| Artículos | 01 ENE 2004

Las redes de la "c-economía"

Jornada "Eliminación de las Fronteras Tecnológicas"
Marta Cabanillas.
Convergencia, flexibilidad, seguridad y disponibilidad constituyen los requisitos indispensables de las redes de comunicaciones de próxima generación. Así serán las infraestructuras de una época que bien podría denominarse como la Era del Cliente, según los expertos participantes en la jornada “Eliminación de las Fronteras Tecnológicas. Redes de Nueva Generación”, organizada el pasado mes de diciembre por Comunicaciones World y el Club de Usuarios de Tecnologías de la Información, con el patrocinio de Amper Sistemas y Nortel Networks.

Conscientes de la confusión que frecuentemente ocasiona el vertiginoso ritmo de desarrollo del mercado TIC, Comunicaciones World y el Club de Usuarios de Tecnologías de la Información organizaron en Madrid, con el patrocinio de Nortel Networks y Amper Sistemas, una jornada en la que diversos expertos del sector acercaron a los responsables TI de diversos organismos de la Administración y de otros usuarios empresariales su visión sobre las principales características que ya empiezan a definir las redes de nueva generación.
Bajo el lema “Eliminación de las Fronteras Tecnológicas. Redes de Nueva Generación”, el encuentro contó con la participación de Jaime García, director de Análisis de IDC, y Arjan Sundardas, director del Programa Superior de Dirección de Empresas de Telecomunicaciones del Instituto de Empresa. La perspectiva de la oferta corrió a cargo de Ricardo Miranda-Naón, director de Enterprise Solutions de Nortel Networks, y de Pedro Blázquez, responsable del área de Networking de Amper Sistemas. Cerrando el círculo necesario para brindar una visión completa, Luis Nájera y Jesús Casado, como respectivos responsables de Informática del Ministerio de Justicia y del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas), contaron sus experiencias como pioneros en proyectos de redes convergentes de nueva generación.

Cambios contextuales
Una de las ideas más claras que lograron hacerse un hueco en las diversas ponencias de la jornada es la necesidad de superar el “tecnologismo” que durante mucho tiempo ha dominado al sector. Al referirse a las nuevas redes de comunicaciones es necesario hablar de las nuevas necesidades de las empresas; las redes del futuro han dejado de definirse por la mera incorporación de tecnologías innovadoras, un error del pasado en el que no debemos volver a caer.
Para vislumbrar cómo evolucionarán las redes hay que dirigir, pues, la mirada a los negocios cuyas necesidades están llamadas a satisfacer. Sobre esta premisa, Jaime García Cantero, director de Análisis de IDC en España, describía la “revolución sustancial” que se ha producido en el mercado como “una partida de ajedrez donde las reglas cambian constantemente. En una partida de tales características resulta imposible saber quién es quién, quién es nuestro socio, quién nuestro cliente, y quién nuestro competidor. Debemos prepararnos para sentirnos cómodos en esta situación de incertidumbre, inherente ya a cualquier industria”.
En el nuevo espacio imperan las reglas de la globalización más radical y de la velocidad del cambio constante, acabando respectivamente con las referencias espaciales y temporales que antes caracterizaban al mercado. “Si las comunicaciones han matado ya las distancias, están a punto de matar el tiempo”, sintetizaba García Cantero. “Esto ha transformado de manera radical la forma en que las empresas desarrollan sus negocios, dado que la competencia de cualquiera de ellas estará a tan sólo un `clic´ de distancia. Y, a su vez, esto ha colocado al cliente en el trono: la Nueva Economía finalmente no será, como muchos preveían, la e-economía, sino la c-economía”.
Para responder de manera eficaz a los retos planteados por este nuevo escenario, donde la competencia se recrudece y el cliente siempre está tentado de ser infiel a su proveedor, las respuestas ante cualquier cambio deben ser inmediatas, y las redes los suficientemente flexibles e inteligentes para soportar la toma de decisiones en tiempo real.
Son cinco las características clave identificadas por IDC que habrán de incorporar las nuevas redes. En primer lugar, debe tratarse de infraestructuras convergentes. Además han de soportar la cada vez mayor movilidad de los trabajadores y el trabajo en remoto. En tercer lugar, su conectividad, entendida como capilaridad o número de conexiones finales, será constante
Íntimamente integrados a través del auténtico objetivo, la confianza en la red, los otros dos condicionantes que dirigirán la evolución de las infraestructuras serán la seguridad y la alta disponibilidad. “Los famosos nueves que determinan la disponibilidad de las redes son muchos en la telefonía fija, pero no tantos en las redes de datos. Quizá no era imprescindible para las aplicaciones tradicionalmente asociadas a ellas, pero ahora deben soportar también telefonía y transacciones críticas para los negocios”.

La metamorfosis del mercado
En esta nueva era, no sólo los entornos corporativos están en plena transformación, también el de los servicios de telecomunicación. En su intervención, Arjan Sundardas se centró en el análisis de los profundos cambios que están sufriendo los modelos de negocio de los operadores, cambios que, su a vez, determinarán sus nuevas ofertas. “Nos encontramos en un momento esperanzador dado que el consumo crece –en realidad, siempre lo hizo, aunque no al ritmo necesario para asimilar la explosión de la oferta-, y, tras un proceso de consolidación y reestructuración, nos acercamos al principio básico de la economía de mercado: el encuentro entre la oferta y la demanda”.
Coincidiendo con las apreciaciones de Jaime García, Sundardas subrayó que, si algo ha quedado absolutamente transformado por la liberalización, es el lugar del cliente, que pasa de tener que aceptar la única oferta disponible, a ser el que tiene “la sartén por el mango”. Puede elegir, y además, entre una oferta quizá todavía demasiado amplia. Esto, aunque consecuencia evidente de cualquier mercado en competencia, ha tenido un impacto decisivo en la transformación de los proveedores de telecomunicaciones.
Según el análisis de Sundardas, la creciente importancia del cliente está teniendo consecuencias sustanciales en la evolución de las estrategias de los proveedores de servicios. “Se está produciendo la llegada a un negocio de relación. A los operadores empiezan a interesarles por encima de todo las necesidades de sus potenciales clientes para así lograr incrementar al máximo su satisfacción”.

Soluciones completas
Sundardas también coincidió con el director de Análisis de IDC en la tendencia a dejar de entender la tecnología como una solución en sí misma, para colocarla en su justo lugar: el de medio o herramienta. “Los operadores hablan con el cliente, les preguntan qué desea, le proporcionan soluciones a medida, y empiezan a adaptar sus ofertas para ofrecer servicios individualizados. Intentan vender soluciones completas a problemas concretos, por lo que es de esperar la proliferación de alianzas entre diversos proveedores; la tecnología ya no puede venderse como un bien en sí mismo,; ahora es s
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