| Artículos | 01 ABR 2006

La convergencia perfecta

El aumento de las capacidades y prestaciones de los dispositivos y de las redes móviles e inalámbricas abrirá nuevas autopistas para las aplicaciones. Con las infraestructuras 3G, veremos, por ejemplo, cómo aumenta de manera espectacular el acceso remoto vía laptops a las aplicaciones corporativas.

Además de estar atentos a la evolución de las redes y terminales móviles e inalámbricos, los responsables de TI deberán seguir de cerca algunas de las tendencias más candentes que se están produciendo en las tecnologías sin cables. Tendencias que durante 2006 contribuirán a abrir nuevas posibilidades a la utilización remota de las aplicaciones corporativas desde cualquier lugar.

- Servicios basados en localización. Es de prever que, a corto plazo, los servicios basados en localización añadirán valor a las aplicaciones corporativas. No en vano más del 50% de los teléfonos que hoy se venden a las empresas incluyen chips con soporte de GPS, y los niveles de precisión de estos servicios mejoran continuamente. Al mismo tiempo, los operadores empiezan a crear alianzas para ofrecer aplicaciones con funcionalidades de localización, mientras aumenta el número de ofertas que combinan esta clase de servicios con el software empresarial típico para unir cuestiones como asignación, entrega, notificación y seguimiento de productos o personas.
En cualquier caso, los servicios de localización se pueden considerar desde dos perspectivas. Por un lado, son vistos como aplicaciones en sí mismas especialmente indicadas para segmentos verticales específicos, como gestión de flotas y transporte; por otro, como una capacidad de valor añadido para las aplicaciones ya existentes en la empresa. En este sentido, será cada vez más frecuente el establecimiento de acuerdos entre operadoras con servicios GPS y suministradores tecnológicos, como el que la operadora estadounidense Sprint mantiene con IBM y Microsoft.

- Aplicaciones empaquetadas. Una cuestión clave es, más allá del correo electrónico y de la gestión de la información personal, qué aplicaciones móviles serán las próximas en difundirse dentro de la empresa. Este año empezarán a extenderse las aplicaciones empaquetas en áreas como la automatización de fuerzas de ventas o de trabajadores en movimiento, que muchas veces serán ofrecidas directamente por los operadores móviles. Este tipo de soluciones con prestaciones plug-and-play tendrán, sin duda, una buena acogida por las empresas de pequeño y mediano tamaño, ya que su implementación no requiere una excesiva personalización.
Un estímulo para el desarrollo de este mercado son las significativas mejoras introducidas en dispositivos y redes móviles para optimizar ciertas funciones sin necesidad –o con menos dependencia– de middleware, siempre caro y complejo.

- Gestión de dispositivos. La gestión de dispositivos se está convirtiendo en el nuevo frente de batalla en el escenario de la seguridad móvil. A medida que empiezan a proliferar los dispositivos de gama alta, aumenta el peligro de que la información corporativa sensible pueda caer en manos inadecuadas si un teléfono es extraviado o robado. Asimismo, algunos dispositivos, precisamente los más avanzados, se hacen cada vez más vulnerables al spam y los virus informáticos. Hay ya millones de trabajadores llevando por todas partes dispositivos móviles de gama alta que contienen información corporativa sensible, pero hasta el momento, las empresas han hecho poco por hacer el seguimiento de esos terminales como activos clave.
De cualquier modo, lo cierto es que existe ya una importante gama de productos que ayudan en la tarea, y la oferta sigue aumentando. Una plataforma adecuada debería incluir capacidades de soporte de políticas (como la extensión de las políticas corporativas que rigen las WLAN a las conexiones WAN), y prestaciones de cortafuegos, VPN, antispam, antispyware, antivirus, detección de intrusiones, seguimiento de activos móviles y desconexión remota de terminales.

- Servicios gestionados. Aunque ciertamente existe un gran número de productos de gestión de dispositivos disponibles hoy en día, se trata, por el momento, de un ecosistema dispar y fragmentado. Como resultado, muchos responsables de TI no están aún atacando el problema de forma directa y efectiva. En este contexto, los servicios gestionados por un tercero especializado (un operador móvil, por ejemplo) suponen un recurso de creciente popularidad. En general, recurrir a la contratación de servicios gestionados constituye una alternativa digna al menos de consideración en este y otros aspectos para la convergencia entre TI y movilidad.
Aparte de en los operadores, también es posible encontrar en la oferta de algunos revendedores de valor añadido una aproximación basada en el hospedaje al mundo de la informática móvil. Existen integradores, por ejemplo, que ofrecen a las empresas, por una tarifa mensual, una serie de paquetes integrados de prestaciones móviles hospedadas, con servicios como aprovisionamiento de dispositivos, seguimiento de activos, facturación personalizada y aplicaciones como mensajería.

- Convergencia. Si bien la aparición de dispositivos convergentes de voz WAN/Wi-Fi para usuarios corporativos tardará algunos meses, los responsables de TI deben mantenerse atentos a los avances que se vayan produciendo en la mejora de su integración con las centralitas IP (IP PBX) de las empresas. A medida que las organizaciones instalan más equipamiento IP en sus oficinas, se hace más sencillo implementar ciertos tipos de comunicaciones unificadas. Las posibilidades son muchas, como conversión de los números de los teléfonos móviles en extensiones de la PBX corporativa e integración de los buzones de voz y del correo de voz en el email.
Todavía nos encontramos en la primera etapa de un largo proceso de integración entre los mundos de las comunicaciones cableadas e inalámbricas y móviles. Avanzamos hacia un entorno IP Multimedia Subsystem (IMS) basado en el protocolo SIP (Session Initiation Protocol) capaz de soportar dispositivos móviles y fijos. IMS constituye el caldo de cultivo idóneo para la integración de la movilidad con las aplicaciones y otros recursos TI empresariales, pero, aunque se está convirtiendo en una de las palabras más candentes en el mundo de las telecomunicaciones, hay que tomárselo con calma. Será necesaria una evolución en las redes que exigirá entre cinco y siete años, si bien desde la perspectiva de las aplicaciones, ya podremos ver algunas nuevas funcionalidades basadas en IMS a principios de 2007.

- Presión a los suministradores. Dos observaciones finales sobre cómo se ha desarrollado el mercado móvil empresarial pueden servir como conclusión. Primero, dado que la movilidad ha sido históricamente asociada al ámbito de las telecomunicaciones, las empresas han demandado a los operadores móviles ir más allá de su negocio principal para resolver los requerimientos corporativos, forzándoles a convertirse en una especie de “mini-integradores” de sistemas. En segundo lugar, y, como consecuencia de lo anterior, los operadores han tenido que apoyarse en un gran número de proveedores de middleware y software especializado de tamaño relativamente pequeño para completar la dimensión TI de su nueva condició
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