| Artículos | 01 MAR 2003

Internet en vuelo

Eva Martín y Juan F. Marcelo.
Desde mediados de enero, los pasajeros de los vuelos LH 418 y LH 419 de Lufthansa entre Frankfurt y Washington pueden disfrutar de servicios de Internet en pleno desplazamiento. Se trata de un primer paso, pero la compañía alemana espera poder incorporar este servicio en todos sus vuelos en pocos años.

Aunque dentro de poco, acceder a Internet desde aviones comerciales en pleno vuelo será algo habitual, hoy tan sólo se encuentra en fase experimental. En principio, el nuevo servicio de la compañía aérea Lufthansa va a estar disponible, con carácter gratuito, para los pasajeros de los vuelos LH 418 y LH 419 entre Frankfurt y Washington hasta el 15 de abril de 2003. Los usuarios de Flynet, que así se llama el servicio, van a poder disfrutar de información actualizada, incluyendo noticias e información sobre finanzas y estilo de vida en un portal del mismo nombre. También tendrán secciones con información económica, cultural y turística de cada uno de los países que vaya sobrevolando el avión. La información será actualizada constantemente vía satélite.
Según las previsiones de la compañía, para mediados del año 2004 el uso de Flynet será algo cotidiano en la mayoría de los vuelos y todavía tendrá un carácter gratuito, pero no para siempre. El objeto de todo este plan es cobrar entre 30 y 35 euros por el uso de Internet en cada vuelo; de hecho, ya se planea un sistema de bonos similares a los de kilometraje. Los usuarios pueden ganar kilómetros y minutos en Internet.
Sobre el papel, prácticamente cualquier máquina con conectividad de red LAN o inalámbrica es susceptible de ser conectada a los servicios del avión. Sin embargo, para aquellos ejecutivos cuyo ordenador no sea compatible, se dispone a bordo de una pequeña flota de 50 ordenadores Fujitsu Lifebook S6010 que se prestarán sin coste alguno. Estos equipos están dotados de una conexión inalámbrica de tipo Wi-Fi compatible con los servicios del avión. Para solucionar las dudas o problemas de conexión de los pasajeros, tres especialistas en el servicio Flynet van en cada vuelo.
El sistema ofrece un ancho de banda de 3 Mbps de bajada y 128 Kbps de subida a repartir entre todos los usuarios. En los brazos de todos los asientos, al menos en las clases más caras, habrá una conexión RJ-45.

Proyecto en marcha
No se trata precisamente de un proyecto sencillo. Pero la experiencia se adecua al perfil de innovación que publicitariamente se ha ganado Lufthansa. En la compañía presumen de haber sido los primeros en ofrecer telefonía en un avión, y ahora pretenden ser los primeros en dotar a sus vuelos de Internet de banda ancha.
Para el diseño de la red interna del avión, se precisaba trabajar con un suministrador capaz de ofrecer soluciones completas, como Cisco Systems, por el que finalmente se decantaron. También participa el servicio de Boeing Connexion, que se encarga de todo el sistema de comunicación vía satélite. Además, Tomorrow-Focus AG se encarga del diseño y mantenimiento del portal a través del cual se prepara Internet para los usuarios.
La elección de las diversas compañías ha sido bastante afortunada desde el momento en que existen sinergias entre ellas. Según Francisco Rejón, gerente de Desarrollo de Negocio para Operadores de Cisco, “nosotros proporcionamos la infraestructura dentro del avión, pero como además tenemos una buena relación con Boeing Connexion el proyecto se pudo llevar a cabo sin ninguna dificultad. De hecho, a Boeing le proporcionamos gran parte de su infraestructura terrestre para ofrecer este servicio”.
El servicio se sustenta en una infraestructura de redes de área local cableadas y una infraestructura de red local inalámbrica. También cuenta con un servidor de gestión de contenidos (Content Engine 590) que hace las funciones de caché inteligente de servicio local con información sobre la compañía y sobre diversos aspectos del vuelo. De esta manera se optimiza el ancho de banda y se reducen considerablemente los tiempos de espera. Para la infraestructura con cable Cisco ha preparado un router Cisco 3640 y cinco conmutadores Cisco Catalyst 3848 XL, que son los que en definitiva proporcionan la toma LAN RJ-45 instalada en los asientos del avión. Además, en cada nave hay cinco “hot spots” basados en el punto de acceso inalámbrico Aeronet 350, que da servicio a la red Wi-Fi.
“Lufthansa quería ofrecer Internet independientemente del medio. Para empezar quería tener un acceso de tipo inalámbrico, y, por si éste fuera complicado o interfiriese con la aviónica, también optó por un acceso LAN basado en cable. Desde luego, la introducción de tecnologías de radio en un avión es un asunto muy conflictivo. Por eso se ha diseñado una red que ofrece dos opciones”. Resulta lógico pensar que los pasajeros van a disfrutar bien poco del servicio inalámbrico, salvo que utilicen los ordenadores del parque que se lleva a bordo. Ahora la mayoría de los usuarios no tienen tarjetas Wi-Fi.

Diseño y pruebas
Han sido varias las cuestiones que han tenido que solucionar los diseñadores del sistema, pero la emisión de ondas en principio no ha sido un problema insalvable. Esto se debe, entre otras cuestiones, a que las frecuencias Wi-Fi no se solapan con las utilizadas en el mundo de la aviación comercial. De esta manera, el riesgo de interferencias es muy bajo. Por otro lado, las potencias con las que se emite son muy bajas, mientras que la telefonía móvil requiere potencias mayores. En cualquier caso, los laboratorios de la compañía aérea alemana se han encargado de hacer pruebas exhaustivas de todos los dispositivos instalados a bordo para que pudieran pasar los tests de certificación de aviación civil. También se están encargando de probar todas las tarjetas existentes en el mercado para elaborar una lista de compatibilidad.
Para los diseñadores de Cisco el trabajo ha consistido sobre todo en introducir ligeras modificaciones en los puntos de acceso Aeronet 350. No se trataba en ningún momento de variar el funcionamiento de los equipos, sino de buscar una mayor flexibilidad en la gestión de potencias. Hay otro factor más a tener en cuenta, y es que se trata de un servicio pensado sobre todo para ejecutivos, un público muy consciente de la seguridad de las comunicaciones. “Al ser un punto de acceso público, se le asegura al cliente que dentro del avión no existen posibilidades de interceptar las comunicaciones. Una vez que el tráfico sale del avión hacia el satélite a través del equipo de Boeing y llega a las redes corporativas del cliente, la responsabilidad de la seguridad ya no es nuestra. Es el cliente quien debe asegurar el tránsito por sus redes”, apunta Francisco Rejón, de Cisco.
“La seguridad de nuestros puntos de acceso inalámbrico se logra mediante el sistema Public Security Packet Forwarding. Es un sistema muy eficaz que evita que unos usuarios se puedan conectar con otros simplemente filtrando las direcciones MAC de los ordenadores conectados a la red inalámbrica”. Gracias a este sistema se evita el pirateo, pero se perjudican otras formas de ocio. Si cualquiera de los pasajeros quisiera organizar una partida de cualquier juego en red, se llevaría la desagradable sorpresa de que tiene que salir a Internet y volver a entrar en la red del avión para poder jugar co

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