| Artículos | 16 MAY 2011

John Chambers en la red

Network World

Por John Chambers, CEO de Cisco. La red es hoy más importante que nunca en la historia. En los últimos 25 años ha ejercido un efecto transformador en la forma en que todos vivimos, trabajamos, aprendemos y nos divertimos, pero creo que en la próxima década introducirá cambios aún mayores que los que ha supuesto en el último cuarto de siglo. ¿En qué me baso para hacer tal predicción? Me explicaré.

Cisco era diminuto cuando Network World lanzó su primer número en 1986. Teníamos cuatro empleados y todavía estábamos bajo la dirección de nuestros fundadores de Standford. Cuando John Morgridge cumplió su primer año como CEO dos años después, Cisco ya estaba despegando: los ingresos ascendían a 27 millones de dólares y contaba con 111 empleados. Durante los ocho años anteriores a mi nombramiento como CEO en 1995, Cisco creció tan rápidamente como lo hacía Internet. Abrimos oficinas en Bélgica, Brasil, Canadá, Hong Kong, Japón, Méjico y Reino Unido, la plantilla se elevaron ya a 4.000 empleados y los ingresos a 1.200 millones de dólares.

Chambers Cisco red¿Qué había detrás de ese rápido crecimiento? Innovación. Innovación real que solucionaba los problemas de nuestros clientes. Innovación que comenzó con los Aggregated Services Router en 1986, continuó con la introducción de la familia Catalyst en 1995 y evolucionó hasta el Cisco Unified Fabric de hoy. La innovación es lo que impulsó todos los mercados y transformó las industrias.

La innovación basada en la red ha sido central en cada gran transición de la informática en los últimos 25 años: desde el mainframe al comercio electrónico, desde la Web 2.0 a la llegada de la Internet social interactiva rica en medios y en tiempo real. No tengo ninguna duda de que además estará en el corazón de cada principal paradigma de computación que surja durante la próxima década, desde el movimiento cloud computing emergente de hoy al mundo post-PC de las infraestructuras TI altamente virtualizadas y la informática móvil que nos seguirán dondequiera que vayamos.

¿Cómo preparar tu red para los retos de los próximos 25 años? Comprendiendo hacia dónde se dirige la red y el negocio. Te preguntarás: ¿serán las comunicaciones de vídeo en el futuro tan ubicuas como las de voz lo son hoy? Teniendo en cuenta que el 91% del tráfico de Internet mundial será vídeo en 2013, no tengo dudas de ello. El vídeo no sólo transformará el modo en que nos comunicamos sino que además será la plataforma sobre la que construiremos buena parte del futuro.

Y la pregunta no es si crecerá el número de usuarios y dispositivos en red sino a qué velocidad lo hará. Creemos que habrá más de 7.000 millones de dispositivos móviles conectados en 2015, casi tantos como el número de habitantes previstos para entonces a nivel mundial. La pregunta no será quién y qué está conectado en red, sino quién y qué no lo está.

¿Y sobre seguridad? ¿Serán los ataques de cibercriminales y ciberterroristas cada vez más sofisticados?  Lamentablemente, también la respuesta es sí, y un enfoque centrado en la red se convertirá en la única manera de proteger holísticamente nuestras redes. ¿Y qué preocupará realmente a tu CEO o CFO? Exactamente esperan que cada vez más partes del negocio sean dirigidos virtual, electrónica, colaborativa y globalmente y en tiempo real en la red.  

Finalmente, hay que considerar el rol de las redes que ciertamente jugará en solucionar retos medioambientales y sociales a largo plazo, tales como reducir el consumo de energía en hogares y edificios, o en extender los servicios de educación y sanidad virtual a aquellos que lo necesiten en poblaciones urbanas o en comunidades rurales.

Seguridad, calidad de servicio, facilidad de gestión, ‘consciencia’ de los medios, eficiencia energética, movilidad y capacidad de aprovisionar los modelos de negocio de próxima generación no son aplicaciones secundarias de la red. La red es absolutamente crucial para hacer posible el tipo de modelos TI que cambiarán el modo de hacer negocios, nuestra forma de vivir y cómo aprendemos.

Sin embargo, este futuro no está asegurado. Algunos creen que el networking se convertirá en una tecnología secundaria, en una utility para conectividad, que una red ‘bastante buena’ será ‘suficientemente buena’. Ante los que piensan así mi respuesta es que cuando la estabilidad de una economía entera depende de la velocidad, inteligencia, calidad de servicio, robustez y seguridad de su troncal Internet, ¿una red bastante buena será una red suficientemente buena? Cuando los grandes negocios pierden una media del 3,6% de sus ingresos anuales por caídas de la red, pregunta a tu CFO si una red buena es suficientemente buena. Cuando los pacientes reciban asistencia vía vídeo en el futuro, una conexión ‘razonable’ en asuntos de importancia, ¿será suficientemente buena? Y pregunta a tus hijos si un videojuego online o un clip en Youtube que constantemente se corta es suficientemente bueno.

Es muy improbable que lo sea.

Cada aspecto de las visiones centradas en la red del futuro que hemos repasado depende de la capacidad de nuestro sector para continuar innovando y llevar más allá los límites de lo que es posible. La red es el corazón de cómo los negocios de nuestros clientes están construidos. El crecimiento social y económico demanda una red más potente, más rápida y más inteligente. Tal red es nuestro negocio.

Si tenemos éxito ante este reto, entonces en 2021, cuando ya lleve 35 años como lector de Network World, estoy seguro de que incluso mis más ambiciosas predicciones sobre lo que nuestro sector podría conseguir en los próximos a&n

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