| Artículos | 01 MAY 1998

El último tramo hacia la era multimedia

Bucle local
Angeles y Martín Grado Caffaro.

Ya no se trata solamente de procesar y transmitir enormes volúmenes de información en forma de voz, datos y vídeo mediante una gran variedad de servicios a un número de abonados que crece con gran rapidez, sino que, además, es necesario llevar todo esto al usuario final, tanto si se trata de empresas como de usuarios de carácter residencial, con la máxima eficacia. Es en este contexto donde el concepto de bucle local, también conocido como red de acceso, empieza a tomar un peso considerable en el entorno de la red.

Es más, ya no se trata solamente de planificar el soporte de los servicios previstos a corto plazo, sino de hacerlo en base a conseguir la flexibilidad necesaria para soportar los niveles de incertidumbre y riesgo asociados a la evolución de esos servicios a largo plazo. Esta nueva circunstancia de las redes de telecomunicación ha hecho posible el surgimiento de un mercado específico centrado en el bucle local, que se está convirtiendo para los operadores en un elemento fundamental para conseguir la ventaja competitiva. Una ventaja competitiva que podrá ser aprovechada plenamente gracias al elemento impulsor que para este mercado supone la liberalización del sector: los diferentes operadores que conforman el escenario liberalizado de las telecomunicaciones compiten o competirán para captar al mismo abonado ofreciendole mejores y más dierenciados servicios, con la mayor eficacia y atendiendo de forma específica sus requerimientos.

El advenimiento de este mercado de bucle local o red de acceso viene dado, pues, por la necesidad de actualizar y optimizar ese último tramo de red de forma que sea capaz de servir de cauce no sólo a los servicios básicos, como telefonía y transmisión de datos a baja velocidad mediante modems, sino también a servicios multimedia avanzados. En este sentido, el ámbito del bucle local aparece como el contexto de las telecomunicaciones donde se va a generar una mayor innovación tecnológica y donde se van a producir las mayores inversiones, todo ello debido a la cada vez mayor presión sobre los operadores para que proporcionan sofisticados servicios multimedia y se aumenten los ingresos generados por la provisión de esos servicios, es decir, su rentabilidad.


El segmento empresarial como factor de desarrollo
Desde un punto de vista comercial, según el proceso conocido como market pull (cuando son las necesidades del propio mercado las que propician los avances tecnológicos), el elemento fundamental en el desarrollo de este importante mercado de bucle local viene dado, de momento, por el sector de los usuarios de carácter empresarial frente al segmento de usuarios residenciales. No en valde el segmento empresarial de los países desarrollados cuenta ya con una importante cultura en tecnologías de la información y de las comunicaciones, una concienciación de sus necesidades y requerimientos y una base instalada de sistemas: el ámbito del servicio que se requiere es extensivo y los aspectos de calidad y velocidad del servicio constituyen factores de importancia crucial.

Es en el entorno empresarial donde, además, las nuevas tecnologías se introducen en primer lugar porque es en este segmento de la demanda donde se obtiene su rentabilidad de la manera más inmediata y en el menor plazo de tiempo en términos comparativos con el mercado residencial. Si bien es cierto que el mercado residencial aparece, en cierta forma, con grandes perspectivas por tratarse de un mercado virgen, el blanco de un abanico de ofertas, lo que realmente se observa es que todavía no ha llegado a generar la demanda suficiente como para crear un mercado realmente significativo.

Aunque desde el punto de vista de extensión el bucle local constituye solamente una pequeña parte de la red, del orden de 1 Kilómetro, en lo que concierne a inversiones supone casi las dos terceras partes de los costes totales de red en términos de instalación, mantenimiento y operatividad. En efecto, el bucle local constituye un área de por sí compleja, dado que conlleva del orden de miles de juntas cableadas individuales, así como conductos bajo tierra y postes de cableado, lo que a su vez supone importantes actuaciones y trabajos de obra civil para las operaciones de mantenimiento que exigen importantes inversiones financieras.

La naturaleza de la red de acceso/bucle local existente constituye un factor crucial a la hora de evaluar los costes asociados a su actualización o modificación en lo que se refiere a la adopción de nuevas tecnologías. En líneas muy generales, la actualización del bucle local conlleva el análisis pormenorizado de la forma de reducir el impacto de los costes de operación, así como de generar beneficios, en el menor período de tiempo, estableciendo una planificación tecnológica eficaz que constituya el marco de desarrollo de los futuros servicios y de las soluciones a los requerimientos de los usuarios.

La ventaja competitiva asociada a la liberalización de las telecomunicaciones que se ha mencionado anteriormente, unida a las peculiaridades que presenta el bucle local en cuanto a su fuerte dependencia de la infraestructura instalada y, consecuentemente, de la importancia de las inversiones que requiere su actualización, genera una clara oportunidad para los nuevos operadores. Estos, al no depender de la carga que supone la actualización de una infraestructura ya instalada, parten de una situación de ventaja frente a los operadores tradicionales, por cuanto pueden llegar a una situación de mayor flexibilidad en la evolución de la red con un menor tiempo de acceso al mercado.

Tradicionalmente, la infraestructura de bucle local ha estado constituída por pares de cobre, una tecnología que ha resultado satisfactoria para soportar los servicios convencionales de telefonía. Pero dada la creciente necesidad de aumentar el ancho de banda de la red para poder afrontar la plétora de servicios multimedia actuales o futuros resta validez a corto plazo a este esquema basado en cables de cobre.

Ante esta situación, la fibra óptica surge como la alternativa natural para soportar la demanda creciente de ancho de banda, si bien en los últimos tiempos están apareciendo nuevas soluciones que optimizan el uso del cableado de cobre existente. Además, se están desarrollando opciones basadas en tecnologías inalámbricas, constituyendo lo que se denomina WLL (Wireless Local Loop). El esquema del bucle local en lo que a medio físico se refiere queda pués conformado de la siguiente forma: el medio físico basado en cable, que puede ser cobre o fibra óptica, y una segunda vía de infraestructura radio.


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Alternativas tecnológicas
En el contexto del cable de cobre como infraestructura se apoyan la familia de tecnologías conocidas como xDSL (Digital Subscriber Line), mientras que en el campo de la fibra óptica se encuentra la tecnología FITL, un concepto general que engloba diferentes opciones en cuanto a arquitectura, en función del nivel de presencia de la fibra en el bucle. Estas son son FTTF (F

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