| Artículos | 01 ABR 2006

Los móviles y el factor virtual

Alemania (76 millones de abonados), Italia (65), Reino Unido (61), Francia (46) y España (41) suman hoy más clientes celulares de los que tenía toda la Unión Europea hace cuatro años. Muchos quisieron ver en el batacazo de las subastas de licencias de UMTS una debacle de la que los operadores de telefonía móvil no se recuperarían jamás. Cinco años más tarde, sin embargo, el teléfono móvil sigue siendo el invento más rentable de todos los que han engendrado los ingenieros de telecomunicaciones.

Los operadores siguen haciendo su agosto. La Europa de los 25 es un claro ejemplo de cómo el negocio celular sigue haciendo las delicias de todo el sector. Con 418 millones de abonados –35 millones más que en 2004–, la telefonía celular no parece tener techo. No es por tanto extraño que el móvil atraiga a todo tipo de empresas y muchas sean las que quieran hacerse con un trozo del pastel. En estos momentos existen en funcionamiento 79 operadores con red en Europa ofreciendo la totalidad de los servicios de la segunda generación, o 2G. Es una cifra minúscula en comparación con las más de 2.500 compañías que ofrecen servicios de telefonía fija, tanto con redes totalmente capilares, como las de los antiguos monopolios, como con redes más o menos pequeñas especializadas en determinados nichos.
Pero lo que más sorprende dentro del terreno de la telefonía celular es el espectacular incremento producido en cuanto al fenómeno de proveedores de servicios celulares, y dentro de éstos, los operadores virtuales. Aunque en España la puesta en práctica de esta modalidad todavía está por desarrollar, en otros países ya ha adquirido velocidades de vértigo. En toda Europa, se contabilizaban en 2005 un total de 214 proveedores de servicios de móviles, frente a los 166 que existían un año antes. Es decir, en apenas un año se ha incrementado la cifra en un 29%. En países como Reino Unido, con 50 proveedores de servicios, el fenómeno ha adquirido una dimensión extrema, y en otros sitios, como Dinamarca, Estonia y Lituania, el proceso de apertura del mercado también ha adquirido un gran dinamismo. El caso de Francia es, sin duda, el más singular desde el punto de vista regulatorio. Las autoridades impusieron el pasado año la mayor sanción por prácticas anticompetitivas a los tres operadores con red durante el periodo que va de 1997 a 2003. Fue un auténtico revulsivo para el sector. Paralelamente a la multa, el mercado francés ha visto incrementado el número de operadores virtuales, con un total de nueve en estos momentos.

¿Hay negocio para todos?
La pregunta es si hay negocio para todos. La respuesta no es fácil, ya que se presta a interpretación. Si se analizan las estadísticas, se comprueba que los países de la UE con mayores tasas de penetración de telefonía celular, como puedan ser Suecia, con el 101%, y Reino Unido, con el 103%, también son los países donde los proveedores de servicios, sean operadores virtuales de voz o de cualquier otro servicio, son más numerosos. Con lo cual, se podría concluir que los proveedores de servicios, de alguna manera, hacen crecer el volumen de clientes.
Con todo, el futuro del mercado celular no dependerá tanto del volumen de clientes, como de los servicios que éstos consuman. Con tasas de penetración superiores al 90% todavía queda margen para seguir vendiendo nuevas líneas, como lo demuestran los casos de Suecia y Reino Unido. Pero el gran reto será el de vender más servicios, con más valor añadido, a los clientes ya existentes, de manera que los operadores incrementen el ingreso medio por usuario (Arpu). Y eso es lo difícil porque es donde entra en juego la imaginación comercial. Los gustos de los consumidores son caprichosos, y nunca se sabe cómo evolucionarán. Hay algunas tendencias que son claras, pero otras son imprevisibles. Por ejemplo, la voz sigue siendo el principal componente de los ingresos, junto con los mensajes cortos (SMS). Pero se han empezado a detectar fenómenos que hace apenas un año parecían casi inalcanzables, como una fuerte demanda para servicios de datos que no son exclusivamente SMS. Según estimaciones de la Comisión Europea, el 50% de los terminales que se venden en estos momentos tienen capacidades multimedia que van mucho más allá de los mensajes cortos (navegación por Internet, e-mail, etc.).
Junto al fenómeno multimedia, también se está produciendo el sofisticado maridaje entre telefonía fija y móvil, que pocos se aventuran a decir cómo acabará. En cualquier caso, la tan manida convergencia entre fijos y móviles empieza a ser un hecho palpable en países como Reino Unido y Portugal. En Reino Unido, un operador de telefonía fija ha lanzado un servicio denominado “Fusion” que pone en práctica una vieja idea que desde hace años rondaba en la cabeza de decenas de ejecutivos del sector: un teléfono móvil que cuando se encuentra en casa del titular del terminal opera con tarifas de fijo. En Portugal, se ha lanzado un servicio similar pero a la inversa. Ha sido un operador de móvil el que ha hecho el cóctel de fijo y celular. Este servicio permite, con un móvil, hacer llamadas con tarifas de fijo desde tres sitios predeterminados de antemano, ajustados a la medida del cliente.
Este tipo de estrategias son una prueba más de la enorme competencia que existe en el mercado celular, más que en ninguna otra área de negocio, como demuestran las cifras. La telefonía móvil es el único segmento puro de las telecomunicaciones en el que la cuota de mercado de los operadores dominantes está por debajo del 50%, y que ha venido cayendo sistemáticamente desde hace 10 años. Según los últimos datos elaborados por la Comisión Europea, en 2005 la media de cuota de mercado que tenían los antiguos monopolios en sus respectivos países se situó en el 39,5%, lo que supone casi cuatro puntos porcentuales menos que en 2004. Ha sido la mayor caída desde que hace más de una década empezaron a aparecer los primeros competidores de móviles, a partir de la introducción de la telefonía digital, o GSM.

Arranca la 3G
En este contexto de cambios radicales y veloces es donde empieza a arrancar la telefonía de tercera generación, o 3G. Los 15 millones de clientes de telefonía móvil de 3G que ya se contabilizan son todavía pocos en relación a los 418 millones del total del mercado europeo. Pero en términos relativos, la telefonía 3G está dando pasos de gigante. En 2004 había apenas 4,5 millones de clientes, considerados más bien en fase de prueba. Y lo importante es lo que está ocurriendo en las tiendas de terminales. En los mercados donde 3G ha avanzado más, como Reino Unido e Italia, se calcula que un 30% de los dispositivos que se vendieron en el último trimestre de 2005 eran de tercera generación. A septiembre de 2005 había en toda Europa un total de 58 operadores ofreciendo servicios celulares 3G, de un total de 79 licencias de UMTS que hay concedidas. Muchos de ellos ya han dejado atrás la fase precomercial y están ofreciendo un completo escaparate de servicios. En España, Telefónica, Vodafone y Amena ya están en fase comercial. Faltaría Xfera, que no ha empezado. En Alemania, Italia y Austria el número de operadores 3G en pleno funcionamiento es más elevado: cuatro

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