| Artículos | 01 MAR 2006

Altran España

Cuando ser pioneros es la única alternativa
Marta Cabanillas.
Dicen que la necesidad obliga, y, a veces, a lo que nos obliga es precisamente lo que más nos conviene. Así ha ocurrido en el caso de Altran, para la que el imperativo de implementar una infraestructura LAN/WAN en un tiempo record ha supuesto la introducción de las más avanzadas, ágiles y ventajosas alternativas.

Para Tomás Ledo Guerrero, responsable de Infraestructuras y Telecomunicaciones de Altran España, cuando le comunicaron el traslado de la sede principal de la compañía al polígono empresarial “Las Mercedes” (Madrid), comenzó una carrera contrarreloj que no terminó hasta dos meses más tarde. La organización había decidido trasladar su sede central en la calle Ramírez de Arellano a un nuevo edificio donde consolidaría la práctica totalidad de las empresas del grupo hasta entonces dispersas por Madrid. Pero el lugar elegido, por ser de nueva construcción, carecía de las infraestructuras de telecomunicaciones más básicas. Además, los sistemas de información de Altran debían ser también consolidados en un edificio diáfano y carente de todo cableado. Era la última semana de junio y todo debía estar preparado en septiembre para que los 2.000 ingenieros que integran la plantilla del grupo en Madrid –4.000 en toda España– pudieran continuar su actividad como de costumbre.
“Al tratarse de un grupo distribuido, con múltiples sedes dispersas a nivel nacional y, al mismo tiempo, fuertemente tecnológico, la dependencia de las comunicaciones, especialmente entre las delegaciones y la central cobra una importancia particularmente crítica para el negocio. La situación era compleja porque, pese a nuestra urgente necesidad de conectividad, al armario de comunicaciones del nuevo edificio ni siquiera llegaban los pares de cobre de Telefónica, y los plazos de implantación que los operadores podían ofrecernos eran inadmisibles para Altran, que, además, requería enlaces de alta capacidad, con anchos de banda como los proporcionados por la fibra óptica”, explica Ledo.

Empezar de cero
Ahora, Ledo reconoce que el proyecto, finalmente llevado a buen puerto, ha permitido a su departamento plasmar innovadoras e interesantes ideas sobre un lienzo en blanco, sin condicionantes previos. De hecho, la urgencia de disponer de tecnologías avanzadas en un plazo récord, ha acelerado proyectos como la introducción de la telefonía IP en la organización, la ampliación de sus proyectos de colocation en centros de datos de proveedores especializados, y la implementación de alternativas hasta el momento poco frecuentes pero muy ventajosas por la relación entre calidad y precio que proporcionan, como los enlaces ópticos inalámbricos (FSO–Free Space Optics).
Era un imperativo actuar con agilidad, y, por supuesto, sin disparar los costes. Para crear la LAN se procedió al cableado de las cuatro plantas del nuevo edificio. En total se instalaron 720 puntos de red de categoría 6 de Panduit, un proyecto que la compañía confió al integrador de telecomunicaciones Telephone, creando un tendido sobre el que se implementó equipamiento de networking con capacidades PoE (Power over Ethernet) de Cisco Systems.
El edificio era una isla desde el punto de vista de las telecomunicaciones, pero desde su azotea, una distancia alcanzable a nado –800 metros–, podía verse un gran núcleo de infraestructura que podía permitir a la compañía llevar y recibir información de cualquier lugar era el centro de colocation Global Switch, donde se albergaba el punto neutro de Internet NAP (Network Access Point) de las Américas (Madrid), operado por Terremark, y en el que se concentraban los anhelados enlaces, no ya de una operadora, sino de la práctica totalidad de ellas. Inmediatamente, Ledo comprendió que aquella sería su tabla de salvación. Desde allí podría abrir Altran a la Red con cualquier ancho de banda deseado.
El único problema era comunicar el edificio con el centro. Pero, providencialmente, dos meses antes, el integrador de telecomunicaciones Telephone le había presentado una reciente incorporación a su catálogo, una alternativa de comunicaciones inalámbricas capaz de crear enlaces ópticos de hasta 1,25 Gbps, que, además, permitía un despliegue casi inmediato. Se trataba de la plataforma FSO de comunicaciones punto a punto TereScope del fabricante MRV Communications, que ofrece anchos de banda típicos de los enlaces por fibra, a través del aire.
“El único potencial inconveniente era la necesidad de línea de visión directa entre los dos puntos, pero en este caso no era un problema, debido a la cercanía entre nuestro edificio y Global Switch. Además, la solución propuesta por Telephone se completaba con un sistema redundante basado en un radioenlace a 54 Mbps de Proxim, lo que dotaba a las comunicaciones de una mayor fiabilidad”, explica Ledo. Por otra parte, el producto emplea un diseño de apertura múltiple patentado por MRV que utiliza ocho haces de luz para maximizar la potencia y aumentar la fiabilidad. Al ser capaz de alcanzar una cobertura máxima de 2,3 Km, la corta distancia que separaba los dos puntos en este caso, garantizaba la potencia de la transmisión. En consecuencia, Altran adquirió la solución de Telephone, que sólo exigía la instalación de sendos receptores en las azoteas de los edificios de Global Switch y de Altran, comunicadas vía fibra con los CPD de la compañía en cada uno de ellos mediante fibra.

Telefonía IP
El problema de las comunicaciones WAN para datos, gracias al enlace con Global Switch estaba ya resuelto; desde el centro de colocación, Altran contaba con una salida a Internet de 20 Mbps, ancho de banda más que suficiente para soportar todas sus aplicaciones. Sin embargo, aún quedaba una cuestión más por resolver: la telefonía. Desde un principio, Ledo comprendió que crear una infraestructura paralela a la red de datos para las comunicaciones de voz contribuiría a complicar aún más el problema del tiempo, además de incrementar los costes.
La compañía se decidió por una solución de telefonía IP, “además de por un planteamiento estratégico de futuro, porque así podíamos ahorrarnos la infraestructura de telefonía tradicional, que teníamos que acometer al no existir red alguna. Pero, sobre todo, por la flexibilidad que nos ofrecía”. El grupo Altran, de origen francés, mantiene un acuerdo corporativo con France Telecom como principal proveedor de telecomunicaciones, una operadora presente en España a través de Uni2. Sin embargo, este proveedor no llegaba con su infraestructura ni a Global Switch ni al nuevo edificio de Altran en aquel momento. Por tanto, la consultora decidió utilizar temporalmente el centro de colocación de Banesto, que alberga el punto neutro Espanix en la madrileña calle de Mesena y donde Uni2 sí disponía de infraes- tructura, para ubicar sus PBX IP.
Desde allí, donde se habían implementado dos PBX en una configuración redundante para garantizar la disponibilidad del servicio, la voz sería transportada por túneles a través de Internet a Global Switch y, de ahí, se distribuiría sobre los enlaces ópticos a la sede de Las Mercedes, donde, con esta configuración, sólo era necesario instalar terminales IP. “Fue la flexibilidad de la telefonía IP lo

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