| Artículos | 01 OCT 2001

Administración del bucle de abonado

En entornos compartidos
Jane Wasson.
Los sistemas de línea compartida abren una oportunidad enorme a los operadores que ofrecen DSL, permitiéndoles alcanzar más clientes, de una manera rápida y sin complicaciones. Pero esta nueva posibilidad exige instalar soluciones técnicas que hagan posible ofrecer servicios eficientes y de calidad.

Gracias a los sistemas de compartición de líneas, los operadores que ofrecen DSL pagan una tarifa reducida por alquilar la parte de alta frecuencia de las líneas, ya sean telefónicas o RDSI, que entregan servicios a los usuarios. Esto les permite suministrar de forma económica datos a altas velocidades, además de otros servicios de comunicaciones avanzados, un segmento del mercado que muchas compañías no podían alcanzar antes por razones de precio.
El coste para los operadores alternativos que quieren ofrecer servicios DSL a los consumidores es alto. Sin los sistemas de línea compartida o bucle desagregado, para ofrecer servicios DSL los operadores deben alquilar una línea de cobre a la PTT por un precio similar al precio que el consumidor paga por el servicio DSL, lo que casi no ofrece ningún beneficio económico. Sin embargo, gracias a la compartición de líneas telefónicas se elimina el costo que supone una segunda línea. Y, además de la apertura del mercado residencial a más operadores, la línea compartida también permite a estos mismos desplegar servicios DSL en forma más rápida.

PRUEBA Y ACCESO
Pero compartir el bucle de abonados presenta nuevos desafíos a los operadores. Para aprovechar las oportunidades que promete el servicio de líneas compartidas, los operadores alternativos y los PTT deben cooperar para crear soluciones técnicas y operacionales que permitan mantener sus respectivos servicios de forma eficiente.
Así, se han de insertar splitters en la central local del bucle de abonado a fin de que el tráfico de alta frecuencia sea filtrado para poder ser entregado al sistema de acceso del operador de DSL. Además de los splitters, los operadores alternativos requieren cualificación del bucle, sistemas de prueba y acceso metálico al bucle local.
Hoy los PTT prueban sus líneas haciendo tests basados en sistemas telefónicos que proporcionan información sobre las características metálicas de transmisión, pero desgraciadamente estos sistemas no están al alcance de los operadores alternativos, ya que no fueron diseñados para DSL. En DSL, la señal de alta frecuencia es transmitida a través de cables de cobre optimizados para las señales de baja frecuencia. Y no todos los bucles pueden llevar las señales de alta frecuencia.
La longitud del bucle, la presencia de bobinas de carga (load coils), ramales (bridge taps) y otras características de la línea determinan si un bucle puede soportar servicios DSL y de qué tipo. A este fin, los sistemas de administración de bucles y los splitters inteligentes permiten a los operadores calificar las líneas de forma remota, sin el coste y el retraso asociados al envío de un técnico a un lugar determinado. Además, los sistemas de administración de bucles pueden examinar y analizar de forma remota todo el espectro de banda ancha, no sólo el rango de 0 a 4 KHz, que es el rango accesible por los sistemas de prueba de la telefonía tradicional.
La gestión del bucle es una cuestión fundamental para los sistemas de línea compartida, en donde los operadores alternativos que ofrecen DSL y los PTT requieren de un acceso similar al cable telefónico para llevar a cabo el análisis básico del bucle y para determinar los problemas, de manera automatizada y escalable, sin interrumpir los respectivos servicios. Pero la simple instalación de splitters en la centralita, desviando las altas frecuencias hacia los DSLAM (Digital Subscriber Line Access Multiplexer), no satisface la necesidad de los proveedores de DSL de tener acceso a la línea para analizarla y determinar los problemas. El proveedor de servicios DSL debe tener acceso al bucle, tanto en la parte de baja frecuencia, como en la parte de alta frecuencia, con el objetivo de realizar un análisis completo y exacto.
Típicamente, los splitters impiden a los proveedores de servicios DSL hacer pruebas básicas de corriente continua y llevar a cabo pruebas de ancho de banda, así como la detección de bobinas y la longitud del bucle. Para ello, existen al menos dos soluciones técnicas que permiten realizar pruebas completas de DSL para las líneas compartidas:
- Acceso metálico y pruebas delante del splitter. En este caso, el equipo de pruebas DSL aprovecha los puntos de acceso metálico en el lado del usuario. Tales sistemas pueden ser controlados mediante software.
- Splitters con acceso metálico y puntos de prueba integrados. En este caso el acceso metálico esta integrado en el splitter, lo que aporta la ventaja de reducir el número de “cajas” en la red. También asegura la capacidad de probar el lado del bucle hacia el abonado, así como el lado hacia el DSLAM, el ISP y la matriz de conmutación, facilitando la identificación de cualquier error de cableado.

LECCIONES APRENDIDAS
La elección de un sistema u otro depende de varios factores, como de quién es el equipo, la responsabilidad y los gastos. Aunque el modelo del bucle desagregado es todavía joven, ya se han aprendido varias lecciones valiosas:
- El mayor problema que surge en este tipo de instalaciones es el error humano relacionado con el ca-bleado (por ejemplo, conexiones erróneas en el MDF, error en la etiqueta del cable del CPE por el lado del usuario etc.).
- Los procesos manuales no están diseñados para instalaciones a gran escala.
- La resolución de problemas entre el PTT y el operador alternativo puede causar ineficiencias y confundir a los clientes.
De estas lecciones se puede deducir que, independientemente de la solución que se elija, se debe asegurar la visibilidad de aquellos elementos de la red que tendrán más cambios, como, por ejemplo, el cableado de los splitters o la configuración de los equipos de la red. Y esto debería ser tratado mediante software que facilite la automatización y que delimite las responsabilidades del PTT y del operador alternativo.
Aunque se haya optado por la arquitectura técnica apropiada, los PTT y los operadores alternativos también tienen la responsabilidad de resolver en forma apropiada “las reglas del contrato”. En otras palabras, se debe indicar cuál es el protocolo que se ha seguido cuando se realizan pruebas o análisis que pueden interrumpir el servicio (quién notifica a quién, si se notifica al cliente...). Es de desear que la industria saque el máximo provecho de las lecciones aprendidas durante la implementación de la arquitectura técnica apropiada y de los procedimientos operacionales adecuados para que la línea compartida tenga el éxito esperado para todos los involucrados y maximice la calidad de servicio.


Jane Wasson
Estrategia de Productos, Marketing y Alianzas
Turnstone Systems

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