| Artículos | 01 SEP 2005

France Telecom y Ono se reparten el negocio de Auna

Refuerzan posiciones frente a Telefónica
La venta de Auna cambiará el panorama de las telecomunicaciones en España. France Telecom se convertirá en el segundo grupo de telecomunicaciones tras hacerse con el 80% de Amena. Ono, por su parte, dominará el mercado del cable al incrementar la cobertura de su oferta triple play.

Tras evaluar diferentes alternativas y propuestas, los accionistas mayoritarios del Grupo Auna (Unión Fenosa, Endesa y el Banco Santander) han optado finalmente por segregar las líneas de negocio del holding y entregar a France Telecom el 80% de Amena por 6.400 millones de euros y una deuda de 2.500 millones, y el 100% de Auna Telecomunicaciones a Ono por 2.250 millones, incluida una deuda por valor de 237 millones. De esta forma culminaba el proceso iniciado en abril con el objetivo de vender el 83% del holding en manos de las dos eléctricas y la entidad financiera, operación valorada inicialmente, con el asesoramiento de Merrill Lynch, en 13.000 millones de euros, incluida una deuda de 4.500 millones. Sólo queda ahora que Ono y France Telecom acuerden la separación de las dos ramas del grupo.
A lo largo del proceso de venta se barajaron los nombres de diversos compradores, entre ellos el del grupo chino de telecomunicaciones Hutchison Whampoa, que más tarde negó su interés por Auna pero sin descartar su entrada en el mercado español por otras vías. Finalmente fueron tres los candidatos que a 11 de julio presentaron sus ofertas vinculantes: el grupo financiero norteamericano KKR, que junto a las firmas BC Partners y Goldman Sachs, pujaba por todos los activos de Auna por alrededor de 12.500 millones de euros; Blackstone y los fondos Providence, Permira y Carlyle, interesados sólo en Amena por 8.000 millones; y el consorcio formado por Ono y las firmas de capital riesgo Providence, JP Morgan, Thomas Lee y Quadrangle, cuyo objetivo era la división de cable por un importe aproximado de 2.600 millones de euros.
A pesar de su carácter secreto, en círculos próximos a las negociaciones se aseguraba que el montante final de cada propuesta no llegó a alcanzar la cifra fijada por los socios mayoritarios para vender. Esta rebaja en las ofertas finales podría haber estado motivada por el deterioro de Amena, dada la falta de inversiones en red y en el desarrollo de servicios y el retraso en UMTS respecto a sus competidores, o al temor a la entrada de los operadores móviles virtuales, con la consiguiente reducción de márgenes y su repercusión en el plan de negocio.

Entrada sorpresa
Una vez cumplido el plazo para entregar las propuestas de compra, France Telecom sorprendió con una oferta por el 80% de Amena que supone la valoración total de este negocio de Auna en 10.600 millones de euros. La compañía gala de carácter semipúblico -con un 35% de su accionariado en manos del Estado francés- pagará 4.000 millones de euros en efectivo y creará acciones de nueva emisión por valor de 2.430 millones que serán suscritas por los anteriores dueños de Auna. Los accionistas españoles podrán vender al operador francés las acciones que mantengan en la compañía dentro de tres años.
Entre los asuntos que France Telecom deberá abordar una vez aprobada la compra por las autoridades pertinentes, se encuentra la relación con el resto de socios minoritarios de Auna y Amena. Así, deberá renegociar con Euskaltel, dueño de un 2,13% del holding, el acuerdo que el operador mantiene con Auna desde hace diez años, por el que cual ambos se comprometían a no competir en telefonía fija en el País Vasco. Además, Euskaltel ha venido actuando como distribuidor exclusivo de Amena en esa comunidad autónoma. De renovarse el contrato, tendrán que pactar la no competencia en telefonía fija con los activos de Wanadoo, así como renegociar las contraprestaciones económicas por el acuerdo en móviles, que, al tener la misma vigencia que la propia licencia de telefonía celular, no debería verse afectado en lo fundamental.
Por otra parte, Caixa Catalunya, con el 2,1% de Amena que no pertenecía a Retevisión, podría estar sopesando la venta de su cuota a la empresa francesa por unos 180 millones de euros. La entidad rechazó participar en Auna pero decidió seguir como accionista minoritario en la operadora móvil.

Del verde al Orange
Una vez cerrada la operación, prevista para el próximo noviembre, se creará una nueva empresa con Amena y los activos de France Telecom España (que con el distintivo de Wanadoo reúne el acceso a Internet de esta filial y la telefonía fija procedente de Uni2), de la cual la firma francesa retendrá entre el 75-80% y los actuales accionistas mayoritarios de Auna, el 20-25% restante.
La nueva entidad operará, con la marca Orange, servicios de telefonía móvil, fija y acceso a Internet, consolidando su posición frente a Telefónica, y estará bajo la presidencia de Luis Alberto Salazar-Simpson, hasta ahora presidente de Auna y Amena. El mantenimiento de Salazar-Simpson como máximo responsable de la nueva compañía se debe, según Didier Lombard, presidente ejecutivo de France Telecom, a la importancia que para la estrategia del grupo tienen los factores locales de los mercados donde actúa, sin que, de acuerdo con sus declaraciones, en la decisión hayan influido ni el Ministerio de Industria ni los accionistas españoles de Auna.
La operación posiciona a France Telecom como el segundo grupo de telecomunicaciones de España y responde precisamente a la estrategia NExT (Nueva Experiencia en Telecomunicaciones) anunciada el pasado junio, cuyo fin es convertir a la compañía en operador global europeo con una oferta multiservicio. Dicho plan pasa por la integración de redes y los servicios de atención al cliente, la convergencia fijo-móvil y multiplataforma, y el desarrollo de servicios innovadores de valor añadido. En este objetivo, para Lombard, “Amena aporta un importante programa de desarrollo y crecimiento para el grupo. La fusión confirma nuestra estrategia y nos permite acelerar el desarrollo de nuestro reciente lanzamiento NExT”.

Expansión nacional
Poco después de cerrarse el acuerdo se daba a conocer la venta a Ono de Auna TLC, el negocio de telecomunicaciones por banda ancha del holding, cerrando definitivamente un periodo de incertidumbres sobre el futuro de las dos compañías, que durante cuatro años han mantenido un tira y afloja por ver quién compraba a quién. Ya en el mes de abril la compañía presidida por Eugenio Galdón ofreció 2.600 millones de euros por el negocio de cable de Auna, cifra sensiblemente inferior a la finalmente pactada. No cabe duda de que el acuerdo con France Telecom ha acabado beneficiando a Ono, ya que su oferta era la única que pujaba exclusivamente por la división de cable de Auna. También ha facilitado la operación la presencia del Grupo Santander en el accionariado de ambas.
Con la incorporación de Auna, Ono extenderá la cobertura de sus servicios de telefonía fija, televisión e Internet a casi todo el territorio nacional. En la actualidad opera en la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Murcia, Cantabria, Mallorca, Huelva y Cádiz, si bien también proporciona servicios de voz y datos a empresas de toda España a través de su propia red con cobertura nacional. La unión de su infraestructura, con 9.100 kilómetros de troncal de fibra óptica y casi 10.000 de red local de acceso

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