| Artículos | 01 FEB 2003

SIP: mucho más que voz sobre IP

Francisco Sánchez.
Distintas fuentes coinciden en señalar a 2003 como el año en que podría comenzar a dispararse la hasta ahora discreta demanda de sistemas de voz sobre IP (VoIP). Este rebrote coincidirá –justificándolo en parte– con el aumento del soporte del protocolo estándar SIP, que abre la posibilidad de disponer de una nueva generación de aplicaciones instantáneas y multimedia que animará definitivamente este mercado. Considerado por buena parte de la industria como el sucesor de H.323, SIP permitirá a empresas y usuarios establecer sesiones multimedia de voz, vídeo y datos, así como poner la mensajería instantánea al servicio del negocio. Sus áreas de aplicación van desde la informática cooperativa a las actividades de soporte y servicio al cliente, como CRM.

En el mercado de TI, pocas veces tiene tanto sentido la vieja pregunta de “¿medio lleno o medio vacío?” como cuando se mira el vaso de la voz sobre IP (VoIP), un concepto en cuyo significado preciso, aunque el sentido común de cualquier usuario lo capte inmediatamente, ni siquiera se ponen de acuerdo fabricantes, proveedores y operadores, complicando aún más las cosas. No es de extrañar, por tanto, que pocas estimaciones y previsiones haya en el sector menos homogéneas que las que afectan a este mercado, hoy el más claro exponente tecnológico de las redes convergentes: donde unos ven todavía un escaso fuelle, otros vislumbran unos comienzos muy prometedores.
Lo cierto es que, después de años de mucho ruido y mucho marketing, la convergencia de las redes de voz y de datos en una sola plataforma IP no ha sabido despertar todavía entre los usuarios el gran interés que un día se supuso. InfoTech estima que sólo el 6% de las empresas de Estados Unidos tiene previsto adoptar masivamente la telefonía LAN IP. Un dato revelador, teniendo en cuenta que ese país lleva la delantera en la implantación de centralitas IP (PBX IP) a Europa, donde la transición de las redes tradicionales a las de voz y datos avanza a un ritmo menor del esperado. En concreto, según Frost & Sullivan, la difusión de la voz sobre IP no será una realidad en nuestro continente hasta 2005, si bien durante los próximos años crecerá su presencia de una forma continuada.
Pero actualmente, con una amplia y creciente oferta de PBX basada en IP, quedan pocas dudas de que finalmente las redes convergentes serán la norma. Aunque durante los dos últimos años la migración a voz sobre IP ha perdido fuerza, según Gartner Group, “ya no se trata de si tendrá éxito, sino de cuándo”. Quizá las decepciones tengan su origen en el problema universal del sector, nunca tan evidente como en estos días de tristezas económicas: en los orígenes de algunas tecnologías clave las expectativas se disparan más allá de lo razonable, creando un inmenso horizonte de abundancias, siempre demasiado cercano, que finalmente no se alcanza.

Nuevo impulso
Es en 2003, desde perspectivas menos fantasiosas, donde comienzan a coincidir las previsiones optimistas de evolución de VoIP, fijando este año como verdadero punto de arranque. Si, por ejemplo, Frost & Sullivan estima que durante el presente año el mercado de PBX IP aumentará un 175%, pasando de 400.000 a más de un millón de unidades suministradas, Allied Business Intelligence está convencida de que en 2003, por primera vez, los ingresos por líneas PBX IP adelantarán a los generados por los sistemas PBX convencionales, generando 8.800 millones de dólares, frente a los 3.200 millones que obtendrán las soluciones tradicionales. Según la consultora, las empresas que tengan que comprar nuevas centralitas telefónicas optarán por sistemas basados en IP, abandonando las arquitecturas PBX de circuitos conmutados. El número de nuevas líneas PBX IP crecerá de 1.900 millones en 2001 a 42 millones en 2007. Gartner, finalmente, también se sube al carro del optimismo, estimando que el 75% de los nuevos sistemas de voz suministrados en 2005 estarán basados en IP.
Con todo, las previsiones no son más que previsiones, y, una vez más, hay que ser prudentes. Los expertos señalan la amplia base instalada de PBX convencionales como una de las principales razones que hacen a las empresas mantenerse al margen de la telefonía IP; evidentemente ningún usuario se deshará de los equipos de que dispone si todavía funcionan. Sin embargo, es lógico esperar que la VoIP vaya ganando terreno según avanza el proceso de actualización de infraestructuras y equipos de voz, siempre que las nuevas propuestas sepan eliminar las sospechas que generalmente provocan las tecnologías poco estables y maduras y sean capaces de aportar nuevas posibilidades que no se obtendrían de otro modo.
Con las tecnologías de voz convencionales, basadas en conmutación de circuitos y en multiplexación por división de tiempo (TDM) no son posibles muchas de las aplicaciones de nueva generación a las que las VoIP abre las puertas. Y, aseguran los expertos, una vez que las empresas vean cómo estas tecnologías y sus nuevas aplicaciones pueden casar con sus negocios, veremos como empieza a acelerarse la adopción de la voz sobre IP. Es aquí donde las aplicaciones basadas en SIP entran en acción: la nueva generación de aplicaciones flexibles, instantáneas y multimedia a que da lugar el estándar podría animar definitivamente a las empresas a desplegar redes convergentes.
SIP (Session Initiation Protocol) es un protocolo sencillo y ligero que permite a los usuarios finales establecer instantáneamente sesiones de comunicación interactivas y multimedia sobre IP, combinando voz, vídeo y datos, y facilitando toda una nueva generación de aplicaciones de mensajería en tiempo real. Todo ello es posible gracias a que los dispositivos con soporte del estándar son capaces de reconocer el tipo de presencia que mantiene cada participante en un momento dado. Desarrollado por el IETF (Internet Engineering Task Force) siguiendo un formato similar al de HTTP, SIP es considerado por buena parte de la industria como el sucesor del viejo conocido H.323, hoy mayoritariamente presente en la mayoría de productos de voz IP.
En 2001, SIP dio un fuerte impulso al protocolo al incluirlo como la tecnología base para establecer llamadas en Windows Messenger, integrado en Windows XP. El sucesor de NetMeeting, basado en H.323, integra voz, vídeo, mensajería instantánea y “gestión de presencias”, una característica que notifica a los usuarios quiénes de su lista de usuarios están disponibles.

Al servicio del negocio
Los puntos fuertes del nuevo estándar son precisamente los que permiten añadir ventajas significativas para las empresas a los sistemas de voz sobre IP. No sólo hace posible alcanzar mayores niveles de interoperatividad entre PBX, teléfonos y gateways, sino que además, al basarse en texto, simplifica el desarrollo de programas y aplicaciones que permitan a los usuarios intercambiar y compartir cualquier tipo de medios, como archivos, páginas Web, voz o vídeo. Esto agiliza tanto las relaciones comerciales fundamentales para el negocio como la informática cooperativa y las respuestas corporativas a situaciones de crisis, reforzando y ampliando el valor de las infraestructuras tecnológicas de la empresa. Más en concreto, SIP permite realizar un amplio rango de formas de comunicación ric

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