| Artículos | 01 FEB 2002

Plataformas B2B: los árboles no nos dejan ver el bosque

Jenaro García.
El mundo de las plataformas que facilitan las relaciones mercantiles entre empresas en Internet es una de las cuestiones que más nos han tenido entretenidos durante los pasados meses, máxime sabiendo que este mercado va a facturar casi 300 billones de pesetas para el año 2003.

Llevamos mucho tiempo hablando de empresas de Internet que facilitan transacciones entre empresas y particulares, los llamados B2C, o de las que se dedican a crear plataformas que facilitan las operaciones mercantiles entre empresas, los llamados B2B. Estos últimos son los que acumulan un 80% de la facturación de Internet en estos momentos. Pero entre tanta charla muy pocos analistas se han planteado qué es lo que realmente necesitan estas plataformas para poder dar el salto.
Actualmente existen plataformas creadas por empresas como Dell e Intel en Estados Unidos, o como Acciona, Dragados y Ferrovial en España. Se trata de sistemas establecidos en función de las necesidades y requerimientos de su creador. Es decir, son plataformas totalmente propietarias en sus objetivos e intereses que restan eficiencia al B2B al restarle gran parte de los atractivos que aporta Internet, obstaculizando así el llegar a la plena integración de los diferentes niveles de empresas que se encuentran en el tejido empresarial global.
El primer intento claro por mantener un sistema estándar de transacciones electrónicas entre empresas fue Electronic Data Interexchange, conocido como EDI. Esta plataforma no tuvo el éxito previsto, dado que estaba basado en sistemas de alto coste de implantación y habitualmente controlados por las grandes empresas, que las imponían a sus proveedores para racionalizar las relaciones con ellos. Finalmente fue acogido como un estándar pero sin lograr abrirse a todo tipo de empresas.
Otra de las cargas negativas que incidieron en el fracaso de EDI fue la falta de neutralidad en las iniciativas, que sólo beneficiaban a las grandes empresas que lo impusieron.
Es claro, por tanto, que para que las plataformas B2B se conviertan en un entorno capaz de ofrecer las mayores ventajas a sus miembros integrantes deben ser sistemas basados en estándares abiertos que permitan a una gran mayoría de las empresas trabajar de forma sencilla y eficiente, incidiendo definitivamente en la neutralidad del entorno en el que se desarrollan.

El modelo de la Bolsa
Existen sistemas basados en conceptos totalmente conocidos, como son la forma de negociar de las bolsas de valores, en las cuales cada uno de los integrantes se comporta siguiendo los mismos estándares. De esta forma, todos los agentes del mercado conocen cuál es la manera de contratar y las reglas a seguir para realizar las transacciones, sin ninguna diferenciación, haciendo mucho más eficiente la negociación. Esto permite que todos los negocios tengan sus cualidades y diferenciaciones auditadas y monitorizadas, todo ello dentro de un entorno seguro, previsible y neutral. Nadie impone sus reglas: un tercero neutral, normalmente apoyado por un ente oficial, establece las normas y la forma de dirimir (arbitrar) las controversias entre los diferentes miembros del mercado.
En este tipo de bolsas, todos los integrantes tienen la seguridad de que sus productos compiten en las mismas condiciones que los demás. Además, la plataforma abierta está garantizada, dado que los requerimientos para entrar a participar en estos mercados son totalmente públicos y todos sus componentes las cumplen, o tienen los medios para poderlas cumplir dependiendo de un criterio públicamente conocido, y arbitrado por el órgano rector. Otro de los puntos importantes, es que todos los agentes del mercado están representados en el órgano rector del mercado o bolsa.

El B2B de las telecomunicaciones
El modelo descrito se plasma en Iber-X.com, la bolsa de las telecomunicaciones. Se trata del B2B dedicado a las telecomunicaciones y se basa en una plataforma abierta y neutral, en la que todos los operadores pueden participar dentro de un modelo de negocio basado en el mismo principio de la bolsa de valores. Los operadores, en un entorno virtual y físico, publican libremente sus ofertas y demandas de capacidad de servicios de telecomunicaciones, generando casaciones entre las posiciones que sean exactas.
Apoyado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que garantiza su neutralidad, Iber-X se convierte en un sistema perfectamente válido para poder desarrollar la intermediación entre empresas, no sólo en el mercado de las telecomunicaciones sino también en otras industrias.

Jenaro García, Director General de Iber-X.

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