| Artículos | 01 FEB 2007

Comitas lleva la telemedicina a todo el planeta

Red TM-64
Juana Gandía.
La Red TM-64, diseñada por Comitas Comunicaciones, lleva la asistencia sanitaria especializada a todos los rincones del planeta. Sus orígenes se remontan a 1996 en el entorno militar; hoy el sistema alcanza zonas remotas como Chinguetti, Sierra Leona o la Antártida, y su aplicación se ha extendido a centros civiles y proyectos humanitarios.

Diagnósticos a distancia, chequeos médicos sin necesidad de desplazarse, monitorización remota del enfermo, realización de pruebas médicas a distancia como radiografías, ecografías, electrocardiogramas o análisis de sangre. Estas son algunas de las ventajas que ofrece TM-64, una red diseñada por Comitas Comunicaciones que permite prestar apoyo médico por videoconferencia en cualquier lugar del mundo, en tiempo real, sin que el paciente tenga que ser trasladado.
La red está integrada por hospitales y buques del Ejercito español, centros públicos y privados, mutuas laborales, ONG, barcos del Instituto Social de la Marina y la Secretaría General de la Pesca Marítima, y residencias de ancianos. Estos centros utilizan el sistema tanto para labores asistenciales como para realizar sesiones clínicas conjuntas, conferencias y cursos de formación, así como cualquier otro tipo de reunión científica, constituyendo una Comunidad Científica Virtual.
TM-64, que permite enviar y recibir datos, imágenes y vídeo, opera bien vía terrestre o satélite sobre circuitos simétricos no compartidos, con un ancho de banda de hasta 2 Mbps. El nodo principal está equipado con tecnología y soluciones de Cisco y, aunque funciona con el mismo protocolo IP que Internet, trabaja con una estructura propia que la hace totalmente independiente, impidiendo la entrada de intrusos en las sesiones clínicas que se realizan en tiempo real y en la base de datos de los pacientes. Para esto, los circuitos están dotados con sistemas de encriptación que garantizan la seguridad de la información que se transmite. Al tratarse de una red propia también se solventan las incidencias producidas por la saturación de las líneas o que la velocidad de transmisión se vea afectada.

Por tierra, mar y aire
Los orígenes de TM-64 van paralelos a la implantación de la telemedicina en el Ejercito español, que se encuentra a la vanguardia de esta práctica. En 1996, el rey Don Juan Carlos I inauguró el primer servicio español de telemedicina militar, ubicado en un hospital de campaña establecido por el contingente de las Fuerzas Armadas españolas destacado en Bosnia-Herzegovina. “Nuestros primeros contactos con el Ejercito español se remontan a la Guerra del Golfo, donde nos encargamos de desplegar las comunicaciones por satélite. Mas tarde, durante el conflicto de Bosnia, el Ejercito nos pidió ayuda para conseguir que el destacamento médico que se encontraba allí, integrado por muy pocos especialistas, pudiera contar con el soporte del Hospital Central de la Defensa, ubicado en la Península. Esto empezó de forma rudimentaria, ni siquiera existía una red, sólo una comunicación punto a punto, pero nos sirvió para ver el gran aplicativo que tenía y seguimos desarrollando la idea”, comenta Pedro de las Heras, presidente de Comitas Comunicaciones.
Más tarde, el mismo modelo sería aplicado en Afganistán e Irak, con el buque hospital Galicia destacado en aquel país, y hoy ya se han desplegado sus servicios por todo el planeta, llegando a puntos remotos de África. Actualmente, pertenecen a la red los ocho hospitales militares y centros sanitarios ubicados en once comunidades autónomas, además de diferentes centros civiles como el Hospital Clínico de San Carlos de Madrid, la Mutua Universal de Barcelona y la compañía aseguradora Sanitas.
Las zonas rurales son uno de los últimos entornos que se están implicando en TM-64. La Comunidad de Madrid participa en un proyecto en el Centro de Salud de El Molar, con objeto de dar apoyo al medico de atención primaria, ayudándole a filtrar “falsos positivos”, de forma que se reduzca el traslado a otros centros de aquellos pacientes que realmente tengan dolencias graves .

Asistencia en alta mar
Otro ámbito de aplicación del sistema ha sido el marítimo, con su implantación en diferentes buques de la Armada, como el buque escuela Juan Sebastián Elcano o los buques hospital Patiño, Castilla y Galicia. También se han unido a esta red los buques hospital del Instituto Social de la Marina (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), Esperanza del Mar y Juan de la Cosa. En el primero, la instalación se realizó en 2004, mientras que en el segundo el proyecto data del pasado mes de abril.
El buque Esperanza del Mar navega por la Costa Occidental de África asistiendo a la flota pesquera española que faena en la zona. Hasta 1982 operaba como navío mercante, pero en 2001 fue reconvertido en buque hospital y dotado de las últimas tecnologías. Dispone a bordo de helipuerto, quirófano, laboratorios, rayos x, habitaciones para hospitalización, UCI, unidades de quemados, infecciosos y psiquiatría... Desde hace tres años forma parte de la Red TM-64, lo que le permite recibir el apoyo de los especialistas en tierra a través de los centros de referencia, Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla y el Centro Radiomédico (ISM). La comunicación se realiza con un ancho de banda de 256 Kbps, que permite mantener una videoconferencia en alta resolución, enviar placas radiológicas e imágenes de la exploración del paciente en tiempo real.

Especialistas en las dunas
Las actividades de Comitas también tienen una ramificación orientada al desarrollo de proyectos humanitarios. Con este fin creó, hace poco más de tres años, la Fundación Comitas de Telemedicina Solidaria, cuyo primer proyecto se centró en el Hospital de Chinguetti (Mauritania), al que le siguió el Hospital de Lunsar en Sierra Leona, donde se ha puesto en marcha un sistema de diagnóstico que permite la comunicación, mediante videoconferencia, con el Hospital de Sant Joan de Déu.
Chinguetti es una ciudad con escasos recursos donde las comunicaciones son casi inexistentes, al igual que la asistencia médica. Sólo hay un médico por cada 10.000 habitantes y aún más diezmada es la existencia de facultativos especializados o la posibilidad de disponer de medicamentos. Tampoco cuentan con los medios necesarios para diagnosticar patologías que allí son muy comunes, como la tuberculosis, la anemia o las infecciones. El Hospital de la Fraternidad que la Fundación ha construido allí hace poco más de dos años ha sido el centro elegido por Comitas para implantar su solución TM-64 y brindar el apoyo de telemedicina desde los hospitales integrados en la red. Mediante la videoconferencia vía satélite se realizan sesiones clínicas entre los médicos de la zona y los centros de referencia para precisar el diagnóstico, definir el tratamiento más adecuado en función de los medios disponibles y supervisar el seguimiento de los pacientes
La aportación de la Fundación Comitas se concreta en la aportación de tecnología y comunicaciones, así como en la coordinación del servicio médico con los centros que integran la Red. Pedro de las Heras explica que su actuación la realizan “a través de Fundaciones, como la de Juan Ciudad y Chinguetti. Nosotros no montamos hospitales, va

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