| Artículos | 01 MAY 2004

Banda ancha: la era de la rentabilidad

Bernardo Villazán.
La banda ancha es para muchos de nosotros la piedra angular de la Sociedad de la Información. Esto no resulta descabellado si valoramos la gran aceptación de estas tecnologías en España, tanto ADSL como la conectividad a través de cable: cerrábamos el año con más de dos millones de conexiones de banda ancha, rozando el 10% de la totalidad de este tipo de accesos en la UE. Este liderazgo es aún más visible si hablamos de hogares con ADSL, y es una alternativa prioritaria en la conexión de oficinas remotas o en las pequeñas y medianas empresas.
Jeff Jaffe, presidente de Bell Labs, calificaba la era de la banda ancha como la era de los servicios Grand-slam, al aglutinar voz, datos, vídeo y servicios interactivos multimedia personalizados, suministrados a través de una única red de acceso, y a los que se pueden acceder desde cualquier terminal de telecomunicaciones de los que habitualmente tenemos en el hogar. Esto conlleva un cambio en los hábitos de consumo, pues el nuevo concepto de hogar digital ofrece una serie de servicios para el usuario como son “e-learning”, “e-banking”, domótica , “home networking”, tele-control de dispositivos, teletrabajo, líneas personales de voz IP, etc.
Pero la banda ancha no es sólo el anhelado punto de inflexión para los buenos resultados de los operadores de redes fijas. También las compañías de móviles han concentrado su atención en trasladar al terminal móvil toda una generación de servicios. Tras la llegada de Internet, la propuesta de valor se centra en hacer posible la conexión permanente. La revolución móvil se perfila como el nuevo reto para la industria de las comunicaciones, pues los nuevos dispositivos móviles están revitalizando su crecimiento.

Modelo de negocio
Los proveedores de servicios están transformando su modelo de negocio: ahora se trata de vender servicios en vez de tecnología, como preparación para la tan esperada 3G o UMTS. Anunciado desde finales de los 90 como el gran acontecimiento del sector, el despliegue de UMTS ha sido más lento de lo esperado, debido principalmente a una ralentización generalizada de las economías mundiales, a las cuantiosas cantidades desembolsadas en concepto de licencias, y al rendimiento inferior al esperado de las primeras redes 3G desplegadas.
No obstante, la saturación del mercado y la disminución de los márgenes de las comunicaciones móviles de datos están dando lugar a una urgencia por implementar tecnología 3G, permitiendo servicios de transmisión de datos de alta velocidad que incidirán directamente en la partida de ingresos. Ahora, los dispositivos 3G son más avanzados, y están empezando, por fin, a estar disponibles en cantidades suficientes.
Éste será un año clave para UMTS y la industria aportarán su know-how, su capacidad en redes y sus recursos de desarrollo de mercado para suministrar más valor a través de 3G. Las redes se están transformando para enriquecer las comunicaciones globales convirtiéndose en redes innovadoras, más robustas, inteligentes y seguras. Esta tendencia propiciará nuevas oportunidades de generación de ingresos, mayores reducciones de costes operativos, aumentos de productividad y un mejor servicio al cliente. La banda ancha abre la puerta a la era de la rentabilidad.

Bernardo Villazán, Consejero Delegado de Lucent Technologies España

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