciones de procesamiento intensivo como la inteligencia de negocios. Las aplicaciones más elásticas y menos sensibles a la latencia pueden ejecutarse en la nube. Esto es especialmente cierto para las aplicaciones que sólo tienen una ráfaga corta de uso en lugar de algo que necesita ejecutarse 24/7. 

3. Estar al tanto de las cuestiones de seguridad. La seguridad cambia cuando se mueve a la nube. El equipo de seguridad que protege un sistema local tiene que adoptar un enfoque muy diferente de la nube pública debido a los cambios tecnológicos. Necesita hacer una autoevaluación honesta de su seguridad actual, no sólo encriptación de datos, sino datos en tránsito, qué tipo de registro se realiza, etc.

4. Cambio de cultura. Por último, pasar a la nube significa un cambio en la forma en que se hacen los negocios. Lo primero es que todo el mundo piensa en pasar a la nube como un cambio tecnológico, pero también requiere un cambio cultural grande. Esto es lo difícil para conseguir el éxito. 

En resumen, para evitar moverse a la nube y luego volver es necesario preguntarse por qué se mueve, la aplicación se benefician del cambio y se presta a operar en la nube. Si simplemente mueve una aplicación a la nube y funciona como si estuviera en las instalaciones, espere un muy grande, seguido de mover la aplicación de nuevo a su centro de datos.

 

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