Actualidad | Noticias | 08 JUN 2000

Ballmer afirma que se han vulnerado los derechos fundamentales de Microsoft durante el proceso judicial


Un día después de la sentencia que obliga a Microsoft a dividirse en dos compañías, el presidente del número uno mundial de software, Steve Ballmer, acusó a la Justicia estadounidense de haber negado "los derechos fundamentales" a su empresa. En una conferencia de prensa ofrecida en la localidad holandesa de Rotterdam, Ballmer aseguró que el tribunal federal aprobó la propuesta del Gobierno "sin proceder a una sola jornada de audición de testigos".
Comunicaciones World

Según informa Europa Press, tras acusar al tribunal de haber cometido "numerosos errores", el presidente de la compañía fundada por Bill Gates reprochó al juez Thomas Jackson haber ignorado "las consecuencias desastrosas" que auguró a la sentencia, "en contradicción" con decisiones adoptadas hace dos años por el Tribunal de Apelación y el Tribunal Supremo relativas a la innovación y la mejora de productos.

El fallo otorga un plazo de 90 días -aunque quedará en suspenso por el recurso de Microsoft- a la compañía de Bill Gates para concentrar en una empresa los negocios de su sistema operativo, incluidas aquellas versiones para televisiones y dispositivos PDA, mientras que tendrá que crear otra compañía para todos los productos relacionados con Internet, tales como Outlook o BackOffice, además del navegador Internet Explorer.

Para Ballmer, la sentencia del juez federal es una "intrusión injustificada en el mercado", e ignora "el simple hecho de que los consumidores se benefician cuando todas las empresas tienen la libertad de desarrollar nuevas tecnologías". "Microsoft ha trabajado siempre en pro de la mejora de sus productos y para difundirlos lo más ampliamente posible a precios moderados, lo que caracteriza a una compañía que opera en una industria muy competitiva", añadió.

Junto a la segregación de los negocios para Internet, el juez también impuso limitaciones a las prácticas comerciales de Microsoft, que -en adelante- no podrá obligar a los fabricantes de ordenadores a firmar acuerdos restrictivos de uso y distribución de sus productos. Microsoft tampoco podrá forzar a que la compra del sistema operativo Windows implique la adquisición de otras aplicaciones de la empresa, y tendrá que ofrecer licencias de sus productos a todos los fabricantes de PCs.

Además de negar que Microsoft actúe de forma monopolística, el directivo de la firma de Redmond recordó como desde el inicio de este procedimiento "se han vendido más de 200 millones de ordenadores personales, el comercio electrónico ha explotado y las fusiones récord han modificado el paisaje de la competencia" en todo el mundo.

"Romper Microsoft interrumpirá con casi total certeza eso y llevará, casi inevitablemente, a un alza de los precios, a una menor elección y a productos más difíciles de utilizar para los consumidores", dijo Ballmer.

Aquí en España, el director financiero de Microsoft para el sur de Europa y África, Juan Carlos Rosique, aseguró hoy que "los trabajadores de Microsoft en España están convencidos de que van a salir adelante" tras conocerse la sentencia. Rosique se mostró confiado en que prospere la apelación que la empresa presentará de forma inmediata contra la sentencia.

En declaraciones a Europa Press, Rosique insistió en que los responsables de la compañía están "convencidísimos" de que el proceso se resolverá finalmente de forma favorable para Microsoft. "Tanto es así que seguimos con nuestros planes y en los próximos días anunciaremos una nueva generación de servicios a través de Internet", añadió.

El directivo puntualizó que la sentencia "es una etapa legal más", ya que el propio texto del fallo deja claro que la sentencia "no tomará efecto hasta que no se culminen todas las etapas de la apelación". "Ser pesimistas aquí es pensar que (la resolución del caso) durará dos años", añadió.

Rosique recordó que los competidores de Microsoft han impulsado la demanda en varias ocasiones -"Las cosas hay que ganarlas en el mercado y no en los tribunales", fue su queja-, y se mostró favorable a que "no sea la Justicia quien decida qué es lo que el software tiene que hacer, sino que sea el mercado y los consumidores quienes lo hagan".

Por su parte, Thomas Penfield Jackson, el juez que ayer hizo público su fallo contra Microsoft, declaró al Washington Post que hubiera preferido que el caso se hubiera resuelto mediante un acuerdo entre las partes. "Siempre he creído que el mejor remedio es aquel que las partes pueden negociar entre ellas", añadió.

Jackson afirmó que tuvo pocas opciones distintas a aceptar la propuesta realizada por el Departamento de Justicia estadounidense y los estados presentes en la demanda porque quería evitar establecer una "organización de actividades restringidas que hubiera requerido un costoso esquema regulatorio".

El juez señaló que antes que ver un desmantelamiento impuesto, la demanda todavía podría terminar con un acuerdo extrajudicial. En este sentido, Jackson ha urgido a ambas partes a "tragarse su resistencia a hacer concesiones y llegar a una solución que, aunque no les proporcione la máxima satisfacción, ambas partes estén deseando alcanzar".


Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información