| Artículos | 01 FEB 2000

Preparando la convergencia

Calidad de servicio

Mantener un excelente nivel de rendimiento de red en los momentos de mayores cargas de tráfico, asegurando que las aplicaciones de misión crítica y las nuevas aplicaciones multimedia, muy sensibles al tiempo, obtienen el ancho de banda necesario representa hoy uno de los mayores retos de los responsables de TI.

El problema podría ser resuelto añadiendo hardware y ancho de banda en bruto, pero esta solución no siempre es efectiva en costes, dado que, por lo general, sólo en determinados períodos del día -como a primera hora de la jornada, por ejemplo- es cuando surgen los cuellos de botella. Por otra parte, si la corporación dispone de diferentes sitios enlazados por líneas alquiladas, difícilmente se justificaría en costes incrementar su ancho de banda, tanto desde el punto de vista de la voz como de los datos. Además, no estamos lejos del día en que, junto a la voz y los datos -ya sean corporativos o de Internet-, haya que soportar tráficos de vídeo, tanto interno como externo.


(pulse sobre la imagen para ver el gráfico a mayor tamaño)

A largo plazo, resulta prácticamente imposible solucionar estas clases de problemas simplemente mejorando la infraestructura. Con independencia de su capacidad, la red seguirá siendo vulnerable a la aparición de situaciones de congestión y de cuellos de botella si todo el tráfico es tratado y manejado de la misma forma: como cada tipo de empleado y de aplicación precisará un diferente nivel de servicio, el tráfico habrá de ser tratado de manera distinta en función de la importancia de sus contenidos. Y ha de ser la propia red la que, por sí misma, asigne y priorice esos diferentes tipos de tráfico. Es aquí donde aparece la calidad de servicio (QoS).

El concepto, que procede del mundo de las telecomunicaciones, remite a la entrega de un nivel de servicio definido y mensurable a cada una de las diversas partes de la organización. Algo que durante los próximos años cada vez será más necesario: la gestion de TI habrá de ser capaz de suministrar el nivel correcto de QoS para los diferentes departamentos, empleados y aplicaciones, sabiendo exactamente que ancho de banda se está dedicando a cada cosa.


 APROXIMACION ESCALONADA
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Es obvio que la red del futuro ha de ser detenidamente planificada, siguiendo su propia evolución, paso a paso, sin rupturas. Es decir, habrá que llevar a cabo el cambio siguiendo pasos incrementales, creando los peldaños desde los que abordar los nuevos retos cuando sea necesario. El objetivo último es disponer de un sistema de hacer frente, transparentemente, a cualquier necesidad que surja, combinando de una forma sofisticada y compleja hardware y software de gestión.

Las pasos a dar hacia una QoS total se pueden agrupar en cuatro: sobreaprovisionamiento, control del tráfico, priorización y control de admisión. El primero, consistente en añadir más hardware a la red para incrementar el ancho de banda y la redundancia de la red , no es en sí mismo una solución válida pero puede ser efectiva en costes de una forma inmediata. Mientras que los requerimientos de ancho de banda crecen constantemente, los costes de equipamiento bajan de modo paulatino, de modo que el efecto incremental de ir por delante puede ser bastante pequeño. El sobredimensionamiento ciertamente no solucionará todos los problemas eternemamente, pero puede suponer un alivio mientras se planea la implementación de sistemas más sofisticados.

Es claro que una solución basada tan sólo en el sobreaprovisionamiento puede ayudar a mejorar el rendimiento en determinados puntos críticos de la red, pero no puede solucionar a un coste efectivo todos los problemas de congestión. Por lo general, se consiguen mayores mejoras de rendimiento controlando, por ejemplo, el tráfico de broadcast.


WEBQoS: CALIDAD DE SERVICIO EN LA WEB
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El volumen de tráfico de las redes crece sin parar a medida que las empresas usan la Web para llegar a sus clientes, ya sea mediante servicios de información y soporte o de comercio eelctrónico. Y para asegurar que los usuarios completan sus transacciones lo más rápidamnete posible y, por supuesto, con éxito, habrá que asegurarles el ancho de banda necesario. Esto es lo que persigue la tecnología WebQoS: el tráfico identificado como de mayor prioridad recibe un tratamiento preferente tanto en la red como en el servidor Web.

WebQoS es una tecnología basada en servidor Web que ofrece a los proveedores de servicios y a los sitios de comercio electrónico la capacidad de estabilizar sus niveles de servicio y optimizar

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