| Artículos | 01 NOV 2002

Telecomunicaciones en un mundo cambiante

XI Congreso Autel
Bajo el lema “Telecomunicaciones en un mundo cambiante. Su repercusión en los usuarios”, se inauguraba el pasado 22 de octubre en Madrid el XI Congreso Autel. Calidad, marco regulador, telecomunicaciones móviles y perspectivas del sector en España fueron los cuatro granes ejes temáticos en torno a los que se ha articulado esta edición del Congreso, inaugurado por el presidente de la CMT y clausurado por el ministro de Ciencia y Tecnología.

Durante la inauguración del XI Congreso Autel, celebrado durante los días 22 y 23 de octubre en Madrid, y aportando como argumento los datos del informe anual sobre el sector de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) correspondiente a 2001, su presidente, José María Vázquez Quintana, aseguraba que todos los segmentos habían experimentado crecimientos, y que, por tanto, el pesimismo reinante respecto al futuro del sector no es objetivamente justificable.
“Existe una predisposición a entender que este no es un mercado interesante, que carece de oportunidades de negocio, pero todos los datos contradicen ese pesimismo. Es en las previsiones de futuro donde hay que buscar la razón de esta actitud negativa. Tiende a considerarse que el negocio se agota y, en consecuencia, se está produciendo una retirada de la inversión. Es un negocio con unos costes fijos altísimos y por eso, los variables, han de ser controlados con especial cuidado. Quizá sea el momento de que los reguladores, incluida la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, estudiemos medidas que permitan aumentar los márgenes de los agentes que operan en él como una forma de estimular la inversión. Lo importante es que los consumos no bajan”, declaraba Vázquez Quintana. “En cualquier caso, se mire como se mire, las cifras siguen aumentando. Caben lecturas pesimistas, pero a ellas son muy rebeldes las cifras”.

Crecimiento del 14%
Con un incremento del 14%, el sector de las telecomunicaciones registró una facturación de 28.200 millones de euros en 2001. “Cifras muy discutidas y negadas, pero que están ahí”, según Vázquez Quintana, quien hacía sus afirmaciones con el último informe de la CMT en la mano. La fuente de la polémica proviene, según apuntaba el presidente de la Comisión, de que en las estimaciones se incluye la facturación por prestaciones entre operadores –esto es, el negocio que se genera de unos a otros, por ejemplo, por servicios de interconexión. Pero aunque este negocio, que ha alcanzado los 4.000 millones de euros ha experimentado un incremento moderado respecto al año 2000, “ese crecimiento no eclipsa el aumento de las ventas del sector al usuario final”.
Al hilo de estas declaraciones, Vázquez Quintana aprovechó para subrayar la importancia de esta dimensión del mercado. “Las relaciones entre operadores son complejas, porque los agentes son al mismo tiempo clientes y competidores. Pero este hecho no debe cegar a los interesados a la hora de percibir la importancia del negocio que la interconexión puede representar. Hasta ahora, el hecho de tener que ofrecer interconexión era visto más como una obligación que como una oportunidad porque cada operador veía en el otro más a un competidor que como a un cliente. Lo importante es que esta forma de percibir las relaciones cambie, porque los servicios que los operadores se prestan entre sí, pueden constituir una considerable fuente de ingresos”.

La calidad como elemento diferenciador
El acto de apertura del Congreso contó también con la participación de Miguel Ángel Eced, presidente de Autel, Ángel Rojo, director general de Colt Telecom para España y Portugal, y de Javier Aguilera, consejero delegado de Telefónica Móviles, compañías patrocinadoras del encuentro en el que Retevisión y Siemens actuaron como entidades colaboradoras.
Calidad, marco regulador, telecomunicaciones móviles y perspectivas del sector de las telecomunicaciones en España fueron los cuatro granes ejes temáticos en torno a los que se ha articulado esta edición del Congreso. “El marco regulador y el punto de vista de la industria son ya clásicos dentro del programa”, afirmaba Miguel Ángel Eced en la ceremonia de apertura. Como novedades destacan la calidad y las telecomunicaciones móviles. “Las grandes expectativas de reducción de tarifas se agotan y los empresarios debemos volver la vista a la calidad, al binomio calidad/precio. Los usuarios empresariales empezamos de hecho ya a entender la calidad como un elemento diferenciador; no queremos sólo precio”.
Además, Eced aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje de optimismo sobre la incuestionable reactivación del mercado, incluso en segmentos que en estos momentos parecen afectados de parálisis permanente. “Ahora existe un exceso de capacidad en las redes de tránsito, pero no hemos de olvidar que hasta hace poco hubo escasez y congestión. A medida que aumente la capacidad en el acceso y fluya un mayor tráfico hacia las troncales, éstos problemas de sobrecapacidad se solucionarán”.
La clausura del Congreso corrió a cargo del titular de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, quien se mostró convencido de que tanto la telefonía móvil de tercera generación como la televisión y la radio digital serán una realidad. Según Piqué, “cambian los ritmos, pero el Gobierno mantiene las apuestas tecnológicas”. El ministro considera que ha sido una ironía pensar que la transición tecnológica hacia la Sociedad de la Información podría venir de un día para otro.
Según el titular de Ciencia y Tecnología, extender la aplicación de las nuevas tecnologías y llegar a la Sociedad de la Información es una obligación de todos. En este sentido destacó que el Gobierno ya está adoptando medidas para facilitar este proceso y se ha planteado la creación de una comisión interdisciplinar que proponga medidas para reforzar el Plan Info XXI, lanzado en enero del 2001 y que no ha tenido la repercusión social esperada.

Una regulación mínima y simplificada
Piqué pasó también revista a las últimas actuaciones adoptadas por el Gobierno en materia de telecomunicaciones y dijo ser partidario de una regulación mínima y simplificada que logre un equilibrio entre la necesidad de fomentar las inversiones de Telefónica y facilitar la competencia. “Debemos ser cuidadosos con la capacidad de inversión del operador dominante, pero hay que hacer factible su innovación y liderazgo tecnológico con el desarrollo de la competencia”, explicó.
Para el ministro, la capacidad inversora de Telefónica es garantía de liderazgo en innovación, algo que repercute en beneficio de los usuarios. Pero también reconoció la necesidad de “velar por que las operadoras entrantes puedan ir fortaleciéndose y compitiendo con el antiguo monopolio”, que aún tiene la mayoría de la cuota de mercado en telefonía fija.
Así, el Gobierno mantendrá un control sobre los precios máximos (price cap) de Telefónica hasta 2005 con objeto de tender a la convergencia telefónica por la que cada usuario tenga la opción de elegir a un operador por el tipo de servicio que ofrezca y no el método utilizado para ello. En el 2004 el control afectará sólo a la telefonía

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