| Artículos | 01 JUN 2002

Bytes y watios

Network Appliance gestiona el almacenamiento de datos de OMEL
La necesidad de unificar el almacenamiento de la información y duplicarla automáticamente al sistema de backup en un entorno seguro ha llevado a OMEL, compañía que gestiona el mercado español de electricidad, a renovar sus sistemas e implantar una solución de almacenamiento de Network Appliance. La integración ha corrido a cargo de EDS-Memorex Telex.

La compañía Operadora del Mercado de Electricidad (OMEL), que gestiona el mercado libre de electricidad en nuestro país desde la liberalización del sector en 1997, mueve anualmente un volumen de liquidación en torno a los 1,2 billones de pesetas (más de 7.200 millones de euros). Su funcionamiento es similar al modelo de la Bolsa, salvo que en vez de tratar la compraventa de acciones de diferentes sociedades, se ocupa de los intercambios de energía eléctrica entre las compañías del sector. Como explica Juan Carlos Navarro, jefe de departamento de la Dirección de Sistemas de Información de OMEL, “los participantes en nuestra Bolsa compran y venden energía entre sí, y nosotros proveemos todos los sistemas informáticos para hacer posible tanto esas transacciones como su facturación”.
En esta singular “Bolsa” participan actualmente más de 6.000 agentes, entre productores nacionales e internacionales y compradores, con la sola condición de tener un consumo anual de un Gigawatio o estar conectado a una tensión de más de 1.000 voltios. Estos agentes marcan el precio al que se vende la energía eléctrica a través de un proceso de casación, que viene a ser una media entre el precio ofertado y el precio dispuesto a pagarse.
Ante semejante volumen de transacciones diarias, OMEL se enfrentaba a la necesidad de unificar y ampliar el almacenamiento de tal cantidad de información, hasta ahora realizado de manera local en un sistema distribuido formado por servidores Web y servidores de aplicaciones.

Necesidades
Para poder participar en el mercado, OMEL otorga a los agentes un certificado digital, integrado en una tarjeta inteligente, que les permite identificarse y autenticarse a través de los servidores Web a los que acceden desde sus ordenadores personales. “Nosotros emitimos nuestros propios certificados para los agentes del mercado, que se guardan en una tarjeta inteligente, y cada agente accede con su tarjeta a nuestra Web segura para realizar sus compras y ventas. Allí rellena un formulario en el que se especifica con qué unidad se va a generar o comprar la energía, a qué hora se va a hacer la compra, qué cantidad y a qué precio. Toda esa información llega a nuestros sistemas, donde se almacena localmente”, explica Juan Carlos Navarro.
Pero, tal como reconoce Navarro, el almacenamiento local en un sistema distribuido ocasiona algunos problemas. Hasta ahora la compañía disponía de varios servidores Web a los que accedían los diferentes agentes del mercado y donde se almacenaba la información localmente en cada sistema. De este modo, para acceder a la información en tiempo real, el sistema requería disponer de mecanismos de sincronización entre todas las máquinas. Lo mismo ocurría con otros servidores de aplicaciones a los que, además de a los servidores Web, llegaba información que almacenaban de manera local. “Por otro lado, como, además del sistema principal, contamos con otro de emergencia situado en otra ubicación que opera como backup y salvaguarda de los datos, teníamos que replicar toda la información para ese otro edificio”.

Soluciones
Ante la necesidad de contar con una solución que le permitiese unificar automáticamente toda esa información, y que a su vez ofreciese una seguridad total, OMEL decide apostar por innovar el almacenamiento de información con la adopción de un sistema en el que los datos se replicaran en tiempo real a tres zonas, dos ubicadas en sus oficinas y otra tercera en el exterior donde se realiza el backup de emergencia. Y ello obligaba a disponer de equipos redundantes.
Así, la compañía decide instalar dos servidores de almacenamiento NAS (Network Attached Storage) en el sistema principal, denominado SIOM. “Pusimos en cluster dos servidores o filers F740 de Network Appliance en nuestro sistema central, donde almacenan centralmente la información tanto los servidores Web como los de aplicaciones. Al estar en cluster, cumplimos al mismo tiempo con la necesidad de abandonar el almacenamiento local y de tener todos nuestros equipos redundantes”.
De esta manera, cuando un agente envía una oferta, el servidor la almacena directamente en el filer, desde donde puede ser consultada por todos los participantes del mercado. Una de las ventajas añadidas del sistema es que permite diferenciar claramente la información de acceso público y la de acceso restringido o privado. Otra ventaja que aportan los F740 es que, no sólo cumplen con el requisito de redundancia en los servidores de almacenamiento (en los dos), sino que además incluyen el dispositivo SnapMirror, que se encarga de realizar una copia automática de la información desde los sistemas principales a los sistemas de backup o de emergencia.
El proceso de instalación, que supuso un total de 240.400 euros (alrededor de 40 millones de pesetas) de inversión económica, se llevó a cabo el pasado mes de septiembre de forma rápida y sencilla. “La instalación de las máquinas y la conexión de nuestros servidores a los sistemas de almacenamiento llevó menos de una semana. Más largo fue el proceso de pruebas, puesto que, como estamos activos las 24 horas de los 365 días del año, tuvimos que planificar todas las pruebas conforme a la operativa diaria para pasar de una solución local a una solución unificada”, afirma Juan Carlos Navarro.
El siguiente paso consistió en integrar el sistema de almacenamiento con el sistema de backup de OMEL. “Antes, nuestros mecanismos de continuidad del negocio no cubrían los sistemas de almacenamiento. Ahora, esta solución nos permite que, en caso de que se produzca una catástrofe, nuestro sistema de almacenamiento de respaldo entre automáticamente en acción”.
En conjunto, el proceso de instalación no presentó problemas significativos, y sí ha supuesto claras ventajas, como “terminar con todos los procesos semiautomáticos de sincronización y de replicación de datos entre los diferentes servidores, lo que nos ahorra tiempo y elimina posibilidades de error”, explica Navarro.
La elección de sistemas NAS en vez de SAN (Storage-Area Network) se debió a que implica un proceso de instalación e integración más sencillo y a su menor número de componentes, “lo que también implica ahorros económicos”. ¿Por qué Network Appliance? “Estuvimos evaluando diferentes fabricantes, y, si bien existen en el mercado dispositivos NAS muy simples, no satisfacían nuestros requerimientos de redundancia y alta disponibilidad. Aquí es donde Network Appliance se adaptaba mejor a todas nuestras necesidades”. En este sentido, Navarro reconoce que en la decisión no jugó un peso importante la cuantía económica sino las funcionalidades que aportaba cada solución. “El SnapMirror fue una de las principales, además de que los servidores NAS F740 de NetApp disponen de cluster local, de manera que automáticamente, si uno de los dos falla, entra el otro en funcionamiento, algo que no ofrecían o

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