| Artículos | 01 FEB 2003

Duelo de titanes por el software corporativo

IBM vs. Microsoft
Han sido necesarios siete años y miles de millones de dólares en desarrollos y adquisiciones, pero IBM está ahora en situación de conseguir uno de sus objetivos más preciados: vencer a Microsoft en su propio campo de juego, el software. Conseguirlo no es sencillo, pero tampoco imposible.

Desde hace mucho, rivales como Oracle, Sun y BEA Systems vienen comprobando en sus carnes las fuerzas renovadas del que un día fue llamado Gigante Azul. Ahora el enemigo es Microsoft –tantas veces aliado, tantas veces competidor durante los últimos años–, a medida que los dos titanes se van posicionando como los favoritos en la carrera por crear software capaz de conectar e integrar sistemas, aplicaciones y procesos de negocio entre sí y entre empresas de cualquier tamaño. El punto de vista de la consultora Meta Group es certero: “las dos firmas lideran la batalla por lograr influenciar los sistemas y arquitecturas TI durante los próximos veinte años”.
Pero si el objetivo es común, ambos fabricantes difieren en sus estrategias para alcanzarlo. Si IBM sigue un enfoque heterogéneo multiplataforma, Microsoft se basa en Windows y en su amplio paraguas .Net para lograr la integración. La diferencia es grande, pero las espadas se mantienen en alto. “No creo que el software de IBM, a diferencia del nuestro, sea ni fácil de usar ni fácil de integrar. Funciona después de muchos esfuerzos”, asegura Paul Flessner, vicepresidente de .Net Enterprise Servers de Microsoft. Steve Mills, vicepresidente de Software de IBM, contraataca con un reproche de unidimensionalidad: “Microsoft es una gran compañía de marketing que capta muy bien la atención sobre lo que está haciendo y, muy especialmente, sobre lo que intenta hacer. Pero la idea de una sola cosa para todo es ingenua”.
Con todo, no hay que dejarse atrapar en la guerra de declaraciones. No sólo durante el año pasado ambos han colaborado en la definición de estándares de flujo de trabajo y seguridad que potencien el uso de los servicios Web; además IBM es el principal revendedor de Windows, y Microsoft es socio de la organización de servicios de su competidor. Los dos fabricantes fueron también los pilares de la revolución del PC de finales de los años 80, antes de que Microsoft creara un monopolio con Windows y OS/2 prácticamente quedase relegado al olvido.

Tomando posiciones
No obstante, con las ofertas de software más amplias de la industria, las dos firmas chocan frontalmente. Y chocarán aún más a medida que aumente la competencia entre las herramientas de desarrollo de Microsoft basadas en .Net y las de productos Linux y WebSphere de IBM. Las soluciones de servidores de colaboración/mensajería, bases de datos, gestión y seguridad serán también áreas competitivas clave.
IBM está atrincherado en las grandes empresas con necesidades de integrar plataformas interna y externamente, mientras que Microsoft destaca en las compañías con entre 100 y 1000 empleados, en las que es mayor el requerimiento de soluciones de software de bajo coste y fácil de usar. Y lógicamente, ninguno quiere perder terreno en sus respectivos dominios mientras intenta ganar presencia en el del contrario. Para ello, dicen los expertos, IBM tendrá que explotar sus fortalezas en soluciones multiplataforma, sortear los retos que supone integrar el cúmulo de productos software conseguidos mediante adquisiciones (sólo en 2002 compró siete firmas) y abastecer las empresas de tamaño medio sin tener que esconderse detrás de un ejército de consultores. Gartner Group ve posible el éxito de la jugada: “IBM ha simplificado el uso de su software y ha integrado paquetes individuales, de modo que está en condiciones de crecer en el mercado de las pequeñas y medianas empresas”.
En el otro extremo, Microsoft ha de lograr convencer a los usuarios de que sus potentes herramientas de desarrollo y servicios de sistema operativo aportan la seguridad y escalabilidad necesarias para soportar las aplicaciones corporativas críticas. La compañía tiene también que vencer las resistencias de las empresas a dejar en manos exclusivamente de Windows sus infraestructuras centrales. Gartner reconoce la dimensión del reto: “Microsoft ha de conseguir entrar de una vez en los centros de datos de las empresas y eso nunca les ha resultado fácil”. Por ello, lo mejor es dotarse de las herramientas precisas. Si no hay retrasos, en abril Microsoft hará su mayor esfuerzo en el área de los centros de datos con el lanzamiento de las versiones de 64 bits de Windows (.Net Server 2003) y de SQL Server, ambas diseñadas para tratar aplicaciones corporativas de alto nivel.
Los dos fabricantes están poniendo toda la carne en el asador. IBM cuenta con 40.000 personas trabajando en el área del software y está dedicando casi la mitad de sus 5.000 millones de dólares presupuestados para I+D en el desarrollo de middleware capaz de integrar comercio electrónico, servicios Web y aplicaciones. Se trata de una estrategia clave para el éxito futuro de la compañía, puesto que sus ingresos procedentes del hardware y los servicios permanecen planos, además de generar márgenes de beneficios muy estrechos. Por el contrario, durante el tercer trimestre fiscal de IBM de 2002, el software, pese a suponer un 15% de sus ingresos, representaron el 34% de los beneficios. Asimismo, en 2003 IBM ha potenciado su portfolio de middleware aumentando un 5% su fuerza de ventas de 10.000 miembros.
El compromiso financiero de Microsoft está a la par. El presupuesto de I+D de la compañía se incrementará un 20% en el año fiscal de 2003, hasta alcanzar 5.200 millones de dólares, de los que alrededor de 2.000 millones estarán destinados a su línea de trece servidores .Net, en los que ha puesto grandes esperanzas. Por ejemplo, en SQL Server aparecerá una nueva tecnología que podría convertirse en los cimientos de un sistema de archivos universal.
Además, este año Microsoft incrementará un 22% sus inversiones en la fuerza de ventas para su plataforma de servidor, en un intento por ganar conocimiento y experiencia en el ciclo de ventas propio del mercado de servidores de empresa, que difiere enormemente del de los puestos de trabajo, que tanto ayudó a Microsoft a crear su actual reserva de caja de 40.000 millones de dólares. Steve Ballmer, CEO de Microsoft, lo tiene claro cuando vaticina que el negocio de plataformas de servidor aumentará significativamente el cash flow de la compañía, a medida que los principales generadores del beneficio de Microsoft –Office y los sistemas operativos de sobremesa– alcancen niveles de saturación de mercado.

Ofertas clave
Como productos concretos, IBM está utilizando su plataforma WebSphere como el soporte clave de su portfolio de middleware para la base de datos DB2, el software de colaboración Lotus y de gestión Tivoli, y sus herramientas de seguridad. Es decir, lo que el fabricante pretende es hacer de WebSphere la plataforma de integración y desarrollo de aplicaciones corporativas en un esfuerzo por convertir los sistemas operativos en una commodity, justo la clave de la estrategia de Microsoft. IBM, además, está potenciando el soporte de Linux en sus líneas de hardware para erosionar el poder de Windows. “Nuestra idea es permitir al usuario la creación de aplicaciones mediante midleware que le proteja de las diferencias entre distintos sistemas operativos. Se

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