| Artículos | 01 NOV 2001

Contemplando el horizonte

Desarrollos que dominarán las redes de mañana
No suele ser habitual que los usuarios pierdan tiempo en imaginar cómo serán las redes del futuro; tienen suficiente con preocuparse de que sus infraestructuras funcionen correctamente hasta la semana que viene. Para ahorrarles el trabajo, aquí ofrecemos el resultado de escudriñar –con la ayuda de IDG News Service– estudios y vaticinios que pintan el networking del mañana. Quizá la tendencia más llamativa –pero que al mismo tiempo goza de un consenso más generalizado- sea la metamorfosis que sufrirá tanto el software como el networking en general, para adoptar la forma de servicio proporcionado por un tercero; esto reduciría la LAN a su mínima expresión. Asomémonos al futuro.

EL DOMINIO DE LA BANDA ANCHA
La demanda de ancho de banda dedicado crecerá a un ritmo anual compuesto del 32% desde 1998 a 2002, de acuerdo con la consultora Vertical Systems Group. Fabricantes de todos los segmentos están esforzándose por satisfacer tal demanda, ya sea mediante soluciones basadas en fibra, el lanzamiento de satélites o sacando el mayor jugo a las redes actuales.
Sólo en lo que afecta a la fibra, está previsto que el 80% de las grandes compañías de todo el mundo cuenten con este tipo de conexiones en 2004. Lo cuenta Cap Gemini Ernst & Young en su estudio “Business Redefined: Connecting Content, Applications and Customers”. Se estima, además, que dentro de tres años el 54% de las empresas con entre 100 y 499 empleados cuenten con un acceso de fibra óptica, lo que supone un 35% más que en la actualidad.
La explosión del ancho de banda no muestra señales de debilitamiento. Recientemente, Cable & Wireless y Alcatel han anunciado la construcción de un cable transatlántico totalmente basado en IP que podría aumentar en un tercio la capacidad de los cables actuales. Y Lucent ha dado a conocer la venta a Time Warner de un sistema de red óptica que utiliza DWDM (Dense Wave Division Multiplexing) y una nueva tecnología de amplificador para duplicar la capacidad de la fibra actual.
Al mismo tiempo, los satélites que estarán operativos en los próximos tres años serán capaces de descargar tráficos IP a 100 Mbps, con transmisiones desde el usuario de 2 Mbps, alzándose como una alternativa más para las redes de acceso de banda ancha.
Y, a medida que la banda ancha vaya entrando en el mercado de consumo, se redefinará sustancialmente la manera en que trabajan las empresas y su modelo de integración en la sociedad, creando nuevas vías más dinámicas para mantener las relaciones entre empresas, empleados y clientes.
Como resultado, las organizaciones serán mucho más distribuidas. La consultora TeleChoice espera que las aplicaciones que utilizan hoy cotidianamente los empleados, como la mensajería instantánea, acabarán incorporando vídeo y otras formas de comunicación posibles gracias a las conexiones de alta velocidad. “Por fin se cumplirá la promesa de disponer de herramientas de colaboración realmente interactivas”.

EL BOSQUE INALAMBRICO
Los volúmenes crecientes de anchos de banda cada vez más llegarán hasta nosotros de forma inalámbrica. Los dispositivos de acceso a Internet inalámbricos, tras experimentar crecimientos de dos y tres dígitos hasta 2004, finalmente reemplazarán a los PC como primer medio de acceso a Internet, según Cahners In-Stat Group.
La velocidad de tales enlaces sin cables aumentará enormemente en los años venideros, dadas las mejoras que se están produciendo en todos los sistemas inalámbricos y en las comunicaciones por satélite. Se ha sabido recientemente que un grupo de investigadores han determinado cómo aprovechar al máximo tres canales inalámbricos de una frecuencia que previamente soportaba sólo uno, al menos en áreas urbanas de alta densidad y en edificios. Eso podría triplicar la capacidad de los enlaces inalámbricos al tiempo que se mejoraría la calidad.
“Dentro de 15 años veremos cómo la diferencia entre líneas de cable e inalámbricas desaparecen enteramente a medida que las conexiones sin cables se vuelvan más fiables y ofrezcan más ancho de banda”, vaticina James Kobelius, analista de The Burton Group y columnista de IDG Communications. Kobelius imagina un mundo en el que el vendedor de una compañía consulta online desde un taxi la base de datos corporativa del cliente al que va a ver dentro de unos minutos. Está convencido también de que veremos monitores inalámbricos incorporados en los relojes de pulsera del personal sanitario para alertarles cuando pacientes de riesgo registren medidas vitales peligrosas.
Sueño o realidad, In-Stat espera que la disponibilidad de servicios de ultra ancho de banda (Ultra-Wideband) dentro de cinco a siete años permitirá accesos más sencillos desde dispositivos portátiles a bases de datos corporativas que incluyan imágenes a color y vídeo. El personal de ventas será capaz de chequear instantáneamente el inventario mientras negocia con un cliente. Los inspectores de seguros recogerán datos y vídeo en el mismo lugar en que se haya producido un desastre y podrán transmitirlos instantáneamente a la oficina para agilizar el caso. Cosas del futuro.
Rank Dzubek también apuesta claramente por Ultra-Wideband y las tecnologías inalámbricas. Presidente de la consultora Communications Network Arquitects, augura que las nuevas tecnologías sin cables harán factible que las empresas corten definitiva y económicamente los cables de sus LAN.
“El declive de las LAN cableadas comenzará en los negocios de pequeño y mediano tamaño. La razón es que algunas de las nuevas tecnologías inalámbricas de ámbito local, especialmente Ultra-Wideband, serán capaces de cubrir necesidades de ancho de banda de hasta 100 Mbps”.
Dzubek cree que los usuarios demandarán acceso a Internet a 100 Mbps hasta la sobremesa, y el 80% de los puestos de trabajo corporativos lo obtendrán sin cables. De cumplirse sus previsiones, Ultra-Wideband se habrá extendido ampliamente en entornos de oficina en el año 2003. Esta tecnología“ puede acabar con soluciones como Bluetooth porque resulta más asequible. Se introducirá primero en sucursales y oficinas remotas, pero, posteriormente, se adecuará para su utilización en entornos empresariales de mayor tamaño”.
Dzubeck también se muestra optimista respecto al papel que las tecnologías inalámbricas jugarán en las redes de área amplia (WAN). Los servicios de comunicaciones fijas vía radio proporcionarán velocidades de banda ancha a edificios de oficinas y empresas de pequeño y mediano tamaño. Las organizaciones de mayores dimensiones optarán por la fibra, pero recurrirán también a las conexiones inalámbricas punto a punto en aquellos lugares donde el tendido óptico resulte una tarea dificultosa.
Sin embargo, Dzubeck adopta una actitud de escepticismo cuando habla de la tercera generación de servicios móviles celulares (3G), que ofrecerá acceso a datos a velocidades de hasta 2 Mbps. “No creo que vaya a producirse una explosión de servicios 3G. En mi opinión asistiremos más bien a una migración del interés de la industria directamente hacia las alternativas capaces de funcionar a 5 y 10 Mbps. 3G no ofrece suficientes capacidades como para que la actualizac

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