| Artículos | 01 FEB 2004

Sacar la operación, retener la inteligencia

Outsourcing y hosting de aplicaciones
Descargar al responsable TI de tareas cotidianas que le impiden centrarse en añadir valor al negocio desde las tecnologías, obteniendo al mismo tiempo importantes ahorros de costes, constituirá de por sí en muchos casos motivo más que suficiente para optar por el outsourcing de aplicaciones. Si a ello se añaden aumentos de funcionalidad, calidad y disponibilidad de servicio, el resultado será irresistible para cualquier organización. No obstante, antes de lanzarse, la empresa debe ser consciente de los riesgos de la externalización.

El outsourcing TI, con el hosting de aplicaciones y el software como servicio como dos de sus principales variantes, se convierte cada vez con mayor claridad en una alternativa real y de irresistible atractivo para muchas empresas, deseosas de reducir costes y aumentar su productividad mejorando los servicios que ofrecen a empleados, socios y clientes. Esta tendencia viene avalada por los análisis de un buen número de consultoras. Meta Group, por ejemplo, espera que casi todas las corporaciones hayan externalizado algún aspecto de sus operaciones TI en 2006. En cuanto al mercado ASP (Application Service Providers), IDC vaticina para 2007 un valor de 8.000 millones de dólares anuales.
Guiados por estos datos, cada vez son más los suministradores de todo tipo de soluciones TI que preparan sus productos para ser distribuidos a través de la Red. Entre los que más firmemente han apostado desde un principio por este modelo se encuentra Microsoft, con su propuesta de software como servicio para ASP y el desarrollo de un exhaustivo trabajo para facilitar el hospedaje de sus soluciones en centros de datos Internet de proveedores de servicios y operadores. Ya en 2000, la compañía puso en marcha SPLA (Service Providers License Agreement), un programa de licencias con el que adaptaba la tradicional forma de comercialización de su software al nuevo modelo de pago por uso. Todas estas iniciativas constituyen en realidad una manifestación más del compromiso corporativo de Microsoft por ofrecer soluciones capaces de aumentar la productividad de las empresas.

La inteligencia, en casa
De cualquier modo, pese a sus numerosas y significativas ventajas para el negocio, Microsoft advierte que, antes de introducirse en la externalización, las empresas deben considerar los pros y los contras, encontrando cuál es la solución más adecuada para su caso particular. “Existen muchas formas de aproximarse a la externalización, y cada una de ellas representa una alternativa diferente en cuanto a una mayor o menor delegación de los recursos TI en terceros”, asegura Juan José Carmena, director de Desarrollo de Negocio del Área de Telecomunicaciones de Microsoft Ibérica.
Aunque Carmena reconoce que en muchos casos la opción por el outsourcing en cuanto externalización completa de los sistemas y procesos puede resultar la mejor alternativa, recomienda la elaboración de un plan detallado al respecto que garantice el mantenimiento de la inteligencia TI dentro de la empresa. “De lo contrario se corre el peligro de perder el valor estratégico de la aplicación TI, el vínculo entre las tecnologías de la información y el negocio. Es necesario que, incluso en los grandes proyectos de outsourcing, siga existiendo un departamento interno que garantice el mantenimiento de esa vinculación. Si no es así, dado el potencial de las TI para mejorar la productividad de las empresas, la externalización puede derivar a largo plazo en una peligrosa desventaja competitiva”.

La operación, fuera
Paradójicamente, es por esta misma razón –el desarrollo de una estrategia TI capaz de aportar valor al negocio– que la aplicación de una política de externalización TI inteligente puede aumentar exponencialmente la competitividad de las organizaciones. “Siempre es recomendable al menos la externalización de algunas tareas de carácter operacional y rutinario. El departamento TI de la empresa debe dedicarse a añadir valor al negocio, no a quehaceres rutinarios, como el mantenimiento de la operación de las máquinas, que nada tienen que ver con el potencial estratégico de la tecnología para la empresa”.
Por servicios “sin valor diferenciador”, sin embargo, no debemos entender aquellos de menor importancia. Suele ser aconsejable precisamente recurrir a un proveedor especializado con vistas a garantizar los servicios críticos, cuya calidad y disponibilidad la empresa no puede permitirse poner en peligro. El correo electrónico es un ejemplo de servicio presente en la práctica totalidad de las organizaciones y que, no obstante, ha llegado a convertirse en un recurso crítico con un nivel de exposición a riesgos especialmente alto.

Calidad, seguridad y disponibilidad garantizadas
El explosivo crecimiento de la mensajería electrónica está originando, además, complejos quebraderos de cabeza relacionados con el soporte y la gestión de este tipo de plataformas a muchos departamentos TI. La continua creación y mantenimiento de cuentas y listas de usuarios, la resolución de problemas a nivel de sistemas de sobremesa y clientes remotos, la monitorización de servidores, la administración de seguridad y de filtrado de contenidos, y las continuas planificaciones y despliegues de actualizaciones desbordan en muchos casos los ya sobrecargados departamentos TI.
“El hosting puede resultar una alternativa especialmente interesante en este caso. Los proveedores de servicios están especializados en que las máquinas funcionen de manera continuada y con los niveles correctos de securización. Claramente, además, no existe el peligro asociado a la externalización de inteligencia sobre los procesos de negocio, pues sólo se pone en manos de terceros la operación de calidad de ese servicio”.

Amplia oferta
En cuanto al perfil del proveedor de servicios de hosting TI y ASP, es bastante amplio y en él tienen cabida empresas de muy diversa índole, desde los suministradores de servicios TI tradicionales, como HP o EDS- a firmas que provienen del mundo del alojamiento Web, como acens o arsys, además de la práctica totalidad de los tradicionales operadores de telecomunicaciones. Por lo general, estos proveedores ofrecen garantías muy elevadas de calidad y disponibilidad, avaladas por contratos SLA (Service Level Agreements), de las que la mayoría de los clientes no podrían disfrutar si tuvieran los servicios alojados en sus propios centros de datos. Basta imaginar los enormes costes que supondría la instalación de puertas blindadas, guardias de seguridad, circuito cerrado de televisión, monitorización y gestión 24x7, múltiples sistemas firewall, redundancia en enlaces, servidores y fuentes de alimentación eléctrica, balanceo de cargas, clustering y sistemas de backup, como parte de una mucho más larga lista de avanzadas funcionalidades. Sin embargo, cualquier empresa puede conseguir todas estas prestaciones recurriendo a la alternativa de utilizar estos sistemas conectándose a un centro de datos donde comparte los recursos con otras muchas empresas.

Costes variables
En lo que respecta a costes, la fórmula de pago mediante tarifa mensual propia del modelo ASP permite pasar a un esquema de costes variables en función de los cambios en las necesidades del usuario, y, sobre todo, predecibles, evitando al cliente acometer proyectos de inversión de grandes dimensiones en la ampliación o actualización de sus sistemas,

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