| Artículos | 01 MAR 2002

Hacia la TV Digital Interactiva (1)

Natalia Cebollero y Alberto Murillo.
La televisión analógica tiene los días contados: tan solo medio siglo de vida y ya inicia la cuenta atrás hacia su desaparición antes de 2012. La TV Digital, basada en el estándar MPEG-2, garantiza la trasmisión de señales de audio y vídeo según unos parámetros de calidad y de aprovechamiento del ancho de banda disponible, pero será la inclusión de flujos de datos en la señal el factor diferencial con respecto a la analógica. La posibilidad de interactuar con el televisor, de personalizar la oferta de canales, de enviar y recibir correo y, en definitiva, de cambiar el concepto de ‘difusión’, revolucionará nuestras vidas. Este es el primero de una serie de artículos dedicados al nuevo medio.

Considerado uno de los grandes inventos del siglo XX, el televisor es uno de los electrodomésticos de presencia más consolidada en los hogares de todo el mundo. Por ello, la aparición de la TV Digital y la TVD Interactiva nos afectará, sin duda, a todos.
Las primeras emisiones Digitales de televisión por satélite en España las realiza Canal Satélite Digital en 1997, seguido meses después por Vía Digital. Cinco años más tarde, el panorama de la TV Digital no ha variado mucho salvo por el nacimiento, en 2000, de Quiero TV, la primera plataforma de TV Digital terrestre (TDT) española. El Gobierno español tomó la valiente decisión de ser el tercer país europeo en implantar la TDT, tras Gran Bretaña y Suecia.
La TV Digital supone toda una revolución en el mundo audiovisual. De hecho, se trata del mayor cambio experimentado desde la invención de los sistemas en color. Gracias a esta nueva televisión, cambiarán sistemas, concepción y usos pero, sobre todo, se abrirán vías de comunicación, esta vez bidireccionales, entre el televidente y el mundo mostrado a través de la pantalla.
Las ventajas de la nueva TV se pueden resumir en más calidad, mayor número de canales, más servicios. La TV Digital, y en particular la TDT, permite también un mejor aprovechamiento del espectro radioeléctrico, bien tan escaso como preciado. Por ello, los diferentes gobiernos europeos se apresuraron a marcar el cierre de las emisiones analógicas terrestres, que en España se producirá antes de 2012.
La TV Digital se basa en dos estándares: MPEG (Moving Pictures Experts Group), que cubre los procesos de compresión y multiplexación; y DVB (Digital Video Broadcasting), para la trasmisión de señal de TV a través de diferentes medios físicos. La necesidad de utilizar compresión se justifica porque una conversión literal de la señal de TV de analógico a Digital originaría un flujo de 270 Mbps, que, en cualquier caso, ocuparía un ancho de banda muy superior al de su equivalente analógico. Claramente el sistema no sería rentable.
El comité MPEG formaliza en 1993 el estándar MPEG-1 y, un año más tarde, MPEG-2, donde se especifican las etapas de compresión, codificación y multiplexación de señales de TV. La norma DVB se ocupa de adecuar la señal al medio de difusión (satélite, cable o terrestre, fundamentalmente) y de añadir el conjunto de tablas SI (Service Information) con la información sobre el contenido de cada servicio. DVB define el código común de corrección de errores, selecciona el tipo de modulación (QPSK, QAM, COFDM, etc.) y codificación adecuadas a cada canal, marca el método de cifrado y fija la interfaz común de acceso condicional.

Un mercado vertical
La TV Digital es hoy un mercado vertical. Esto significa que cada operadora de TV comercializa sus propios descodificadores, incompatibles entre sí, bien sea por el tipo de medio de transmisión (satélite, cable o terrestre) o por la plataforma de servicios interactivos que utiliza. Actualmente, Canal Satélite Digital incorpora MediaHighway como soporte software (Application Programming Interface –API) y tanto Vía Digital como QuieroTV se decantan por OpenTV. Existen otras soluciones también propietarias como Liberate o Microsoft TV por nombrar las más conocidas, así como estándares abiertos tales como MHEG-5, aunque de limitadas prestaciones.
Las incompatibilidades entre API plantean un problema grave ante la inminente aparición en escena del resto de las televisiones terrestres. Carece de sentido que el usuario tenga que adquirir un descodificador diferente por cada operador de TV. Esta exclusividad atenta por otra parte contra el espíritu de universalidad con que se pensó el estándar MPEG.
La existencia de API incompatibles aumenta los costes de los descodificadores, fragmenta en grupos el mercado, multiplica innecesariamente el número de dispositivos por hogar y, en definitiva, crea barreras ficticias que frenan el avance de la TVD. Como es un problema que afecta a todos, fabricantes de descodificadores, operadores de red, desarrolladores de plataformas de servicios y proveedores de contenidos se unieron para crear un estándar común para los servicios interactivos. Con este objetivo precisamente, DVB creó el grupo de trabajo MHP (Multimedia Home Platfform) que definió un estándar para dar soporte a los servicios interactivos. MHP está basado en tecnología Java y pretende ser una solución consensuada para las emisiones de TV Digital y sobre todo a las de TDT. La primera versión de MHP se completó en febrero de 2000 y fue aprobada en julio de ese mismo año por el ETSI. MHP 1.1, con perfil de acceso a Internet, fue aprobado el pasado año.
La realidad hoy es que, pese a los esfuerzos invertidos en el proyecto, MHP no acaba de salir adelante. Los fabricantes de hardware esperan un compromiso en firme de las operadoras para fabricar los primeros prototipos y las operadoras de TV alegan que el estándar no está aún lo suficientemente maduro y no pueden decantarse por algo que aún no se sabe cómo funcionará. En definitiva todo el mundo intenta ganar tiempo para rentabilizar fuertes inversiones pasadas antes de afrontar otras nuevas.
Pese a todo, en España se acaba de alcanzar el consenso en torno a MHP. El pasado mes de febrero, representantes de la industria electrónica y de los operadores de Televisión Digital Terrestre firmaban con el Ministerio de Ciencia y Tecnología un acuerdo para adoptar el mismo codificador, basado en el estándar.

También interactiva
Con todo, la nueva televisión no se limita simplemente a cambiar el formato de analógico a Digital: permite además el envío de todo tipo de datos junto con los flujos (streams) de audio y vídeo; datos que son en definitiva los que facilitan la interactividad. Se trata de la Televisión Digital Interactiva (TVDi) y abre las puertas a un amplio abanico de servicios y aplicaciones avanzadas a través del televisor y de nuevos dispositivos de usuario.
¿Qué sentido tiene añadir interactividad a la televisión de siempre? MPEG-2 añade información relativa a la multiplexación de servicios y datos relativos a los programas incluidos en éstos, pero como el volumen de información puede llegar a ser considerable necesita de algún tipo de aplicación software para su gestión y presentación ante el usuario. De aquí nacen servicios interactivos típicos como la Guía de Programación (EPG, Electronic Programming Guide) que, además de discriminar y mostrar información variada sobre la progr

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