| Artículos | 01 JUL 2001

En busca del modelo de negocio

GPRS
Jose L. Sanchez y Alvaro Venegas.
Frente a quienes vaticinan para GPRS una corta duración ante la inminente llegada de UMTS, con el consiguiente lanzamiento de nuevas operadoras, fragmentación del mercado móvil y banda ancha ‘ilimitada’, estos sistemas se presentan como la alternativa más fiable en el corto plazo y más asequible para el desarrollo de las tecnologías móviles.

Invertir en el entramado de contradicciones y constantes cambios que mueven las comunicaciones móviles no tendría sentido si no se esperara que la Internet Móvil traiga consigo considerables beneficios para las empresas y los negocios que la soportan. Es cierto que la ‘moda’, sin saberlo, a veces impulsa las tendencias del mercado, en primer en lo que afecta a los fabricantes, sin tener en cuenta en muchos casos la disponibilidad real del servicio en forma comercial por parte de la operadoras.
De hecho, sucede que las expectativas que las operadoras manejan alrededor de sus nuevos servicios no han hecho hueco en el interés de los clientes potenciales, debido probablemente a la falta de aplicaciones especificas que diferencien el paso del servicio convencional al asociado a la nueva tecnología. Hay que recordar en este sentido que un 36% de los ingresos netos del conjunto de operadoras móviles en España proviene de las tarjetas de prepago, cuyo uso se destina principalmente al tráfico de voz y, residualmente, al de mensajes cortos, pese a que su coste es mayor para el usuario.
La diferenciación de los nuevos servicios orientados a GPRS todavía no ha calado en los clientes. Las operadoras, por supuesto, no podrán contar en el corto plazo con este segmento de usuarios, al menos que encuentren las tan buscadas killer aplications o su forma de comercialización al estilo NTT Docomo rompa el modelo actual y se convierta en todo un fenómeno social, como lo ha sido la irrupción del móvil en nuestras vidas o como es el uso del servicio SMS sobre GSM.

Puntos fuertes
ero no todo serán complicaciones, salvo el coste de los terminales: las llamadas –con una calidad equiparable a la de las conexiones fijas- tendrán el mismo precio que las comunicaciones móviles actuales o incluso inferiores debido al aumento del número de proveedores de servicios (no olvidemos la figura de los VNO –operadoras virtuales-) y lo mismo sucederá con las conexiones Internet.
Recordemos que GPRS implica, en palabras simples, superponer una interfaz capaz de mejorar la capacidad de flujo de datos con que actualmente está dotada la comunicación del tipo 2-2,5G, para llegar a alcanzar 144 Kbps de velocidad. Y pese a que las expectativas siempre se han situado en UMTS, hay que recordar que esta velocidad es mucho mayor que la disponible actualmente para conexiones Internet desde el hogar.
Sin embargo, el mercado de usuarios de próxima generación necesitará no sólo mayores anchos de banda (y en este sentido los rendimientos de GPRS son mas que suficientes), sino, por el contrario, sentir necesidades nuevas que motiven la utilización de los nuevos sistemas y la conexión a Internet mediante el móvil. No en vano, hoy sólo un 9% de quienes tienen terminales WAP se conectan a Internet por este medio, y de ellos una mínima parte lo hace más de una vez por semana. Es decir, los usuarios se irán con las operadoras que entreguen los mejores servicios; éstas serán las que cautivarán al mercado. Crear necesidades, fomentar modas o intentar imponer una killer application será la fuerza motriz fundamental en busca del negocio en una era que se perfila dinámica y un tanto complicada.
Los servicios que se desarrollen son, entre otros, los vinculados a la personalización (agenda, favoritos, notas...), el uso de aplicaciones (Internet -no sólo WAP-, multimedia, iconografía...), descargas (salvapantallas, juegos, MIDlets,...), localización (urbana, georeferencial, personal...), automatización (alertas, m2m, always on...), banca móvil (micropagos, mTicketing, mReservatios...), etc.

La empresa, lo primero
Si bien puede parecer que es el mercado residencial el primero que hará uso de estos servicios, es el mercado de empresa, acostumbrado a utilizar tecnología de datos, el que presenta un mayor potencial a corto plazo, potencial sólo limitado, como se ha comentado anteriormente, por la disponibilidad real de aplicaciones. Los principales usuarios de los servicios de transmisión de datos, al igual que se prevé en los inicios de UMTS, estarán liderados por las empresas, quienes potenciarán sus estrategias de comercio electrónico llevándolas un paso más allá hacia la realidad del Mobile Business. Los inicios del servicio más probables en la utilización de la capacidad de banda de GPRS se sitúan en todos aquellos relacionados con el desarrollo del acceso a las intranets corporativas desde terminales portátiles y a aplicaciones B2E WAP.
GPRS tiene la ventaja de ser antecesor a UMTS y, por tanto, se le permitirán ciertas deficiencias en el uso de la red, la conectividad, el desarrollo de servicios de banda ancha o la adaptación completa por parte de los terminales. Recordemos que sus fabricantes lo incluyen dentro de los sistemas de tipo EDGE (Enhanced Data Rates for Global) y, como tal, transitorios. Pero esta ‘permisividad’ no lleva implícito ningún grado de disminución en la calidad del servicio de los operadores; ni significa que el cliente se cruce de brazos hasta que llegue a sus manos un terminal 3G.
Para las operadoras, GPRS tiene la ventaja de que, realizando cambios acertados en la infraestructura que ya está desplegada, pueden ofrecer el servicio sin tener que incurrir en las inversiones que supone y supondrá el despliegue de las redes UMTS. Esto representa un gran factor de éxito para esta tecnología.
Además, GPRS posee la ventaja frente a WAP sobre GSM que las conexiones serán de manera análoga a las conexiones fijas, es decir, por paquetes. Esto implica que no habrá tiempos de conexión eternos, y que el usuario agradecerá conectarse a los servicios optimizados de su operador de telefonía o de su proveedor de servicios inalámbricos, que, por cierto, no hay motivo para que sean los mismos.
El período en que conviviremos con esta tecnología será un proceso ideal de acercamiento y de retroalimentación, de búsqueda y aportación de soluciones, de conocimiento de necesidades y capacidades y, primordialmente, de desarrollo de plataformas destinadas a explotar el negocio que viene tras las siglas de GPRS. Esta tecnología será capaz de potenciar aplicaciones ‘furor’ en las actuales GSM-PCS, como la mensajería SMS, gracias a que se han potenciado servicios tales como notas, chat, envío de logotipos, de tonos, de la agenda, de la posición para ser localizados, entre otros. Será, a su vez, ampliada en sus capacidades mediante el desarrollo de la tecnología MMS (Multimedia Messaging System), que permitirá incursionar en el sistema de ‘pago por servicio’, la facturación por descargas y las tarifas planas reales, así como comprobar si realmente se puede administrar adecuadamente el uso del espectro tal y como se tiene previsto.
Por otro lado, significará aportar importantes mejoras a la conectividad para Internet sin tener que realizar un procedimiento más complicado que el que efectuamos actualmente con la voz. Servicios de acceso al control de nuestros electrodomésticos en remoto y las posibilidades infinitas en torno a los servicios rela

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