| Artículos | 01 ABR 2003

10 Gigabit Ethernet en la empresa

Una aproximación a la nueva generación de redes corporativas
Se suele identificar a los operadores y los proveedores de servicios como el segmento donde Ethernet a 10 Gbps (10GbE) conseguirá mayor presencia, pero, aunque todavía muchas corporaciones no sientan la necesidad de tan altas velocidades, por sus ventajas y características –y por la propia evolución de las comunicaciones– acabará introduciéndose también en las empresas.

Son muchos los administradores de redes y los analistas que están de acuerdo: a medida que los estándares se afianzan y los fabricantes amplían sus ofertas de productos de gran capacidad, generando a su vez nuevas demandas de más ancho de banda adicional entre los usuarios, la tecnología 10 GbE empieza a consolidarse como una interesante alternativa de muy alta velocidad para las empresas. Al fin y al cabo, 10 GbE se basa en la Ethernet de siempre, hoy prácticamente ubicua. Casi todo el tráfico Internet se origina o finaliza en una conexión de este tipo, y más del 90% de todos los nodos LAN corporativos son Ethernet, así como el 95% de todos los nuevos nodos que se suministran actualmente.
Pioneer Consulting estima que hacia finales de 2005, operadores, proveedores de servicio y empresas invertirán un total de 30.600 millones de dólares al año en equipamiento GbE, y de 13.500 millones en tecnología 10GbE. Esa cifra total de 44.100 millones de dólares supone un incremento del 856% respecto de los ingresos correspondientes a 2001, estimado en 4.600 millones de dólares.
De haberse cumplido las previsiones de Dell’Oro Group, en 2002 se habrían instalado 18 millones de puertos Gigabit Ethernet (GbE), cifra que podría ascender a 32 millones en 2004. Para entonces, según la consultora, el mercado 10GbE sobrepasará los 3.500 millones de dólares, representando un 17% del negocio total de conmutación Ethernet.
Para España, concretamente, IDC aventura el suministro de 1.400 puertos 10 GbE este año, partiendo de los 300 correspondientes a 2002, para llegar a 8.200 en 2006, con un volumen de ingresos en ese momento de 53,9 millones de euros. Son todavía datos modestos pero en constante progresión.

Tras la huella de los 1000 Mbps
Varias son las razones para explicar este potencial de crecimiento de 10 GbE en la empresa. Muchas organizaciones se encuentran ya en la última fase de actualización de sus puestos de trabajo de 10 Mbps a 10/100 Mbps, y de sus redes troncales de 100 Mbps a 1 Gbps, movimiento que se está viendo favorecido por la caída de precios que está experimentando GbE. Y muchos expertos creen que una mayor presencia de GbE en la empresa acabará generando una mayor demanda de 10 GbE en las redes centrales. En paralelo, y pese a las cautelas que está introduciendo la actual debilidad económica, el éxito de GbE en las redes metropolitanas también aumentará el deseo de los usuarios de disponer de mayor capacidad y velocidad en sus puestos de trabajo, abriendo las puertas a 10 GbE.
Néstor Carralero, director de Marketing de 3Com Iberia, coincide en ver en la difusión de GbE un fundamental elemento impulsor de 10 GbE, y reconoce que, poco a poco, empieza a ser ya una realidad. “Durante el año pasado y estos primeros meses de 2003, una gran parte de las empresas españolas se ha dado cuenta de las ventajas que conlleva actualizar sus redes a GbE y ha comenzado su implementación o migración. Si bien todavía queda mucho camino por recorrer, sobre todo en lo que se refiere a las pequeñas y medianas empresas, GbE acabará implantándose de forma masiva, e igual que ocurrió con la tecnología Fast Ethernet”.
También para Rafael Sánchez, Market Development Manager de Redes Ópticas de Nortel Networks, “la entrada de 10 GbE se verá impulsada por la difusión de GbE. Pero donde más se demandarán ambas tecnologías será en el centro de la red, no en los puestos de trabajo. Es decir, la conectividad entre servidores, que es más exigente en ancho de banda que el puesto de trabajo final, evolucionará primero hacia las dos versiones de Ethernet. Habrá que esperar algún tiempo para que estas tec-nologías accedan al extremo de la red”.

¿Demasiado ancho de banda?
Con todo, a primera vista 10GbE puede parecer demasiado ancho de banda para muchas organizaciones, pero hay razones que aconsejan analizar detenidamente tal impresión, que puede llevar a conclusiones precipitadas. Esta tecnología puede ser la solución, por ejemplo, para las empresas de nueva creación, que tienen que partir de cero en un escenario dominado hoy por ciertas tendencias, como la organización distribuida que impone la globalización de la economía (en la actualidad no es infrecuente la existencia de equipos de ingeniería formados por miembros situados en continentes diferentes).
También jugará a su favor la adopción creciente del teletrabajo y, en consecuencia, la cada vez mayor presencia de usuarios remotos, así como la consolidación de la industria, que a veces supone que cientos o miles de empleados trabajen para corporaciones con su sede central en otro país, incluso en otro continente. Igualmente, la paulatina aparición de aplicaciones de nueva generación, como la voz y vídeo sobre IP, que requiere grandes anchos de banda, impulsará la implementación de la tecnología.
En todos estos casos citados, los usuarios finales necesitarán –y demandarán– enlaces de mayor velocidad que los disponibles en entornos convencionales. Y eso significa que habrá un mayor número de enlaces de alta velocidad soportados por la red central de la empresa, incrementando la demanda de más ancho de banda.
Es más, con más ancho de banda fluyendo a los puestos de trabajo de los usuarios finales, las empresas precisarán garantizar la explotación óptima de las aplicaciones corporativas, y aún más las de nueva generación. Los equipos de ingeniería dispersos compartirán información CAD/CAM más rápidamente, las organizaciones médicas y de biotecnología realizarán rápidas transmisiones de datos, y las empresas globales se enfrentarán a menos barreras a la hora de dar curso a la colaboración entre sus empleados.

Lo que allana el camino
Por supuesto, 10GbE es nueva tecnología (aunque más apropiadamente habría que decir que se trata de un nuevo “sabor” de una tecnología ya existente y ampliamente probada) y debe saber ganar terreno a otras alternativas de alta velocidad. Lo cierto es que no lo tiene difícil, dadas sus innumerables ventajas y beneficios.
Según Rafael Sánchez, de Nortel, “frente a otras opciones, 10 GbE destaca por estar basada en la tradicional Ethernet, una tecnología sencilla y dominante en las redes de área local, utilizada por millones de personas. Además, el nuevo estándar permite extender la tecnología Ethernet a las redes metropolitanas y de larga distancia. Es decir, 10 GbE permite el salto de Ethernet desde las redes LAN a las redes MAN y WAN”.
Para Néstor Carralero, de 3Com Iberia, “frente a otras tecnologías, como ATM, 10 GbE destaca, como ocurre con la tecnología Ethernet en general, por su sencillez de utilización, un coste de implementación inferior, mayor velocidad y la posibilidad de ampliar la capacidad de la red en función de las demandas del mercado”.
Sistematizando, y en primer lugar, habría que destacar las ventajas q

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