| Artículos | 01 JUL 2003

La primera hornada 802.11g, a examen

Que sólo desde el pasado junio se disponga de un estándar definitivo 802.11g no ha impedido la llegada al mercado durante los últimos meses de los primeros equipos de LAN inalámbricas (WLAN) basados en esta norma wireless de alta velocidad, que, operando en la frecuencia de 2,4 GHz, ofrece velocidades medias en torno a los 24 Mbps, pudiendo alcanzar hasta 54 Mbps. De los siete puntos de acceso de este tipo probados por la Network World Global Test Alliance, los equipos de D-Link y Belkin se situaron en cabeza.

Network World Global Test Alliance ha probado siete de los primeros productos wireless 802.11g del mercado. Dirigidos especialmente a entornos domésticos y a pequeñas empresas, estas soluciones se mostraron efectivamente mucho más rápidas que sus antecesoras 802.11b, pero para hacerse una idea más exacta de la realidad de esta nueva oleada de equipamiento wireless habrá que esperar a que los fabricantes realicen la necesaria actualización al estándar definitivo mediante firmware. Sirva, de momento, esta comparativa como un análisis preliminar sobre el rendimiento y características de este nuevo tipo de equipos inalámbricos.
Los productos analizados fueron suministrados por Apple, Belkin, Buffalo Technology, D-Link Systems, Linksys, Netgear y SMC Networks. De todos ellos, tanto Xtreme G DI-624, de D-Link, como 54g de Belkin consiguieron la máxima puntuación (4,25 sobre 5): si el primero destacó en cuanto a velocidad, el segundo mostró una muy buena gestión e instalación, si bien también obtuvo un muy buen rendimiento.
Pero, ¿están realmente preparados estos productos para ser desplegados en entornos de producción? La respuesta no puede ser sino cauta, ya que, como se ha indicado, la especificación 802.11g todavía estaba en estado de borrador cuando se realizaron las pruebas. Y, aunque serán actualizados a la norma final, es difícil saber de antemano cómo afectarán los cambios al rendimiento. Además, como en el tiempo en que se llevó a cabo la comparativa los productos no soportaban aún la especificación Wi-Fi Protected Access (WPA), el avance diseñado por Wi-Fi Alliance del estándar en desarrollo 802.11i, las características de alta seguridad dependían de esquemas de autenticación de terceros. No obstante, al día de hoy algunos de estos productos ya han sido actualizados a WPA.

Velocidad y cobertura
Como 802.11g emplea el mismo espectro de radio que 802.11b, con la que además es compatible, la nueva norma se considera como el sucesor natural de las Wi-Fi convencionales que hoy todos conocemos. Si bien el nuevo estándar especifica velocidades máximas de hasta 54 Mbps, en las pruebas realizadas se obtuvo una velocidad media de 14,97 Mbps, una diferencia entre la tasa real y la teórica similar a las detectadas en los productos 802.11a y 802.11b. Hay que tener en cuenta que el overhead de señalización consume una gran parte del rendimiento, concretamente alrededor de un tercio de la velocidad máxima. En cualquier caso, no cabe duda de que, en cuanto a velocidad, no hay comparación con el Wi-Fi convencional 11b; especialmente en lo que se refiere a la solución de D-Link, que optimiza el rendimiento hasta una velocidad de 24,73 Mbps.
Pero a menudo estas velocidades se ven comprometidas cuando los puntos de acceso 802.11g trabajan en modo dual 802.11b/g, reduciéndose considerablemente cuando trabajan en asociación con un dispositivo 11b. En consecuencia, para optimizar los resultados se trabajó en modo 11g puro donde fue posible. Cuando se utilizaba un cliente 802.11b en estrecha proximidad al punto de acceso, las velocidades de datos caían a los niveles propios de esta norma. Estas caídas en el rendimiento en modo mixto son típicas y se recogen en la norma, pero probablemente variará la situación con las actualizaciones de firmware al estándar definitivo.
La cobertura geográfica obtenida se mostró uniforme en todos los productos cuando fue posible establecimientos estrictamente 11g. Antes de que se produjese una severa degradación de la señal, las distancias variaron de los 105 metros de DI-624 a los 65 metros del equipo de Buffalo, con una media de 85 metros. En modo dual 802.11b/g, las distancias de todos los puntos de acceso se redujeron. En realidad, no hay muchas diferencias en cuanto a coberturas entre ambos modos, pero con 11g puro las velocidades se reducían a medida que el cliente se distanciaba del punto de acceso.

Xtreme G DI-624
Xtreme G, de D-Link, registró las mayores capacidades de proceso de los puntos de acceso probados, alcanzado una media de 24,73 Mbps y picos de 26 Mbps (con tarjetas cliente de Buffalo). Se trata de un punto de acceso y un router de cuatro puertos que puede ser establecido tanto desde un CD como desde una interfaz de navegación, además de incluir un método de establecimientos avanzados y una opción con asistente inteligente para los usuarios con menos formación técnica.
Aunque la seguridad no es el punto fuerte de sus características, incluye Wired Equivalent Privacy (WEP), con encriptación de 64 y 128 bits; filtrado de usuarios por direcciones MAC (control de acceso al medio) o IP; bloqueo de puertos; accesos por direcciones MAC o IP en función de franjas horarias; y bloqueo de dominios y URL. Se puede utilizar un "cortafuegos" rudimentario para crear reglas de admisión/denegación en función del comportamiento del tráfico pero ofrece una funcionalidad limitada en cuanto a inspección de paquetes "stateful" y aplicaciones basadas en reglas preestablecidas.
Xtreme G ofreció la mayor cobertura espacial de radio utilizable de todos los puntos de acceso analizados funcionando en modo 802.11g puro, pero no en modo mixto 11b/11g con clientes 11b. Sin embargo, sus prestaciones globales en cuanto a velocidad y cobertura lo convierten en una excelente solución.

54g
Son de destacar las aplicaciones de instalación de Belkin para sus puntos de acceso 54g. La aplicación basada en CD apenas ofrece opciones, salvo la de chequeo de los acuerdos de licencias. Más posibilidades proporciona el acceso al hardware vía navegador. Como 54g es tanto un punto de acceso como un router de cuatro puertos, la aplicación de instalación averiguó la infraestructura de red del laboratorio, encontró el router y le dio una dirección Dynamic Host Configuration Protocol (DHCP), invocó Network Address Translation (NAT) y detectó el punto de acceso en modo preparado para funcionar. Su única pega es que la interfaz de navegador no tiene nombres de usuario ni contraseñas por defecto. En cualquier caso, el establecimiento del equipo es el más sencillo para los usuarios menos expertos.
La configuración del punto de acceso también fue simple (incluye una funcionalidad de control y de cortafuegos). De las dos versiones disponibles (punto de acceso y punto de acceso/router), se probó el segundo. El dispositivo puede además ser gestionado remotamente mediante una dirección IP, una posibilidad atractiva pero que, con la débil seguridad del producto (sólo requiere una contraseña) podría hacerlo vulnerable a ataques de "diccionario", aquellos que se basan en utilizar progresivamente múltiples palabras hasta encontrar la contraseña correcta.
Por otra parte, fue sorprendentemente agradable descubrir que el punto de acceso puede buscar automáticamente actualizaciones, una característica única entre los equipos probados.
El re

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