| Artículos | 01 NOV 2001

Almacenamiento IP: A la espera del consenso

Es indudable que la carencia de estándares industriales dificulta, si no impide, el desarrollo de cualquier tecnología y su despliegue comercial. En el caso del almacenamiento IP no faltan candidatos; el reto es alcanzar el consenso.

Una de las tecnologías que en este año han logrado despertar una mayor expectación es el networking de almacenamiento IP. Detrás de este fenómeno, sin embargo, no se encuentra el desarrollo de ninguna nueva tecnología, sino más bien la combinación de algunas previamente existentes, como las redes de almacenamiento SAN, Gigabit Ethernet y TCP/IP.
Cuando por primera vez aparecieron, hace alrededor de cuatro años, las SAN prometían rebajar el coste total de propiedad y mejorar la disponibilidad de los dispositivos de almacenamiento satisfaciendo al mismo tiempo las demandas masivas generadas por las aplicaciones multimedia y el e-business 24x7. Pero Fibre Channel, la tecnología sobre la que se soportaban estas redes, defraudó las expectativas creadas a su alrededor en aspectos como la asequibilidad, la sencillez de instalación, la facilidad de uso y la interoperatividad. Estos problemas provocaron un lento ritmo de adopción de las SAN y limitaron su penetración en el mercado.
Hasta la llegada de Gigabit Ethernet, las velocidades LAN resultaban inadecuadas para transportar bloques de almacenamiento. Por eso, su aparición, hizo pensar a los fabricantes en esta tecnología y en TCP/IP como cimientos válidos para la construcción de las nuevas redes de almacenamiento. Esta alternativa permitiría a los usuarios aprovechar su experiencia con infraestructuras IP y Ethernet, de forma que podría prescindirse de la formación específica, frecuentemente necesaria en el caso de Fibre Channel.
Existía, además, otra importante baza a favor de esta línea de desarrollo: el hardware Gigabit Ethernet es mucho menos caro que la electrónica Fibre Channel. Y ahora que 10 Gigabit Ethernet comienza a perfilarse en el horizonte esta aproximación se hace incluso más atractiva.

A LA BUSQUEDA DE ESTANDARES
Con todas estas ventajas, todo hacía prever que el networking de almacenamiento IP tendría un éxito rápido y demoledor, pero lo cierto es que el balón aún no ha logrado entrar en la portería. Según Gartner Group, de momento existen escasos productos en el mercado e, incluso éstos, no pueden considerarse como soluciones abiertas porque la interoperatividad aún no ha sido demostrada. Ni siquiera se dispone de un estándar que la garantice.
La carencia de una norma no puede atribuirse, desde luego, a la falta de propuestas al respecto. En el presente, los fabricantes ofrecen almacenamiento sobre IP siguiendo tres alternativas distintos: iSCSI, Fibre Channel sobre IP e Internet Fibre Channel Protocol (IFCP). La primera permite a los usuarios construir redes SAN utilizando TCP/IP nativo que corra sobre LAN Gigabit Ethernet, en lugar de Fibre Channel. Cisco, CNT, Nishan Systems, SANcastle, Pirus, FalconStor, 3Ware e IBM se encuentran entre sus promotores.
Lo más destacable de la segunda opción, Fibre Channel sobre IP, es que hace posible conectar SAN Fibre Channel dispersas geográficamente vía una red IP, algo muy útil si lo que se desea es, por ejemplo, crear una infraestructura de back-up o de recuperación ante desastres. Partidarios de esta alternativa son CNT, SAN Valley y Lucent.
IFCP también permite conectar SAN Fibre Channel a redes IP, pero su aplicación típica se restringe a entornos LAN. Este protocolo fue desarrollado por Nishan, que lo utiliza en uno de sus productos y ha decidido someterlo a la consideración de Internet Engineering Task Force (IETF) como posible estándar SNA para la conectividad entre Fibre Channel e IP. Es probable que el IETF elija IFCP o Fibre Channel sobre IP como estándar final; quizá, incluso, podría seleccionar determinadas características de cada uno de los dos candidatos.
De cualquier modo, se están realizando progresos en el proceso de estandarización. IETF se encuentra en una fase avanzada del proceso de ratificación y se espera que las normas definitivas salgan a la luz a finales de este año o principios del siguiente. Mientras tanto, los fabricantes, por su cuenta, también se esfuerzan por lograr la interoperatividad. En julio, 60 de ellos asistieron a Plugfest, patrocinado por la asociación SNIA (Storage Networking Industry Association) y la Universidad de New Hampshire, para tratar asuntos relacionados con la anhelada compatibilidad.
Pero el estándar no es el único eslabón perdido en el proceso necesario para el despegue de este emergente mercado. Entre los otros objetivos a lograr como requisitos imprescindibles del desarrollo definitivo de las SAN –algo que, sin duda, vendrá de la mano de su funcionamiento con IP– se encuentran los adaptadores bus host para la conexión de los servidores a la red de almacenamiento, y también los aceleradores, unas tarjetas cuya misión consiste en aliviar a estos adaptadores del procesamiento de los comandos TCP/IP. No obstante, algunos fabricantes disponen ya de este tipo de productos en fase beta.

USUARIOS PIONEROS
Algunos usuarios avanzados de Estados Unidos no han esperado a que el trabajo de estandarización haya finalizado y han comenzado ya a desplegar infraestructuras utilizando los productos disponibles en el mercado, creando una avanzadilla de lo que pronto nos espera en nuestro continente .
Tales pioneros pueden, por ejemplo, utilizar IPStor de FalconStor. IPStor es una SAN basada en software que trabaja con el hardware previamente existente en las instalaciones del cliente, incluidos arrays de almacenamiento, servidores y conmutadores. Está basado en iSCSI, y según algunos usuarios, funciona correctamente, ofreciendo rendimientos cercanos a la velocidad del cable.
También se pueden probar las versiones beta de los productos Nishan IPS 3000 y 2000, los cuales implementan tecnología IFCP. Como principales atractivos de estos productos destacan tanto la facilidad de su instalación y gestión simplificada, como su capacidad para integrar SAN y LAN. Los administradores de red que ya estén familiarizados con Ethernet y TCP/IP pueden implementar la tecnología en un par de días con la única ayuda del manual del producto. En contraste, Fibre Channel exige días de preparación y formación tan sólo para conocer la nueva tecnología.
Como ejemplo de la falta de consistencia de este mercado, valga el caso práctica que nos ofrece IDG News Service. Hossein Shahrokhi, director ejecutivo de Servicios TI en la Universidad de Houston, comenzó a interesarse por las SAN IP hará alrededor de un año. Veía en ellas una forma de consolidar el almacenamiento de la universidad y disponer al mismo tiempo de un sistema de back-up continuo. Rechazó la idea de instalar una SAN Fibre Channel por el alto coste del hardware asociado a esta tecnología, la nueva infraestructura de red que hubiera requerido y la consiguiente gestión.
En agosto de 2000, Shahrokhi asegura que le fue imposible encontrar un fabricante capaz de proporcionarle una red SNA IP. Finalmente, en mayo de 2001, convenció a Cisco, Compaq y a un integrador de sistemas local para que se encargaran del proyecto. Cisco suministró su router SN 5420 y software iSCSI; Compaq, los arrays de almacenamiento y los adaptadores bus de host; y el integrador se encargó de la puesta en marcha del proyecto total.
Sharoskhi asegura haber aprendido que las redes SAN IP no son apropiadas para cualquier

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